Cuba busca coordinar producción, transporte y comercialización de alimentos
La Habana, 7 jun (EFE).- Las autoridades cubanas descubrieron que deben coordinar la producción, el transporte y la comercialización para llevar la comida del campo a los hogares, según un artículo publicado hoy en el diario oficial Juventud Rebelde sobre un nuevo sistema que será probado desde agosto próximo.
Según el periódico, a raíz del desabastecimiento que causó el paso de tres huracanes en 2008, con pérdidas calculadas oficialmente en 10.000 millones de dólares, se hizo un análisis que comenzó en diciembre pasado para ver cómo llevar la comida del surco a la mesa con eficiencia.
Los estudios "indicaron que era necesario poner orden en la producción, articular eficientemente la comercialización, asegurar el uso racional y eficiente del transporte, resolver los problemas financieros que afectan a las formas productivas y reorganizar las fuerzas de trabajo", apunta el diario.
"El resultado es que ya están propuestas las medidas al gobierno central y varias se aprobaron o aplicarán de inmediato", anuncia Juventud Rebelde citando a viceministros y otros funcionarios de varios ministerios.
También descubrieron los funcionarios del único Estado comunista de América que conviene aplicar la vieja máxima de "zapatero, a tus zapatos", de modo que cada organismo gubernamental se dedique a sus cometidos específicos únicamente.
Así, según el diario, "a partir del primero de agosto el ministerio de Agricultura no se ocupará, como hasta ahora, de la comercialización de los productos agropecuarios, de manera que pueda emplearse a fondo en su razón de ser (...) y satisfacer la demanda de alimentos de la población".
El ministerio de Comercio Interior elaborará y presentará al de Agricultura un balance de la demanda de alimentos, para que el segundo "organice y dirija la producción en función de esa demanda", agrega Juventud Rebelde.
"La demanda y no lo que se manda", se titula el artículo, y el texto insiste: "La demanda es la que manda".
Con ello se pretende evitar que algunas cosechas de alimentos se pierdan, como hasta ahora, por la falta de coordinación de la burocracia.
El gobierno que preside el general Raúl Castro ha lanzado una campaña de reformas para poner a producir el campo, en una isla que ha mantenido ociosas la mitad de sus tierras cultivables al tiempo que importa más del 80 por ciento de los alimentos que consumen sus 11,2 millones de habitantes.
