Shanghai (China), 5 jun (EFE).- La cadena vasca de restauración Lizarrán abrirá mañana el primero de sus restaurantes en China en la ciudad de Suzhou, a 80 kilómetros de Shanghai, en la provincia de Jiangsu, en el este del país, y espera abrir cinco en un año, dijo hoy a Efe su responsable de operaciones en el país, Jaime Jáudenes.
La estrategia de la compañía DFC (Desarrollo de Franquicias para China), que tiene la "master-franquicia" de Lizarrán en el gigante asiático, es abrir este otoño un segundo local en Shanghai, y antes de diciembre otro en Hangzhou (Zhejiang, a 170 kilómetros de Shanghai).
La legislación china permite abrir franquicias a una empresa de restauración en cuanto gestione directamente varios locales en el país, por lo cual estos tres primeros restaurantes servirán para probar el mercado.
Durante este primer año de operaciones se invertirán en China cerca de tres millones de euros, y la intención es ir consolidando una red de restaurantes Lizarrán en el este del país, en ciudades como Wenzhou y Qingtian (Zhejiang), de donde son originarios casi todos los chinos residentes en las grandes ciudades españolas.
En una segunda fase se planteará continuar la expansión de Lizarrán en China por Pekín y el noreste del país, o por el mercado algo más fácil del sureste (Hong Kong, Macao y Cantón).
Su primer local en China, que abrirá mañana con 400 metros cuadrados y 25 empleados, tiene espacio para unos 140 clientes y está ubicado en un centro comercial del Parque Industrial de Suzhou, que "se llena los fines de semana", según Jáudenes.
Allí, además de una treintena de vinos españoles (único país de origen de los caldos del local), se servirán platos de cena, como chuletones asados, una selección de pinchos fríos y otros pinchos calientes a la orden.
Tanto los clientes chinos como el público expatriado encontrarán allí tapas tradicionales de jamón serrano y "txakas" (ensaladillas) como de crema de champiñones con trufas, boquerones en vinagre con pimientos y anchoas, brochetas de solomillo e incluso pinchos de huevo de codorniz con chorizo.
"Nos dirigimos a todos", aunque el desafío es atraer a los chinos, asegura Jáudenes, que confía en el éxito del "sabor puro de la comida española" y que asegura que se les servirá "comida española real", sin adaptar en absoluto los platos al gusto local.
"Si a los chinos no les gusta lo quitamos de la carta, pero no porque no les guste vamos a cambiarle el sabor, prefiero quitarlo del menú", explica, y asegura que el objetivo es encontrar qué platos y pinchos son los que pueden tener éxito entre los chinos.

----



