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El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, advirtió ayer durante un encuentro del sector financiero que las entidades financieras deben reconsiderar la escala de su red comercial de oficinas y "probablemente reducirán su número" para adaptarse a la crisis y favorecer la productividad de las que permanezcan operativas. Añadió que “estoy seguro de que las entidades no van a descartar procesos de reestructuración que permitan ajustar su tamaño aprovechando sinergias y economías de escala".
Caja Madrid, que ayer presentó resultados, dice estar de acuerdo con las tesis de Fernández Ordóñez de que el futuro de las cajas está en el ahorro de costes, pero defendió su crecimiento en número de oficinas y empleados con el pretexto de que unas entidades deben hacer más esfuerzos que otras. Y se ampara en su ratio de eficiencia, del 30,8%, para asegurar que habrá más apertura de oficinas porque el número ideal es de 2.300 frente a las 2.168 actuales. Es decir, un 6% más, aunque la entidad asegura que no hay un plazo determinado.
Sólo en el primer trimestre, en el que el beneficio neto atribuido del grupo ha crecido un 1,1% hasta los 357,43 millones de euros y la morosidad se ha disparado hasta el 5,57%, el grupo que preside Miguel Blesa ha abierto ocho nuevas oficinas –desde la entidad se asegura que ha habido aperturas en zonas estratégicas combinadas con cierres de sucursales poco rentables- y ha elevado su plantilla en 396 personas, un 2,6% más. Esta última cifra es especialmente significativa, ya que en todo 2008 el aumento de empleados fue de 583.
En cuanto a las oficinas ya el pasado ejercicio el grupo elevó el número desde las 2.021 hasta las 2.160. Este crecimiento se produjo en plena escalada de la tasa de mora –saltó desde el 0,90% hasta el 4,87%- y con una caída de la tasa de cobertura desde el 237% hasta el 46,6%. Como referencia, la tasa de morosidad de las cajas se situó en marzo en el 4,6%, según adelantó ayer el director general de la CECA, José Luis Olavarrieta.
Otros 200 millones en inmuebles
Además, la entidad sigue sufriendo las consecuencias de su alta exposición al crédito a promotores. En el primer trimestre, ha absorbido otros 200 millones de euros en activos inmobiliarios de sus deudores, por lo que la cifra total alcanza la los 800 millones de euros.
La cifra, por ejemplo, supera los 150 millones en este primer cuarto del año ha tenido que tragarse Banesto, que no obstante está en unas cifras de absorción de activos mucho más alta: Para parar la sangría de la morosidad, canjeó el año pasado deuda de sus clientes promotores por inmuebles por valor de 1.100 millones de euros. En cualquier caso, Caja Madrid anunció ayer que en el primer trimestre el grupo ha vendido un centenar de inmuebles, aunque no ha cuantificado su importe.

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