Bilbao, 30 mar (EFE).- El País Vasco es la penúltima Comunidad Autónoma en número de casas rurales por persona, con 1,4 establecimientos por cada 10.000 habitantes, frente a los 4 de media en España y los 11,1 de Asturias, que lidera la clasificación nacional.
No obstante, según un estudio de Toprural.com, que, según la propia empresa, cuenta con el 70% de la cuota de mercado en el sector, la tasa de casas rurales en el País Vasco en relación con su extensión geográfica la coloca en el sexto puesto del escalafón, con 4,4 establecimientos por 100 kilómetros cuadrados, sólo superada por Canarias (12), Asturias (11,3), Cantabria (8,3), Navarra (5,3) y Cataluña (5).
Sólo hay una localidad vasca entre los cien primeros municipios españoles por número de casas rurales: Hondarribia (Guipúzcoa), con 15 establecimientos, a gran distancia de los 92 de Llanes, los 76 de Cangas de Onís y los 66 de Piloña, todos ellos en Asturias.
Estos datos, dados a conocer hoy en Bilbao, indican que el turismo rural en Euskadi está "mucho menos desarrollado que en las Comunidades Autónomas vecinas y tiene aún un potencial de crecimiento importante", ha explicado a Efe el consejero delegado de Toprural.com, François Derbaix.
Este potencial es aún mayor si se comparan los indicadores del País Vasco con Francia, país de referencia por ser donde nació el turismo rural hace 55 años y que cuenta con 13 casas rurales por cada 10.000 habitantes.
Por provincias, según datos del Instituto Nacional de Estadística, Guipúzcoa es la que tiene un mayor número de establecimientos hosteleros rurales (142), seguida de Vizcaya (108), que es el territorio más caro, y Álava (69), que es la que presenta las tarifas más bajas de Euskadi, cuyo precio medio está por debajo de la media española (31,9 euros por persona y noche en temporada alta frente a 33,3).
Según Derbaix, el País Vasco, que cuenta con 319 casas rurales, es una Comunidad emisora de turistas rurales, que viajan especialmente a regiones cercanas (Asturias, Cantabria, La Rioja y Navarra) y que acoge, sobre todo, a catalanes, madrileños y franceses.
Según ha precisado Derbaix, el turismo rural también se ha visto afectado por la crisis económica, ya que en los últimos meses de 2008 este tipo de ocio decreció "por primera vez en quince años", aunque en los primeros meses de 2009 las cifras están siendo de nuevo positivas.
Esto puede deberse, ha explicado el consejero delegado de Toprural.com, a que, según el estudio, la crisis ha llevado a los viajeros a hacerlo menos y con estancias más cortas, escoger un destino más cercano y un alojamiento más barato; y a que estas características "encajan" con el turismo rural.
Derbaix ha indicado que el perfil del turista rural es el de una persona que vive en ciudad, que escoge destinos cercanos (turismo de interior por España), que realiza dos o tres viajes al año y que éstos se prolongan durante una media de tres días.
La Semana Santa de este año será buen indicador, ha señalado Derbaix, para comprobar si el turismo rural capta a nuevos clientes procedentes de otro tipo de viajes.

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