Berlín, 17 mar (EFE).- El grupo hotelero español Axel Hotels, especializado en la comunidad homosexual, inauguró hoy en Berlín el tercer hotel de su cadena, tras los abiertos en Barcelona hace casi seis años y en Buenos Aires hace dos.
"Estoy muy contento, creo que me ha salido un niño muy guapo y aunque, como todos los padres, no tengo un hijo favorito, hoy el protagonista es el hotel de Berlín", dijo Juan P. Juliá al presentar hoy el último fruto de su proyecto, descrito como la única cadena de hoteles homosexuales del mundo.
Juliá insistió en que el proyecto se define como "heterofriendly", es decir, ideado por miembros de la comunidad gay pero abierto a los clientes heterosexuales.
"A nosotros nos da igual quién es el cliente", dijo Juliá para añadir que se trata de ofrecer a la comunidad homosexual un lugar al que poder acudir sin estar sometido a miradas reprobatorias, como, según él, ocurre en muchos sitios.
"Incluso en España, donde tenemos matrimonio (los homosexuales), parte de la sociedad no está preparada o de acuerdo con nosotros, que únicamente pedimos respeto", recalcó.
El nuevo hotel está situado en las lindes del barrio de Schöneberg, el corazón del ambiente gay berlinés, muy cerca del centro comercial de la parte occidental de la capital, la avenida del Kurfürstendamm.
El hotel es de tres estrellas y la habitación tendrá un coste medio de 105 euros, según Juliá "un chollo" frente al de Barcelona, con 140 euros, y el de Buenos Aires, con 150 dólares.
El empresario catalán hizo hincapié en que el objetivo no ha sido crear una cadena de hoteles de lujo, sino presentar una oferta cosmopolita con una buena relación calidad-precio.
El nuevo establecimiento, ideado por el arquitecto Íñigo Hernández Tofé, está diseñado prácticamente en su totalidad en negro, con toques en dorado, fundamentalmente en los marcos de ventanas, una combinación que Juliá describió como "arriesgada" pero que, añadió, constituye el "reflejo más fuerte de elegancia que ha existido en el concepto humano a través de los siglos".
El hotel cuenta con 86 habitaciones, todas dotadas con camas dobles, televisiones de plasma y conexión wi-fi; además hay seis suites y diez suites júnior.
Las habitaciones se reparten en cinco plantas, a las que se suma una terraza con zona 'spa' y gimnasia, un restaurante con terraza y un bar en la planta baja.
Juliá señaló que su plan de expansión va por buen camino, si bien no quiso desvelar cuál será la ciudad que albergará su nuevo proyecto.
"No sólo porque trae mala suerte, sino porque en caso de que fracase se diría que hemos mentido", sostuvo el empresario, quien reveló que en cualquier caso, el cuarto hotel estará ubicado en estados Unidos.
"Me ha atraído Estados Unidos, porque muchos de nuestros clientes en Barcelona y Buenos Aires provienen de allí y por eso nos apetece abrir allí; y ahora que está Obama, aún más", dijo Juliá, quien a título personal, confesó que le gustaría que fuera en Florida o en Nueva York.
Sobre posibles repercusiones de la crisis en su proyecto, Juliá señaló que, si bien la comunidad gay está tan afectada como cualquier otro colectivo en lo que respecta que las consecuencias directas, existe una diferencia clara, y es que los homosexuales pueden repartir de otra manera el dinero que queda en la cesta de la compra, porque en su mayoría no tienen gastos familiares y pueden destinar más fondos al ocio.

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