Un larga lista de damnificados con apellidos ilustres
Era cuestión de tiempo. La suspensión de pagos de Hábitat, cuya deuda se refinanció en falso este mismo año -en febrero-, es ya una realidad tan esperada como dolorosa para la ristra de daminificados que deja un proyecto, el de Bruno Figueras, que nunca cumplió con las expectativas. El concurso de acreedores pone contra la pared a la gran banca española y más concretamente a un trío de entidades que ya ha probado en sus carnes el desastres del sector inmobiliario. Fue en la suspensión de pagos de Martinsa-Fadesa, que cogió de lleno a La Caixa, Popular y Caja Madrid con prestamos de 700, 400 y 1.000 millones de euros. Ahroa las cifras son más reducidas, pero en cualquier caso suficientes para deteriorar aún más los números de las tres instituciones financieras, que a cuenta de la suspensión de la compañía presidida por Fernando Martín han tenido que provisionar más de 500 millones en euros. Ahora, en el caso de Habitat,
Por el camino se quedan también las inversiones de algunos de los apellidos más ilustres del páis. Son lo que apoyaron el asalto de Figueras a la zona noble del sector con la compra de Ferrovial Inmobiliaria. Ahí están las familias Rodés (Media Planning), Andic (Mango), Castro (Hesperia) o Dolores Ortega -la sobrino del fundador de Inditex- o el abogado Emilio Cuatrecasas.