
Sin embargo, el asunto más importante que citan en Credit Suisse es que ACS tiene que afrontar necesidades de liquidez a corto plazo por su SPV (Special Purpose Vehicle en Iberdrola y Hotchief) y sus swaps sobre acciones, por un importe de unos 3.100 millones de euros. “Estimamos que la liquidez necesaria hoy lunes, dados los cambios en los precios de estas acciones desde el viernes es de 1.600 millones de euros”, explican.
“Creemos que en el caso de los SPVs la garantía de liquidez se determina con los precios de cierre al final de la semana y que cualquier transferencia de dinero se hace el lunes siguiente. ACS no ha informado de los terminos exactos de los swaps sobre acciones, pero entendemos que funcionan de una forma similar”, añaden.
“No podemos decir con certeza si ACS tiene la liquidez a corto para financiar estas necesidades de liquidez”, indican. Sin embargo, en Credit Suisse reconocen que desde finales de junio de 2008 ACS no ha precisado efectivo y que ha podido acceder a 3.450 millones de euros por una combinación de venta de activos (el 10% de Fenosa a Gas Natural y las concesiones vendidas a Abertis) y líneas de crédito, “lo que supone más de los 3.100 millones que se precisan ahora”.
“No obstante, el resto de los negocios de ACS bien podrían haber absorbido parte de esa liquidez desde entonces. Dado que la deuda sobre los SPV está garantizada por las acciones, si ACS fuera incapaz de lograr la liquidez necesaria, los bancos podrían empezar a vender los títulos, forzando a la constructora a vender sus participaciones a los actuales niveles bursátiles”, apuntan en Credit Suisse.
Los bancos acreedores de ACS por el préstamo para la compra de Iberdrola son: BBVA, Caja Madrid, ICO, Ixis, Hvb, Mediobanca, La Caixa y Caixa Galicia. BBVA es el principal acreedor del préstamo para Hotchief.
Las demás opciones que manejaría ACS serían poner como garantía las acciones de Abertis, un préstamo sobre los beneficios de la venta del 31% restante en Fenosa o transferir parte de la liquidez disponible en el negocio de construcción. Sin embargo, “en este escenario, los acreedores de ACS podrían no estar dispuestos a aceptar otras garantías tales como las acciones de Abertis en vez de efectivo”, señalan en Credit Suisse.

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