Ibiza, 21 ago (EFE).- Una veintena de pasajeros han denunciado públicamente el trato que han recibido por parte de la compañía naviera Iscomar, después de que ayer se cancelase uno de los trayectos que une la isla de Ibiza con el puerto alicantino de Denia, por la paralización de dos embarcaciones.
Una nueva inspección de Capitanía Marítima de Alicante, dependiente de la Dirección General de la Marina Mercante, inmovilizó el buque "Begoña del Mar", debido a que carecía de "rociadores" en la sala de máquinas.
La compañía Iscomar decidió devolver el dinero a los pasajeros o bien reubicarlos en otros buques de la compañía.
Un grupo de pasajeros ha relatado a EFE esta mañana que, tras cambiarles los billetes para salir hoy, la compañía no se ha hecho cargo de los gastos que les ha acarreado permanecer en Ibiza.
"Esta noche la hemos tenido que pasar a la intemperie, dentro de los coches, sin comida ni bebida", y la compañía "no se ha hecho cargo de ningún gasto", han dicho.
Los pasajeros han puesto varias reclamaciones y han anunciado que harán más a su llegada a destino.
Estos viajeros, que se dirigían a Denia, han partido esta mañana a bordo de "Begoña del Mar", con dirección a Barcelona y con dos horas de retraso. El barco debía de haber salido a las 10.00 de la mañana y lo hizo a las 12.00 del mediodía.
Los pasajeros han criticado que deberán buscar un medio de transporte terrestre para llegar finalmente a Denia. Un periplo que, según han dicho, les supondrá "más de 15 horas de viaje hasta llegar a la Península".
Otra pasajera afectada ha explicado que ha tenido suerte ya que un amigo de Ibiza les ha dejado un coche para pasar la noche, ante el miedo de "dormir en la playa porque no hay seguridad".
El Barco "Pitiusa Nova", también de Iscomar, y que cubre la línea Denia-Formentera se encuentra también paralizado en el puerto de Ibiza por Capitanía Marítima y no podrá navegar hasta que no arregle dos de los cuatro motores de los que dispone.

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