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impulsará un pacto

El Gobierno quiere que la jornada laboral acabe a las 6 de la tarde

Lucía Palacios

Báñez propone ampliar en 2017 de dos a cuatro semanas el permiso de paternidad, así como fomentar el teletrabajo y la creación de una bolsa de horas que facilite la concilación

Era uno de los compromisos que Ciudadanos defendía con más ímpetu durante la pasada campaña electoral y el PP lo ha asumido como propio. El Gobierno quiere impulsar un pacto nacional para la conciliación y la racionalización de horarios. Así lo anunció este lunes la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, durante su comparecencia en la comisión de Empleo y Seguridad Social del Congreso de los Diputados, en la que presentó las líneas de actuación de su departamento para los próximos cuatro años. Además, la ministra ha avanzado que se estudiarán también las posibilidades que acarrearían cambiar el uso horario y adaptarlo -tal y como correspondería por nuestra ubicación respecto al meridiano de Greenwich- a otros países vecinos como Reino Unido o Portugal. Para ello, tal y como avanzó la ministra, se abrirá una mesa de diálogo que analice la propuesta.

El gran objetivo de este plan sería conseguir que la jornada laboral termine, con carácter general, a las seis de la tarde, algo que ya prometió el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, durante la campaña electoral pero que a día de hoy dista bastante de la realidad. Y es que el horario de trabajo de los españoles es de los que más se alargan en el contexto europeo. Así, en otros estados, principalmente en el norte de Europa, a las 6 de la tarde (cuando aquí todavía muchos están en la oficina) ya están cenando, como sucede en Alemania, el gran motor económico de la UE, donde no conocen lo que es la jornada partida, o en Suecia, donde a las 4 de la tarde los trabajadores ya están en la calle (y si permaneces en la oficina, está hasta mal visto). En Portugal o Italia, que tiene costumbres más similares a las españolas, el horario de salida se sitúa entre las 5 y las 6 de la tarde. De hecho, se estima que, de media, existe un retraso de dos horas respecto a Europa y la pausa de la comida suele ser bastante más corta que la nacional.

«Queremos que la jornada laboral en España acabe a las 18.00 horas y para ello impulsaremos un pacto con los representantes de empresas y trabajadores», defendió Báñez durante su intervención, en la que desgranó una batería de medidas que irá encaminada a lograr la a día de hoy todavía utópica conciliación. Una de las que seguro más repercusión tendrá es la de ampliar el próximo año -confía en incluirlo en los Presupuestos de 2017- el permiso de paternidad a cuatro semanas, con lo que doblarían la duración de la baja de los padres (actualmente en dos semanas) y cumplirían así con otro de los compromisos acordados en el pacto con Ciudadanos.

A su vez, para favorecer la conciliación, la ministra explicó que mejorarán los mecanismos de flexibilización de la jornada laboral, con fórmulas como el teletrabajo y la creación de una bolsa de horas para gestionar asuntos propios. Y en este mismo campo, el Ejecutivo también confía en poder aprobar en esta legislatura un plan especial de igualdad entre mujeres y hombres en el ámbito laboral y de lucha contra la discriminación salarial, con el objetivo de acercarla a las empresas, reforzando incluso las garantías de negociación, para que contribuya a reforzar la competitividad y los derechos de los trabajadores por igual y actuando como elemento de flexiseguridad.

«Trabajaremos en la apertura de una mesa de diálogo en estos temas que tenga a las familias en situación de vulnerabilidad como objetivo prioritario de las políticas de empleo compartidas con las comunidades autónomas», declaró la titular de Empleo durante su intervención en la Cámara Baja.

La 'mochila' autríaca

Por otro lado, en la agenda del Ministerio de Empleo hay otro fuerte guiño a su socio de gobierno, el partido de Albert Rivera: poner en marcha un fondo de capitalización de los trabajadores, mantenido a lo largo de su vida laboral, que se haga efectivo en los supuestos de despido, movilización geográfica y de desarrollo de actividades de formación o en el momento de jubilación. Es decir, una propuesta al estilo de la denominada 'mochila austríaca', algo que muchos expertos han defendido pero que el PP hasta ahora no parecía valorarlo. Eso sí, para que nadie entre en pánico, Báñez se ocupó de lanzar sucesivos mensajes de que "las pensiones en España están garantizadas y se pagarán hoy con normalidad y también en el futuro". Y, para defender esta afirmación, esgrimió unos datos que "se apoyan en realidades": que el año 2016 será el segundo mejor ejercicio de recaudación de la Seguridad Social, después de 2008, con unos ingresos previstos de 112.000 millones de euros. «Se recupera el empleo, la recaudación y se garantizan las pensiones más y mejor cada día», explicó.

De hecho, la intención del Ejecutivo es también impulsar la implantación de una tarjeta social que permita a los ciudadanos conocer las prestaciones y asistencias sociales de las que se benefician por parte de las administraciones públicas. De esta forma, tal y como indicó la ministra, se podrá mejorar la eficacia de estos organismos y atender mejor las necesidades de las personas, principalmente de las familias sin ingresos, para así poder actuar.

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