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Guía

¿Cómo afrontar un despido?

La empresa estará obligada a cumplir una serie de formalidades para que sea legal y que el trabajador no pueda reclamar posteriormente

Llegado el fatídico día, hay que tener claro que no todos los trabajadores se van encontrar en la misma situación. Puede ser un despido individual o colectivo. Cuando los despidos son individuales es cuando el empleado se encuentra más perdido. En todo este proceso la empresa estará obligada a cumplir una serie de formalidades para que sea legal y que el trabajador no pueda reclamar posteriormente.

Tipo de despido

En este momento desagradable, el trabajador tiene que saber ante que tipo de despido se enfrenta. Lo primero que hay que tener en cuenta que la empresa puede prescindir del empleo cuando lo estime oportuno, pero el trabajador está protegido por una serie de derechos que desembocan en una compensación económica dependiendo de la relación laboral:

Despido improcedente: se daría en los casos que la empresa prescinde del trabajador sin causa justificada. El trabajador tiene derecho a indemnización. Hasta la entrada en vigor de la última Reforma Laboral ascendía a 45 días por año trabajado con un máximo de 42 mensualidades. A partir del pasado 12 febrero es de 33 días por año con máximo de 24 mensualidades. Pero cuidado con esto, si el contrato se estableció antes de la reforma no significa que se aplique los 33 días. Se calculará la indemnización en base a 45 días por año hasta el 12 de febrero y al resto se aplicará los 33 días por año.

Despido objetivo: la empresa alude a causas objetivas para extinguir el contrato por motivos económicos o otras circunstancias. El trabajador tiene derecho a 20 días por año trabajado por año trabajado con un máximo de 12 mensualidades. "La realidad es que las empresas aunque sepan que no cumplen las causas para que se considere despido objetivo recurren a él, para negociar por debajo de los 33 días durante el acto de conciliación", apunta la abogada Aina Díaz abogada laboralista para explicar que los trabajadores prefieren cobrar menos antes que ir a juicio por las necesidades económicas.

Despido por finalización de obra: el trabajador tiene derecho a ocho días por año de servicio.

Despido disciplinario: el trabajador no tiene derecho a compensación económica por incumplimiento grave de sus obligaciones como indisciplina, faltas injustificadas... salvo que demuestre la improcedencia del despido.

Carta de despido

Hasta que no se recibe la carta de despido no se hace efectivo. La empresa está obligada a comunicarlo por escrito al empleado, incluido el burofax. Es uno de los momentos más delicados para poder adoptar acciones legales posteriormente. "Es importante firmar toda la documentación que nos hagan entrega como 'no conforme' indicando la fecha de la firma", indica el Antonio Valenciano, abogado y presidente de Andet (Asociación Nacional para la Defensa Efectiva del Trabajado). Alguno de los casos que se encuentra son cartas de despido fechadas con un mes de antelación. Valenciano recuerda que el plazo máximo para presentar una reclamación judicial es de 20 días, "pasado ese plazo no es posible reclamar la improcedencia del despido y una cantidad mayor en la indemnización".

Otra de las situaciones que se pueden dar es que el empresario comunique verbalmente. "Al trabajador le dicen que no vuelva a su puesto de trabajo y pasado de tres días le dan de baja de la Seguridad Social", indica Aina Díaz, en más de una vez ha tenido que mandar a un cliente a la empresa para evitar la falta de asistencia injustificada. "Es una situación cada vez más habitual", explica Valenciano que recomienda el mismo día enviar un burofax a la empresa para obligar a la empresa que se pronuncie y se evite incurrir en falta de asistencia.

La carta de despido es capital para determinar la procedencia del despido. Debe contener la causa del despido, salvo que se admita la improcedencia, incide Valenciano, "es uno de los principales defecto de forma en el que incurren las empresas y motivo para recurrir vía judicial por parte del trabajador".

Indemnización y finiquito

Siempre que se termina una relación laboral, la empresa debe pagar al trabajador las vacaciones no disfrutadas, la parte proporcional de pagas extras, bonus o otro serie de conceptos que están incluidos en el finiquito. Por otro lado, también también percibirá la indemnización correspondiente si corresponde. Para mayor tranquilidad los abogados recomiendan firmar 'no conforme' para ser revisado la cuantía posteriormente por expertos. "Tanto la indemnización como el finiquito deben ser abonados en el mismo momento del despido", puntualiza Valenciano.

Certificado de empresa

Entre los documentos que se le deben entregar al trabajador se encuentra el certificado de empresa que debe estar firmado y sellado. Pero, en la mayoría de ocasiones la empresa lo envía telemáticamente al Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), antiguo Inem. El documento es imprescindible para la solicitar el paro. Lo más importante que tiene que tener en cuenta el trabajador es que dispone de 15 días para pedirlo. La reclamación por vía judicial de la improcedencia del despido no implica que el trabajador no tenga derecho a la prestación por desempleo.

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