17 de Diciembre, 13:30 pm
publicidad

Recordar mis datos | ¿Olvidaste tu contraseña?

y nos cuestan ya 2.000 millones al año

Las prejubilaciones duplican el coste de las prestaciones por desempleo

FRANCISCO S. JIMÉNEZ

El número de beneficiarios mayores de 55 años alcanza una cifra récord

El gasto público en los parados mayores de 55 años se duplica por encima de los 2.000 millones en los últimos tres años. La crisis económica y las prejubilaciones han provocado que el número de beneficiarios por desempleo a punto de retirarse de la vida activa llegue a una cifra récord de 474.000 personas.

El paro ha dado cuatro meses de tregua gracias a las contrataciones estivales y a un repunte de la actividad económica en el segundo trimestre del año. En el último mes, el desempleo descendió en todos los grupos de edad. Una tendencia que arrancó el pasado mes de mayo. Entre los más jóvenes, menores de 25 años,  se ha reducido un 12,1%; un 6,8% en los parados de entre 26 y 44 años, y sólo un 1,6% entre mayores de 45 años.

El último porcentaje esconde la transición de trabajadores en paro que están punto de jubilarse. Aunque en este sector se ha reducido ligeramente el desempleo, un rastreo detallado por las estadísticas de Trabajo, y separando el grupo de parados de 45 años a partir de los 55 años, indica que el número de beneficiarios de prestaciones por desempleo asciende en junio, último dato del que se dispone de cifras, a 474.568 personas. Desde que la crisis comenzó a mellar el mercado laboral, esta cifra se ha multiplicado casi por dos, pasando de 289.773 personas que se registraron de media durante 2007, a casi medio millón de personas. Números jamás alcanzados y que no han parado de crecer desde que el Ministerio de Trabajo comenzó a elaborar la estadística en el año 2000.


Fuente: Ministerio de Trabajo

Una evolución que muestra, por un lado, el envejecimiento de la población activa; y por otro, el silencioso ajuste de plantilla de las compañías sobre los empleados con mayor experiencia a través de prejubilaciones. La dinámica de entrada y salida de trabajadores de la lista del paro determinada por el crecimiento económico no se produce en la última década entre los mayores de 55 años. La rotación es escasa. Según el INE, suman 361.000 personas en paro en el segundo trimestre del año en la Encuesta de Población Activa. Unos números jamás registrados. De los cuales 206.400 llevan en está situación más de un año. Este tipo de trabajador una vez que se queda sin empleo tiene complicada la reincorporación al mercado laboral, como demuestra el dato que en los últimos cinco años, los parados mayores de 55 años de larga duración se han multiplicado por tres. En 2005,  sólo se encontraban en esta situación 67.000 personas.

El incremento de los beneficiaros de prestaciones por desempleo, con una subida significativa en los dos últimos años, se debe en gran medida a las prejubilaciones. Antes de la crisis, las compañías utilizaban estos acuerdos con los empleados con más experiencia para ganar competitividad y reducir costes; con el estallido se han venido incluyendo en los Expedientes de Regulación de Empleo, a los que hay que sumar los despidos directos.

La empresa acuerda con el trabajador el despido. Éste pasa al paro con la indemnización pactada y a cobrar la prestación por desempleo, y luego el subsidio si le corresponde; mientras la empresa le completa el sueldo acordado y la cotización a la Seguridad hasta que pueda jubilarse.

El largo periodo de permanencia en desempleo ha provocado que las prestaciones asistenciales, aquellas que cubren a los parados que han agotado las prestaciones contributivas, alcancen también el número más alto hasta las 242.160 en junio. Además, las contributivas han seguido el mismo camino hasta las 197.060 por el incremento de despidos en lo que va de año y el pasado.

Los parados más caros para el Estado

Los mayores de 55 años son los parados que mayor gasto generan a las arcas públicas. El coste medio diario de las prestaciones contributivas ascendía a 28,83 euros en junio frente a la cuantía de 24,30 euros de los desempleados menores de 24 años y  a los 27,57 euros de los parados de entre 25 y 45 años, según datos del Ministerio de Trabajo.

En junio, el Estado tuvo que cubrir al mayor número personas mayores de 55 años con prestación por desempleo. El gasto superó los 170 millones de euros, algo que no ocurría desde hace tres meses, tras arrastrar cuatro meses consecutivos por encima de esta cifra jamás soportada por Servicio Público de Empleo.

El año pasado el gasto total en este grupo de parados estableció una nueva cota al subir hasta los 1.900 millones de euros, en una serie que se ha batido año tras año desde el año 2000, cuando registró un monto de 630 millones.



Fuente: Ministerio de Trabajo

La tendencia se ha pronunciado desde que la crisis financiera entró en la economía real. Esto es, a partir de 2007, que fue cuando comenzó a elevarse el desempleo. Esta cifra crecerá de forma exponencial si se mantiene el actual ritmo de destrucción de empleo. Si hace tres años, el importe apenas rebasaba los 1.000 millones; este ejercicio puede superar los 2.000 millones, si se cumplen las proyecciones.

Una solución polémica

Durante la última década, las compañías han recurrido a esta fórmula para desprenderse de los trabajadores más mayores. En las épocas de bonanza, para rejuvenecer la plantillas, y en los momentos de estrechez económica, para reducirla. La medida es satisfactoria para el empleado, que cobra la casi totalidad de su anterior sueldo y la empresa reduce el coste laboral del despido cargándolo contra la Administración Pública.

Las prejubilaciones más sonadas en los últimos años han sido las de Telefónica y RTVE, excluyendo la del sector bancario, que ha asumido con todos los costes procedentes de la ruptura laboral.

Los distintos gobiernos tanto del PSOE como del PP han intentado abordar el tema para que no se produzcan abusos. La reforma laboral incluye este asunto para limitar esta práctica prohibiendo las prejubilaciones en compañías que tengan beneficios. La Ley ha pasado por el Senado con algunos retoques y falta por ser aprobada el próximo 9 de septiembre.


publicidad
publicidad