España es el país europeo con mayor número de inmigrantes a pesar de la crisis
Uno de cada seis personas activas económicamente son inmigrantes
Durante los años de bonanza económica, España se convirtió en un país receptor de inmigrantes. Y pese a la crisis, nuestro país sigue teniendo la mayor proporción de trabajadores inmigrantes sobre personas económicamente activas, con el 15,8%, una de cada seis.
Hasta 2008, España fue un país receptor de trabajadores extranjeros, fundamentalmente extracomunitarios que elegían la península no sólo por las facilidades a la hora de encontrar trabajo en el sector de la construcción o en el de servicios, sino también por la facilidad de adaptación al compartir idioma.
Sin embargo, la crisis ha alterado los flujos migratorios, según un estudio elaborado por Adecco e IESE. Así, los movimientos se han ralentizado en los últimos dos años. Mientras en 2008 el número de extranjeros activos creció un 10,2%, al año siguiente sólo lo hizo un 2% en la Unión Europea.
En España el caso es curioso, ya que sigue siendo el país que recibió el mayor número de nuevos inmigrantes activos de países de la UE-15 con 48.000 personas, al mismo tiempo fue el que más salidas de trabajadores extranjeros tuvo: 90.000.
Por otro lado, nuestro país es el segundo, sólo por detrás de Alemania, con el mayor número de inmigrantes. Según Adecco, de los 17 millones que hay en la UE, el 23,1% está en Alemania y el 21% en España. Sin embargo, si tenemos en cuenta la población total de cada uno de los estados, España tiene más extranjeros en proporción con su tamaño y población que países como Reino Unido (un 14,6%), Italia (un 13%) y Francia (un 8,9%).
Si tenemos en cuenta la participación de los inmigrantes en el mercado laboral, España junto a Irlanda y Austria tienen una presencia superior al 10% del total de personas activas, uno de cada seis. Alemania, Italia, Reino Unido y Francia por debajo de ese nivel del 10%, siendo destacable el caso de nuestro vecino luso, diez puntos menos que España: el 5,4%. Es decir, que teniendo un 24% más de personas económicamente activas, tiene menos de la mitad de los inmigrantes que en nuestro país.
Los inmigrantes, los más afectados por el paro
Los extranjeros son el colectivo trabajador más afectado por la crisis económica y el paro, pues además de sufrir más el desempleo que los trabajadores nacionales, tienen más problemas para encontrar un puesto de trabajo, debido a su vinculación con los sectores más dañados por la recesión.
Así, según los datos del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, en junio había casi 600.000 trabajadores extranjeros desempleados registrados, frente a los 148.000 antes de la crisis. Es decir, en tres años se ha multiplicado por cuatro el número de parados de este colectivo.
Y dentro de ellos, las tasas de paro las están registrando los extranjeros que más mano de obra aportan, es decir, los rumanos, los ecuatorianos y los marroquíes.
A pesar de ello, según el balance del primer año del Programa de Retorno Voluntario sólo se han registrado un total de 8.724 solicitudes, fundamentalmente en la Comunidad de Madrid, 1.857, Cataluña, 1.432, y la Comunidad Valenciana, 1.234.
En cuanto al origen, los países latinoamericanos son los principales receptores de inmigrantes amparados en este programa. Destacan Ecuador (44%) y Colombia (18%); a cierta distancia, Argentina (9,7%), Perú (8,6%) y Brasil (5,3%); y en menor medida Chile (4,1%) y Uruguay (3,6%).
Junto a los trabajadores desempleados, también sus familiares han podido beneficiarse del Plan y 1.581 familiares han acompañado al titular del derecho en su retorno voluntario.
La cuantía media de las prestaciones acumuladas reconocidas hasta el momento asciende a 9.148,27 euros, habiéndose abonado ya una cantidad cercana a 52 millones de euros desde el comienzo del Plan.