El pesimismo para encontrar empleo se instala en los mayores de 45 años
La confianza laboral de los mayores de 45 años no goza de buena salud, ya que más de la mitad de los parados opina que no encontrará trabajo en el próximo año, y el 52,9% de los ocupados cree que podría perder su empleo en los próximos meses, según un estudio de la Fundación Adecco sobre el mercado laboral.
La Fundación Adecco ha realizado una encuesta a 300 parados mayores de 45 años y a 300 que tienen empleo. Los datos reflejan que los más damnificados son los que no superan los 50 años. Así, casi la mitad de los desempleados encuestados (46,7%) tiene entre 45 y 50 años. A continuación siguen los que tienen entre 51 y 55 años (37,9%), los de edades comprendidas entre 56 y 60 años (13,3%) y de forma más residual, los que tienen entre 61 y 65 años (2,1%).
El total de los encuestados no esperan encontrar trabajo en su sector de procedencia, sino que la práctica totalidad (99%) también está buscando empleo en otras áreas, frente al 1% que no trabajaría fuera de su sector. De igual manera, un 94,8% de los parados aceptaría un empleo de cualificación inferior a su formación, frente al 5,2% que no está dispuesto a hacerlo. Esta realidad también se aprecia entre los ocupados pero de una forma algo más tímida: un 72,9% declara que no dudaría en aceptar un puesto de cualificación inferior si se quedara sin trabajo.
Tales circunstancias demuestran que para los mayores de 45 años el empleo es un activo esencial y que el hecho de no trabajar supone para ellos un importante problema. En concreto, un 98% de los parados ha declarado que necesita urgentemente un trabajo para hacer frente a sus necesidades económicas y un 67% ha destacado la exclusión social como una importante preocupación. Por detrás, un 38,1% ha mencionado las carencias de autoestima y tiempo en paro hombres.
La urgencia de ingresos económicos destaca frente al resto de preocupaciones, lo cual no extraña si tenemos en cuenta que gran parte de los mayores de 45 años tienen personas dependientes que mantener, y que en ocasiones, su sueldo es el único sustento económico de la familia. Así, un 67,3% de los parados encuestados tiene responsabilidades familiares y el 38% de los que están casados o viven en pareja declara que su compañero tampoco tiene empleo, ya sea porque no lo encuentra (75%) o porque no lo está buscando y por tanto es inactivo (25%).
Precisamente por las responsabilidades familiares, el 78% de los mayores no estaría dispuesto a trasladarse a otra ciudad para trabajar, a no ser que las condiciones fueran irrechazables. Por el contrario, un 22% sí abandonaría su ciudad de residencia con tal de trabajar en algo, siempre que fuera en España. Llama la atención el hecho de que sólo un 2% de los encuestados emigraría fuera del país si encontrara una ocupación.
Los parados mayores de 45 años destacan que la búsqueda de empleo se ha convertido en un auténtico reto. Muchos encuestados han manifestado su desilusión y falta de expectativas ante un mercado laboral injusto y discriminatorio que está echando por tierra sus intentos de encontrar trabajo. Así, según una madrileña de 50 años, en paro desde hace 11 meses: "desde el día en que me quedé sin ocupación, no he cesado de buscar empleo pero todo han sido problemas y obstáculos. Me siento válida y perfectamente capaz de trabajar como alguien de 30, pero mi edad me lo está impidiendo."
Esta desmotivación es la responsable de que más de la mitad de los encuestados (51,3%) no confíe en encontrar trabajo en los próximos 12 meses. Por otra parte, un 36,9% opina que tardará de 7 a 12 meses, un 8,6% que cree que tendrá que esperar de 1 a 6 meses, y sólo un 3,2% confía en encontrar empleo en menos de un mes. La confianza de los parados ha mermado con respecto al año pasado, cuando sólo un 37,6% declaró que no veía posibilidades de encontrar trabajo durante el próximo año.