¿Cuál puede ser tu salario?
Un factor clave que se debe tener en cuenta a la hora de negociar las pretensiones salariales es la distinción entre el salario neto y el salario bruto
Según Infoempleo, antes de empezar una búsqueda de trabajo se debe investigar cuál suele ser el salario promedio para las funciones que se van a desempeñar en los distintos sectores. Si se ignora esta información no se cuenta con los argumentos de peso necesarios para negociar las condiciones de una posible contratación. Además, las pretensiones salariales juegan un papel fundamental tanto en la organización de la búsqueda de empleo como en el desarrollo de las entrevistas de trabajo.
Un factor clave que se debe tener en cuenta a la hora de negociar las pretensiones salariales es la distinción entre el salario neto y el salario bruto. Entre uno y otro, puede haber mucha diferencia, ya que el salario refleja la totalidad de las percepciones económicas que reciben los profesionales (tanto en dinero como en especies). Este salario incluye dos grandes conceptos: salario base y complementos salariales. Los complementos salariales pueden ser por antigüedad, pluses de distancia, transporte, complementos del puesto de trabajo, primas a la producción, comisiones y otros. Aunque resulte poco elegante hablar de dinero, en en las entrevistas de trabajo constituyen uno de esos pocos casos en los que no solo no está mal visto sino que además resulta vital. Pero, ¿qué se debe responder cuándo un entrevistador pregunta sobre nuestras aspiraciones salariales? ¿se debe ser comedido? Para Infoempleo, cuando el entrevistador pregunta sobre el salario, lo que está buscando es conocer las aspiraciones económicas del candidato, y saber si estas se encuentran dentro de los límites salariales en los que ese puesto está valorado dentro de la compañía, por lo cual debe ser respondida. Una vez aclarada la conveniencia de contestar a esta delicada cuestión, ¿qué se debe responder? En ese sentido, hay que ser realista, indicando un intervalo razonable en el que nos gustaría que se situase nuestro futuro sueldo. Si no se conoce el salario aproximado al que podemos aspirar se puede dejar la pelota en el tejado del entrevistador, preguntando cuál es el nivel retributivo para puestos de esas características en esa empresa. En el caso de carecer de experiencia en el desempeño del puesto al que se aspira, se debe ser siempre discreto a la hora de decir el salario al que se aspira, ya que si nos vamos a una cifra excesivamente elevada podemos pecar de pretenciosos. En el caso de tener experiencia, se debe responder con la cifra que se gana, y si preguntan cuál es el salario que nos gustaría ganar debemos valorar el puesto al que se opta y la diferencia que podría tener con el actual. Siempre que suponga una posición superior, es razonable pedir entre un 15% y un 20% de incremento. Si el crecimiento es mayor, probablemente se trata de un puesto muy por encima de la experiencia que se tiene en el actual.