
“Precios del año 1989 en 2009”. Este es el eslogan con el que la firma Obras y Construcciones Pro 2012 trata de salir a flote en esta crisis que está pasando factura a todos, ya sean grandes o pequeños.
El incontestable avance del paro en el sector de la construcción –sube más del 88% en junio respecto al mismo mes del año pasado, hasta los 696.254 empleados- está forzando a que las pequeñas empresas busquen soluciones extremas para capear el temporal. La última: la importante rebaja de precios en el nicho de reformas del hogar.
Así, una reforma completa con materiales de primera calidad –fontanería, aire acondicionado, caldera, cocina, baño, ventanas Climalit- para una vivienda de 60 metros cuadrados puede rondar los 30.000 euros, apunta Montarán, lo que en su opinión “es un precio muy competitivo e inferior al que se podría ver hace unos años”. Su estrategia tiene mucho de marketing pero es fiel a la realidad, apuntan, “porque ajustamos mucho los precios”.
Quizás por eso, en Obras y Construcciones Pro 2012 no falta el trabajo y dan una media de cinco presupuestos diarios. A este ritmo, de cada veinte presupuestos entregados se firma una obra, por lo que la empresa ve como cada semana se suma un nuevo cliente a su cartera. “Vamos saliendo adelante, aunque también hay que tener en cuenta que somos pocos trabajadores –unos quince- y en ningún momento nos hemos planteado aumentar plantilla”, puntualizan.
Desde la empresa Pentasol, especializada en obras de fontanería, también reconocen que la bajada de precios con la crisis está a la orden del día y comentan que, en algunos casos, han dado presupuestos y al día siguiente les han llamado para informarles que algún competidor ya había presentado una oferta más baja.
En parte sostienen que esta feroz competencia se ha dado por la mayor cantidad de extranjeros que se han quedado en el paro y que se dedican a hacer ‘chapuzas’ sin estar dados de alta, y sin tener que afrontar costes de seguridad social. “La economía sumergida es algo contra lo que no podemos competir”, matizan en la firma. No obstante, se han ajustado al nuevo entorno de precios y reconocen que están saliendo adelante y que nunca les ha faltado el trabajo desde que comenzara la crisis.
Desde la Federación Nacional de Trabajadores Autónomos (ATA), su presidente, Lorenzo Amor, considera que los precios están bajando en todo, no sólo en el sector de las reformas. No obstante, entiende que la caída tiene que ver con el fuerte exceso de oferta que hay en la construcción, muy superior a la demanda. Además, culpa a la economía sumergida –trabajadores que están cobrando el paro, no están dados de alta y hacen pequeñas reformas- de presionar a la baja sobre los precios y de restar cuota de mercado a los pequeños autónomos que se dedican al trabajo de reformas.



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