Bruselas, 16 abr (EFE).- El Parlamento Europeo y los Estados miembros de la UE siguen manteniendo posturas alejadas sobre la nueva norma de tiempo de trabajo, a menos de dos semanas de que concluya el plazo establecido para alcanzar un acuerdo sobre dicha propuesta legislativa.
La introducción de una cláusula de exclusión ("opt-out") en los contratos, que permitiría superar la semana laboral de 48 horas si lo acepta el trabajador, continúa siendo el principal escollo para sacar adelante la nueva directiva, según explicó hoy el Parlamento Europeo (PE) tras la última reunión negociadora.
El PE defiende que esta opción pueda incluirse en los contratos durante un período determinado y luego desaparezca, mientras que Reino Unido, Alemania y Malta, entre otros Estados, son partidarios de introducir la cláusula de forma indefinida.
También se mantienen las diferencias en la consideración de las horas de guardia del personal sanitario, ya que el PE volvió a rechazar la propuesta de los Veintisiete para que éstas cuenten como período inactivo, aunque aceptó que se contabilicen de forma distinta al período activo, extremo aún por precisar.
Durante las discusiones, "se trataron los temas fundamentales de forma constructiva", aunque no se llegó a ninguna conclusión final, dijo la eurodiputada socialista alemana Mechtild Rothe, presidenta del Comité de Conciliación creado por el Parlamento Europeo para esta negociación.
"Después de cinco años de difíciles negociaciones, es necesario tratar de buscar un acuerdo hasta el final del proceso", añadió Rothe.
Por su parte, la Presidencia checa de turno de la Unión reiteró sus esfuerzos para alcanzar un acuerdo "sobre una de las propuestas legislativas más largamente discutidas de la UE".
A juicio de la Presidencia, la propuesta "debe discutirse con un enfoque práctico y no ideológico, porque esa es la única vía para que pueda adoptarse", indicó el ministro checo de Empleo y Asuntos Sociales, Petr Necas, en un comunicado.
La directiva "refuerza la protección de los trabajadores, al tiempo que abre perspectivas hacia un mercado de trabajo más flexible", por lo que su aprobación "sería una buena señal para los ciudadanos europeos en tiempos de crisis económica", destacó Necas.
La Eurocámara, la Presidencia checa y la Comisión Europea, que actúa de mediadora, continuarán negociando el próximo día 23 durante la sesión plenaria del Parlamento Europeo en Estrasburgo, para tratar de avanzar hacia un acuerdo de cara a la última reunión del Comité de Conciliación, que tendrá lugar el 27 o el 28 de abril.
De no llegarse a un acuerdo en esta fecha, que permitiría que el PE votara el nuevo texto antes de las elecciones europeas de junio, la propuesta de directiva sería desechada.
En ese caso, se mantendría el actual límite de 48 horas para la semana laboral, con la posibilidad de "autoexclusión" por parte del trabajador y en función de la legislación nacional de cada Estado miembro.

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