El Consejo de Ministros de no prevé decisiones sobre ambas cuestiones, que forman parte del programa de medidas para fomentar la inmigración legal y combatir la ilegal, pero sí se busca un impulso a ambos asuntos, que la Presidencia francesa de turno quiere aprobar antes de finales de año.
"Son dos buenas propuestas ", afirmó el ministro español de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, en declaraciones a su llegada a la sede del Consejo de la UE.
Sobre las sanciones a empresarios que tengan trabajadores ilegales, recalcó que los países europeos no pueden limitarse a "perseguir exclusivamente al ilegal", ya que si alguien está en un país de forma irregular "es porque hay alguien que también" se aprovecha de "esa situación". Por ello, el establecimiento de sanciones en la Unión Europea "es un buen paso", añadió.
La tarjeta es muy positiva
Corbacho señaló también que la propuesta de la " tarjeta azul" es positiva, ya que Europa tiene que competir en un mercado muy globalizado y "necesita personal de alta cualificación", pero pidió que esta medida se acompañe de un sistema para frenar la fuga de cerebros en los países pobres.
"Los países europeos no deben aprovecharse del esfuerzo educativo que hacen los países en desarrollo y llevarse a sus titulados porque estaríamos condenando a esos países de forma permanente al subdesarrollo", añadió Corbacho.

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