25 de Mayo, 08:52 am
Análisis de coyuntura

Cuatro razones por las que 2010 será peor que 2009

CRISTINA CASILLAS

Los expertos estiman que el próximo año puede haber un millón más de parados

Paro, escaso crecimiento, subida de impuestos y malos resultados empresariales convertirán 2010 en un ejercicio mucho peor que el actual para la economía. Una coyuntura que pondrá en juego el optimisto de la titular de Economía, Elena Salgado, que espera que España salga de la crisis en 2010 en contra de todos los pronósticos.

En primer lugar, incluso la propia Salgado ha reconocido que todavía quedan meses muy duros en materia de desempleo. Así, Citigroup estima que la tasa de paro se situará en el 20% el próximo año, mejorando su anterior previsión que la situaba en el 22%. Aún así, se habla de que casi cinco millones de españoles estarán apuntados a las listas de los Servicios Públicos de Empleo.

Bankinter también coincide con la cifra, mientras que los analistas de S&P son un poco más pesimistas al situar la tasa en el 21%. Funcas estima un 21,5% para el último trimestre del próximo ejercicio, con una tasa media anual en torno al 21,1%. Finalmente, la Comisión Europea ha revisado a la baja en varias ocasiones sus perspectivas para España, que tendrá el mayor desempleo de Europa, con el 20,5% de la población activa sin trabajo. Teniendo en cuenta que según los últimos datos de EPA la tasa de paro está en el 17,9%, con más de 4,1 millones de parados, en los próximos doce meses casi otro millón más de personas estarán de brazos cruzados.

Algo más optimista se muestra Reyes Maroto, responsable de economía de AFI. Maroto cree que "estamos corregiendo las tasas de destrucción de empleo" y aunque se siga aumentando el volumen el ritmo será menor. Asegura que en el primer trimestre de 2009 alcanzó el techo. El hecho de que el sector servicios haya perdido dos de cada tres empleos en octubre desmuestra que es un sector muy estacional. "Está muy dañado el empleo en comercio y en hostelería, sin embargo, se crea trabajo en sanidad y en el sector público", continúa Maroto.

Un incremento del desempleo puede derivar en una espiral viciosa: la pérdida del trabajo afectará aún más al consumo, que representa un 56% del PIB nacional. Y esto, a su vez, provocará más dificultades para la inversión empresarial. Las perspectivas de menor consumo hace que las empresas estén revisando sus presupuestos a la baja para el próximo año. Menos ingresos, menos inversiones, menos gasto, menos contrataciones y, por lo tanto, menores beneficios o incluso pérdidas, que se traducen en más despidos y cierres de negocios.

El profesor Emiliano Carluccio, del Instituto Flores de Lemus, asegura que el empleo en el sector servicios tocará fondo en la primera mitad del próximo año. Sin embargo, cree que se seguirá destruyendo en industria y construcción. Por su parte, José Luis Martínez, estratega de Citi, cree que 2010 debería "ser mejor considerando los datos estadísticos". Pero continúa afirmando que "la mejora económica no se va a sentir" y destaca que "el estancamiento en el que estamos entrando".

Un obstáculo para salir de la crisis es la falta de crédito. A pesar de que el BCE ha detectado una relajación de las políticas restricitvias de crédito, es muy difícil conseguir financiación. Con una morosidad disparada y unos balances tocados por los miles de pisos que se han quedado los bancos como consecuencia del estallido de la burbuja inmobiliaria, será más difícil que las entidades financieras faciliten créditos, ya no sólo a las familias sino también a pymes y empresas. Como consecuencia, el Banco de España obligará a doblar las provisiones a los bancos y cajas que se queden con inmuebles.

Por su parte, el máximo responsable de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, ha insistido que "los empresarios necesitamos créditos" y que la falta de pago de los 4.500 millones de euros que adeudan las corporaciones locales está detrás del cierre de muchas empresas. Concretamente ha ofrecido el dato de las 300.000 empresas que han cerrado en el último año y que, según sus palabras, "ya nunca más van a ser empresarios y han perdido hasta su casa".

Juan Roig, presidente de Mercadona, también coincide en advertir que lo peor de la crisis no ha pasado. Ante la incertidumbre del desempleo, las familias han incrementado sus ahorros. Según los últimos datos conocidos del Eurostat, la tasa de ahorro de los hogares de la eurozona se situó en el segundo trimestre en el 16,5%, medio punto más que en el primer trimestre (16%), mientras que en la Europa de los 27 se incrementó nueve décimas hasta el 14,4%.

La subida de impuestos que prepara el Gobierno no ayudará nada al consumo. Así, el aumento del IVA del 16% al 18% junto con la supresión de la deducción de los 400 euros puede aumentar el riesgo de impago de hipotecas. Según las previsiones de BBVA, la reforma fiscal tendrá un impacto negativo de 0,5% en el PIB.

Otro dato negativo es que España será la único gran economía que no saldrá de la recesión este año, según las previsiones de la Comisión Europea, que anticipa un descenso del PIB del 0,8%. "En el caso de España, el perfil que tenemos con estas previsiones actualizadas es el de una recesión menos profunda que la media pero más prolongada", ha explicado el comisario de Asuntos Económicos, Joaquín Almunia. El ex líder socialista lo ha achacado a los "desequilibrios estructurales" de la economía española, como la elevada deuda de los hogares, la crisis del sector de la construcción, el endeudamiento exterior o el alto nivel de paro. Para Carluccio, el hecho de que el PIB se mantenga en negativo, es decir, la actividad económica del país, es un indicador de que 2010 seguirá siendo un ejercicio malo.

Además, el próximo ejercicio el desafío para nuestra economía va a ser doble. Por un lado, para que España salga de la crisis, Europa debe consolidar su recuperación económica. Pero ésta a su vez no puede ser rápida, ya que España necesita que los tipos de interés permanezcan en niveles bajos durante un periodo largo de tiempo. Pero con ello no basta, el profesor del Instituto Flores de Lemus, asegura que es el momento para que el Gobierno afronte reformas que permitan salir de la crisis sin depender del contexto internacional y pone como ejemplo a las familias, que han logrado aumentar su renta disponible gracias a los tipos y las políticas de gasto público. Con ello están intentando corregir los excesos del sobreendeudamiento anterior.

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