
Así, según un análisis realizado por www.finanzas.com con precios de tres grandes hipermercados, sobre una hipotética cesta de la compra que incluye 19 productos de consumo básico (como el arroz, la pasta, la leche entera, el aceite de oliva virgen, los huevos o las legumbres) una compra de productos de marca comercial puede oscilar entre los 65 y los 69 euros, mientras que productos similares de marca blanca dejan la factura entre 42 y 51 euros.
Por ejemplo, si se adquieren en Eroski productos de marcas comerciales, el gasto sería de 69,81 euros, pero si se opta por la marca blanca, entonces habría que desembolsar 43,89 euros. En este caso, la diferencia es de 25,92 euros, lo que supone un ahorro del 37%.
El Ahorro es importante ya que, según la última Encuesta de Presupuestos Familiares publicada por el INE, el gasto medio anual en consumo de los hogares asciende a 29.394 euros, de los cuales, 4.115 euros, el 14%, se dedica a sólo a alimentos. Por eso, con un ahorro del 37% sobre esa cifra, el gasto en alimentos puede reducirse hasta los 2.592 euros si se compran marcas blancas.

¿Qué es una marca blanca?
Según explica a www.finanzas.com Ana Baschwitz, doctora en CC. de la Información, licenciada en Publicidad y directora de AB Public Relations, la definición más precisa de marca blanca es la siguiente: Productos que ofertan las empresas al mercado y que son fabricados o subcontratados con otras firmas, líderes en sus especialidades, dentro de sectores profesionales de todo tipo.
Sin embargo, tal y como indica en declaraciones a este medio Susana Magdaleno, directora del sector Retail de TNS Worldwide, el término marca blanca “es casi peyorativo” para las grandes superficies, que prefieren hablar mejor de Marcas de Distribuidor o Marca Privada.
Lo que es indudable es que, con uno u otro nombre, resultan más baratas que las marcas comerciales. La razón se debe, en buena parte, a los acuerdos entre el distribuidor (cadenas comerciales) y los fabricantes, que pueden de esta forma rentabilizar su capacidad productiva, al fabricar grandes cantidades y aprovechar los rendimientos de escala de sus instalaciones
A veces, apunta Susana Magdaleno, los acuerdos son de otro tipo: Por ejemplo, un fabricante produce una determinada marca de distribuidor que se vende a un precio más bajo a cambio de que el centro comercial ubique bien en sus lineales la marca conocida perteneciente a ese fabricante.


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