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Opinión

Rafael RubioTwiter

Endeudarse para sobrevivir y a más del 10 por ciento

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Acuciados por la subida de impuestos y de algunos servicios; por la bajada de las retribuciones, tanto las fijas como las variables; y por la necesidad de ayudar a algún familiar cercano afectado por el  desempleo, un buen número de hogares españoles están recurriendo a los créditos al consumo para salvar una situación comprometida. En noviembre, según datos del Banco de España, los hogares españoles incrementaron su deuda con los bancos respecto al mes anterior por el crecimiento de un 2,4 por ciento delos préstamos para fines distintos de la compra de vivienda.

Lo malo es que este resurgir de la demanda de crédito para el consumo se produce en un momento en el que este tipo de préstamos está más caro que nunca desde el inicio de la crisis. La media anual del interés aplicado a los préstamos al consumo en el 2012,para un periodo de amortización entre uno y cinco años, superó el 10 por ciento, mientras que hace tan solo dos años era de 8,07 por ciento.

Pese a que apenas hay liquidez, las entidades financieras están especialmente interesadas en aumentar el volumen de créditos al consumo frente a los créditos hipotecarios, que representan aproximadamente las tres cuartas artes de los préstamos a las economías domésticas. El tipo medio al que los bancos están concediendo los muy escasos créditos hipotecarios era del 2,97 a finales de noviembre pasado, 5,5 puntos menos que el tipo medio de los créditos al consumo. A ello habría que añadir el menor riesgo que ahora asumen las entidades financieras a conceder los préstamos al consumo dada la selección y exigencias que llevan a cabo para su concesión.
No es una casualidad que en el mes de junio se produjera también un aumento de la demanda de este tipo de crédito. Las necesidades económicas de las vacaciones del verano, al igual que de las Navidades, se han cubierto con la petición de créditos, pese a la tendencia general de las familias españolas a desendeudarse. Sin embargo, si la economía no se reactiva será fácil ver cómo se mantiene el crecimiento de los créditos al consumo con ocasión de  las vacaciones de Semana Santa o los pagos del IRPF. Aunque el fuerte endeudamiento está en el origen de la profunda crisis que vivimos, endeudarse puede ser la única salida para muchos hogares españoles. Ya no se piden préstamos para adquirir una vivienda o para adquirir algo superfluo, ahora se hace como fórmula de supervivencia. Otra cosa muy distinta es como esas familias podrán hacer frente a una deuda que se incrementa al 10 por ciento anual en un contexto económico donde no se atisba recuperación.

Rafael Rubio Director de Bolsalia

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