Recordar mis datos | ¿Olvidaste tu contraseña?

Opinión

Cristina VallejoTwiter
Cristina Vallejo

La deuda antes de la huelga

llave


La prima de riesgo de la deuda española ha vuelto a aproximarse al 2%. Esperemos que nadie le eche la culpa a la huelga general de mañana, porque, entonces, los bonos británicos deberían estar hechos unos zorros: ¡Las "trade unions" inglesas han aupado al hermano rojo de los Miliband hasta la cabeza del Partido Laborista! ¡Ed Miliband, hijo de un sociólogo marxista crítico con las descafeinadas nuevas izquierdas que surgieron después de la Segunda Guerra Mundial, al frente del Partido Laborista, del partido socialdemócrata más conservador de Europa!

Muere así, toda una era, la del Nuevo Laborismo, la Tercera Vía, el social-liberalismo, el retruécano que acuñó el sociólogo británico Anthony Guiddens en 1998 con su libro "La Tercera Vía: la Renovación de la Socialdemocracia", un ensayo que, casualmente, escribió después de publicar "Más allá de la izquierda y la derecha".

Viene a cuento recordar que la corriente con la que José Luis Rodríguez Zapatero ganó las primarias hace ya una década se llamaba Nueva Vía. Qué casualidad. Tony Blair fue un niño mimado por el capital, al igual que lo fue otro de los representantes del socialismo descafeinado, Gerhard Schröder, que metió la tijera con saña en los derechos de los trabajadores y los pensionistas.

Al presidente del Gobierno también le está mimando el mercado últimamente. La crisis de la deuda que se cierne sobre Irlanda y Portugal apenas ha tocado mínimamente a España. Aunque el Tesoro español ha tenido que elevar el tipo de las Letras que ha emitido esta mañana, la demanda ha más que duplicado la oferta. Y, aunque el diferencial se ha ampliado ligeramente en las últimas sesiones, ello se ha debido más a la caída de la rentabilidad del bono alemán que al incremento de las exigencias de los inversores respecto a la deuda española.

Además, Zapatero ha conseguido el apoyo del PNV para los Presupuestos del año que viene, lo que elimina una de las incertidumbres principales con las que se esperaba se enfrentar España en el último tramo del año.

Ahora, el mercado también descuenta, con estos últimos movimientos, que Moody's rebajará la nota de la deuda española esta misma semana. Y, quizá, dos escalones. Sin la crisis de Irlanda, es posible que hubiera pasado desapercibido. Moody's es la única agencia de calificación crediticia que mantiene la Triple-A para España.

Lo importante es que Financial Times ya ha sacado a España del listado de los PIGS. Los inversores, que es lo importante, desde hace ya varias semanas. Y los analistas, en sus informes, muestran mucha confianza en que España cumplirá con los "mandados" de la Comisión Europea. "El mercado se ha convencido de que nuestro país hará frente a sus compromisos", afirmaba Antonio Zamora, del Sabadell. De hecho, este experto espera que, poco a poco, la prima de riesgo de la deuda española se vaya reduciendo hasta niveles cercanos al 1,5%. Roberto Ruiz-Scholtes, de UBS, espera, incluso, que caiga hasta el 1,25% antes de final de año. Este economista augura que el déficit se haya corregido hasta el 9,5% a finales de 2010, hasta el 6,5% en 2011 y hasta el 4,5% en 2012. Según sus pronósticos, al final de este periodo, la deuda pública supondrá un 72% del PIB, por debajo de la media de la zona euro, que se encuentra en el 80%. Aunque las medidas para conseguirlo provoquen que España no crezca más allá del 1% en los próximos dos o tres ejercicios, lo que imposibilita la creación de empleo.

A José Luis Rodríguez Zapatero aún le queda alguna bala en la recámara que le proporcionarán aún más oxígeno en los mercados: la próxima reforma de las pensiones con retraso de la edad de la jubilación, más años de cómputo... Y, por qué no, si mañana no se encuentra mucha oposición en la calle, alguna medida más para flexibilizar la negociación colectiva.

Los economistas del Center for Economic and Policy Research hacen sólo una advertencia: desean que nadie se equivoque con las expectativas de crecimiento de España. Y ponen el ejemplo de Irlanda, que comenzaba su proceso de ajuste fiscal a finales del año 2008. En ese momento, el Fondo Monetario Internacional pronosticaba un crecimiento del 1% para el país en 2009. Al final, decreció un 10%.

Al menos, España cuenta con una ventaja frente a Irlanda: no tiene un sistema financiero arruinado.

Cristina Vallejo Redactora de Inversión

publicidad
publicidad
publicidad