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A PARTIR DE 1 MILLÓN DE EUROS

¿A quién le interesa abrir una cuenta en Suiza?

Aunque la diversificación para evitar el riesgo-país ha provocado la huida de fondos hacia países como Suiza, es su régimen fiscal el motivo por el que realmente se traspasan fronteras.

Las huchas de Suiza tienen más capacidad, son más resistentes y, sobre todo, ofrecen mucha más privacidad a sus propietarios acerca de las monedas que se introducen en ellas... Al igual que ocurre con sus bancos. La crisis del euro del año pasado provocó la huida de fondos hacia países como el helvético por parte de los ciudadanos atemorizados ante ese tipo de medidas. Se estima que actualmente existen unos 40.000 millones de euros de españoles con cuentas en Suiza. Pero, ¿qué le lleva a un inversor a optar por este país? ¿es recomendable para cualquier ciudadano? Y, sobre todo, ¿cuáles son las ventajas de estos territorios?

Aunque cualquier persona puede abrir una cuenta en Suiza (ya existen entidades «on-line» que lo permiten desde casa, como SwissQuote y CIM Banque), no es lo más recomendable. «Es difícil conseguir rentabilidades buenas, por encima del Euribor, en países como el suizo», explica Cristóbal Amorox, miembro de Economistas Asesores Financieros (EAF). «Puntualmente puede haber algún producto atractivo», explica Amorox. «Pero una cartera puede tener la misma rentabilidad, aunque se encuentre diferentes países, como pueden ser España y Suiza», afirma este experto.

Grandes cantidades de dinero
Ante este tipo de operaciones con las que se traspasa dinero a otros territorios, «claramente es necesario un mínimo» de volumen, explica Luis Sánchez de Lamadrid, director general de Pictet WM en España. Algunas de las entidades consultadas por «INVERSIÓN» aclaran que lo habitual es que se trate de patrimonios con, al menos, un millón de euros. Por ejemplo, Pictet España tiene como referencia en banca privada personas con esta referencia patrimonial, aunque el nivel medio de sus clientes sea superior. Si se trata de una cuenta más moderada, como por ejemplo de 200.000 euros, «no conviene traspasar parte o la totalidad de ese dinero al extranjero», afirma Cristóbal Amorox, de EAF. «Si es a partir del millón de euros, sí», sostiene este experto, quien recuerda que «no solemos promover grandes movimientos de dinero a otros países, salvo que el cliente así lo demande».

¿Y cuál es el motivo por el que un ciudadano quiere traspasar sus fondos al extranjero? Por el miedo a la ruptura del euro, al corralito y a que se esfume parte de su patrimonio. Es decir, por razones coyunturales. Sin embargo, «ésta debe ser una decisión estratégica y no táctica», explica Luis Sánchez de Lamadrid. El director general de Pictet en España recuerda que «la deslocalización de activos financieros siempre ha tenido sentido para los grandes patrimonios, como elemento del proceso de diversificación bien estructurado».

Este tipo de decisiones pueden tomarse tanto por país como por clases de activos (acciones, renta fija, materias primas, oro, etc.) y «dependen más del perfil del inversor que del volumen del patrimonio que tenga», indica Sánchez de Lamadrid. Desde el punto de vista del riesgo, «diversificar siempre es recomendable», recuerda Cristóbal Amorox. Este experto indica que, en el último año, y como consecuencia de la crisis del euro, «muchos inversores quisieron abrir posiciones en el extranjero, en países más seguros, como Suiza». Pero Amorox afirma que «no hay que ser ni alarmistas ni trabajar con falta de realismo» ante este tipo de decisiones en el extranjero.

Obligaciones fiscales
Tras la aprobación de la amnistía fiscal en España, «algunos patrimonios han vuelto aquí, y otros todavía no», explica este asesor.
Precisamente el tratamiento tributario del patrimonio de un inversor es el principal atractivo que presenta una cuenta en países como Suiza. «Allí no existe el delito fiscal y sí el secreto bancario», recuerda José María Peláez, representante de la Organización de Inspectores de Hacienda (IHE). Este inspector aclara que «quien tenga una cuenta abierta en Suiza, no está cometiendo ningún acto ilícito de por sí». Sin embargo, si la Agencia Tributaria solicita información a ese país sobre determinadas posiciones de un inversor español, Suiza no ofrece esta información, salvo que se trate de un delito penal o por indicios de evasión fiscal. «Se trata de un territorio idóneo para guardar rentas no declaradas», afirma Peláez.

Los contribuyentes que opten por países como Suiza para salvar parte o la totalidad de su patrimonio están obligados a presentar la Declaración de la Renta y la de Patrimonio, «porque ahí se declaran todas las rentas mundiales que obtenga esa persona», indica Peláez. España está negociando actualmente un acuerdo bilateral con Suiza para fomentar el intercambio de información patrimonial. «En ningún caso, ese país publicará una lista de los titulares con cuentas en su territorio», recuerda José María Peláez, quien insiste en que esta falta de transparencia suele ser el «caldo de cultivo» para ocultar fondos por parte de algunos contribuyentes.

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