Empresarios catalanes lanzan cables entre Generalitat y Moncloa
Si en las elecciones no consigue la mayoría absoluta Convergencia i Unió, se verá obligada a pactar con Esquerra Republicana puesto que a estas alturas no parece posible un acuerdo con el Partido Popular y tampoco con los socialistas catalanes
El reto soberanista de Artur Mas preocupa especialmente a los empresarios de Cataluña, pese a que la mayoría de ellos prefiere no hacer ningún movimiento público que pueda poner en evidencia su desacuerdo con el discurso del presidente de la Generalitat. Algunos empresarios catalanes, que prefieren mantenerse en el anonimato, han iniciado ya movimientos para tender cables entre el Gobierno y la Generalitat para detener la escalada y acercar posturas. Naturalmente, las vías de negociación eluden a los representantes oficiales del PP en Cataluña. El empresariado está convencido de que la escalada verbal a la que se han apuntado tanto el Partido Popular como Convergencia i Unió solo puede ser perjudicial para todas las partes en un momento tan delicado económicamente para España y Cataluña.
Sin duda, la celebración de elecciones el País Vasco y Galicia primero y, posteriormente, en Cataluña no van a contribuir a bajar la tensión. Sin embargo, el empresariado catalán considera que es necesario adelantarse a los acontecimientos y prever las posibles salidas de este conflicto. Esas salidas dependerán en buena parte de los resultados electorales que se produzcan en los comicios del 25 de noviembre próximo.
Si en las elecciones no consigue la mayoría absoluta Convergencia i Unió, se verá obligada a pactar con Esquerra Republicana puesto que a estas alturas no parece posible un acuerdo con el Partido Popular y tampoco con los socialistas catalanes, cuyo nuevo secretario general ha rechazado seguir la deriva soberanista de Mas. Este escenario sería el peor que podría producirse y que, según fuentes empresariales, podría llevar a Artur Mas a posiciones que el mismo no comparte. Sin duda, un pacto nacionalista complicaría cualquier acuerdo entre la Generalitat y el Gobierno central.
Si Convergencia logra mayoría absoluta, será más fácil retomar la situación siempre que Mariano Rajoy acepte algún acuerdo sobre el pacto fiscal. El empresariado catalán está convencido de que es necesario alguna cesión por parte del Gobierno central para tratar de normalizar la situación. Por eso, alguno de los más influyentes empresarios catalanes tratan de llegar al Gobierno para convencerle de que es necesario algún gesto desde Madrid. Si tal gesto no se produce, consideran inevitable un conflicto de consecuencias tan imprevisibles como negativas para todas las partes.