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objetivo de la nueva ministra

Inquietud entre los empresarios con el vuelco de Valerio a la reforma laboral

Susana Alcelay

No pasaron ni 24 horas de conocer que Magdalena Valerio sería la ministra de Trabajo para que el sector empresarial se pusiera en alerta. Valerio avanzó ayer que daría un vuelco a la reforma laboral de 2012, la bestia negra para el PSOE. Junto a este lavado de cara de la norma estrella del Ejecutivo de Mariano Rajoy, el reto lo ha puesto la ministra en propiciar un gran pacto en pensiones para dar tranquilidad a los actuales pensionistas y a los futuros. Una agenda que quiere llevar adelante con mucho diálogo.

Tras tomar posesión de la cartera de Trabajo de manos de su predecesora, Fátima Báñez, la nueva titular socialista anticipó que se ocupará en mejorar la situación de las personas que trabajan o buscan un empleo, así como para los que quieren tener garantía de una pensión digna ahora o los que la esperan en el futuro. Luchará también por aquellos que se han tenido que ir fuera de España en busca de trabajo, y por los que han venido buscando mejores condiciones de vida.

Recordó Magdalena Valerio que la comisión parlamentaria del Pacto de Toledo fue creada en 1995 para velar por la sostenibilidad social, política y económica del sistema de pensiones, que afecta a más de diez millones de pensionistas. Y aseguró que «están sentadas las bases para conseguir un gran acuerdo en pensiones». «Vamos a darle un gran impulso», dijo, para lograr así «transmitir seguridad, confianza y esperanza. Ante la incertidumbre, certidumbre», puntualizó.

Valerio toma así las riendas de las negociaciones del Pacto de Toledo que llevan más de un año y medio paralizadas por los enfrentamientos políticos. Esta funcionaria del Cuerpo de Gestión de la Seguridad Social y la Escala de Gestión de Empleo del INEM afronta una de las reformas más ambiciosas de la economía española. Conoce a la perfección el terreno en el que se mueve y a su favor juega que quienes la conocen dicen de ella que siempre intenta buscar puntos en común.

La comisión del Congreso no es para ella un terreno desconocido. En los últimos años ha trabajado codo con codo con Mercè Perea, diputada del PSC y portavoz del Grupo Socialista en el Pacto de Toledo, lo que también permite aventurar el importante papel que le espera en la nueva etapa que encara la ministra del Gobierno de Pedro Sánchez.

La titular de Trabajo dijo «sentir mucho respeto y mucha emoción» por ocupar el nuevo cargo en el Gobierno y volver a un Ministerio donde, recordó, leyó su trabajo para la oposición de funcionaria de la Seguridad Social que aprobó hace 27 años. También tuvo palabras de recuerdo para su paso por el departamento que ahora dirige cuando fue consejera de Trabajo de Castilla-La Mancha, y para los logros que consiguió entonces en empleo, conciliación laboral y familiar.

En su discurso de toma de posesión no aludió expresamente a la política de empleo que quiere aplicar ni aludió tampoco a la reforma laboral de 2012, cuya derogación han reclamado con insistencia los socialistas. Sin embargo, una de sus primeras decisiones ha sido modificar la estructura del Ministerio, donde las políticas de empleo pierden peso en favor de pensiones y migraciones. Magdalena Valerio ha prescindido de la actual secretaría de Estado de Empleo, mantiene la secretaría de Estado de Seguridad Social, que se supone se ocupará también de empleo, y crea la nueva secretaría de Estado de Migraciones.

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