16 de Agosto, 13:59 pm

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Impuestos

Bruselas propone una revolución del IVA con cuatro tipos reducidos, incluso del 0%

Adolfo Llorente

La medida, que debe ser acordada por los países, da máxima libertad a los gobiernos y mantiene que el tipo general debe ser del 15% como mínimo

La Comisión liderada por Jean-Claude Juncker siempre ha tenido el IVA entre ceja y ceja. Por lo «anticuado» de su regulación, que data de principios de la década de los noventa, porque supone un socavón anual cifrado en «50.000 millones» para las arcas públicas o porque limita la capacidad de acción de gobiernos, empresas y consumidores. La revolución del IVA ha llegado. Bruselas propuso este jueves la creación de hasta cinco tipos impositivos en el futuro tributo sobre el consumo: uno general siempre superior al 15%; dos reducidos entre el mínimo del 5% y ese 15%; uno superreducido entre el 0% y el 5%, y por último la exención.

La duda es saber si esta revolución ha llegado para quedarse porque una cosa es lo que diga la Comisión y otra muy diferente lo que finalmente decidan los Estados miembros, que son quienes tiene la sartén por el mango. Además, es necesaria la unanimidad de los 28, lo que hace que sea poco menos que una misión imposible. El mejor ejemplo es la modificación del IVA de los libros electrónicos, que sigue bloqueada hace meses en el Consejo por la República Checa.

Pero los partidos no se ganan si no se juegan y aquí, el Ejecutivo comunitario ha decidido meter toda la presión sobre las capitales, que deberán analizar la rompedora propuesta presentada por el comisario de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, una suerte de 'míster IVA' por las muchas reformas 'ad hoc' impulsadas desde que llegó al cargo. La última, en octubre pasado, relacionada con el IVA transfronterizo, cuya nuevo diseño permitiría 'salvar' 40.000 millones evadidos cada año.

 ¿Qué se dijo este jueves? Ahora, la normativa comunitaria obliga a tener un tipo estándar superior al 15% y otro reducido de al menos el 5% que sólo puede ser aplicado a una determinada categoría de productos. No obstante, varios países también aplican tipos superreducidos gracias a excepciones específicas. Es el caso de España, donde existen hay tres tipos: el general (21%), el reducido (10%) y el superreducido (4%).

«Esta propuesta dará a los Gobiernos una flexibilidad máxima para fijar los tipos en función por ejemplo de sus prioridades políticas, lo que nos permitirá concentrarnos en abordar el problema más importante: el fraude», recalcó el comisario francés. Eso sí, su equipo ha establecido dos condiciones que deberían cumplirse a rajatabla: la primera, un listado de productos que siempre deberán ser gravados al tipo máximo; y segundo, que los países deberán garantizar que el tipo medio ponderado del IVA sea de como mínimo el 12% para no hacer un roto a la recaudación.

Ayuda a las pymes

Se dará un giro de 180 grados a la estrategia actual. Se propone eliminar el listado vigente relativo a los productos que sí pueden gravarse al tipo superreducido y sustituirlo por otro que detalle qué productos siempre deberán estar sometidos al tipo general, al máximo. Entre otros, estarían los metales preciosos, las bebidas alcohólicas, los teléfonos inteligentes, el juego, los servicios financieros, los carburantes, las armas, el tabaco, los productos electrónicos o los electrodoméstico.

 Por otra parte, se abriría la posibilidad de acabar con disputas casi de tintes históricos sobre determinados productos básicos que no disfrutan de tipos superreducidos, como los tampones, las compresas (ambos al 10%) o los pañales (21%). No hay que olvidar que el ex primer ministro David Cameron llevó el caso de los tampones a la mesa del Consejo Europeo en las negociaciones anteriores a la consumación del 'Brexit'.

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