Vocento 15 años 24 de Noviembre, 08:38 am

Recordar mis datos | ¿Olvidaste tu contraseña?

cómo manejan sus ahorros

¿Cómo invierten los más ricos del mundo?

Si algo diferencia a los grandes patrimonios del resto de inversores es que son dinámicos. Su fortuna no solo viene de su actividad empresarial, sino que la logran incrementar gracias a una política de inversiones activa y diversificada de sus ahorros.

¿Cómo invierten los más ricos del mundo sus ahorros? ¿En qué sectores focalizan sus inversiones? ¿Hay diferencias entre unos ricos y otros? ¿Invierten de manera distinta a un ahorrador medio? 

Los millonarios no lo son solo por su actividad. Tampoco se mantienen 'inactivos' con sus ahorros. Una característica fundamental de los grandes patrimonios es que buscan continuamente oportunidades de inversión, diversifican entre diferentes sectores, que no tienen por qué ser conservadores.

Un claro ejemplo lo vemos en los grandes patrimonios españoles. Amancio Ortega se ha convertido en la primera fortuna del país no solo por ser el dueño del 59 por ciento del grupo Inditex, que le reporta pingües beneficios a través del dividendo de la compañía, sino que ha ido ampliando su fortuna por las inversiones que ha realizado, siendo el sector inmobiliario su principal apuesta. Ortega, a través de Pontegadea, maneja un patrimonio inmobiliario de 8.520 millones gracias a operaciones como la adquisición de la Torre Cepsa de Madrid o propiedades en Miami o Londres realizadas en el último año. Y sigue buscando nuevas oportunidades de inversión. Actualmente negocia con JP Morgan por Pacific Place, un inmueble de 21.800 metros cuadrados en el centro de San Francisco que podría tener un precio cercano a los 475 millones de dólares. La principal actividad a la que dedica estos inmuebles es a la de alquiler, siendo el casero de empresas tan importantes como rivales del grupo como GAP, H&M o Uniqlo. Esta actividad le permite ingresar casi 300 millones de euros adicionales. 

Miguel Forteza, asesor de inversiones en banca privada de Citi, explica que «los grandes patrimonios invierten de forma diversificada entre activos inmobiliarios, activos financieros líquidos y activos no líquidos como Private Equity, bien de forma directa o indirecta». Forteza añade que «este tipo de clientes suele mantener una participación en el negocio originario de la fortuna, que puede ser cotizado o no cotizado, y que también requiere una atención constante de los clientes». La razón es simple. Según Forteza, este sector les aporta «una rentabilidad muy por encima de los tipos actuales y retornos a largo plazo poco volátiles». Prueba de ello es que su hija, Sandra Ortega, también ha apostado por el negocio inmobiliario y ya cuenta con activos que superan los 500 millones de euros, tras incrementar en un 25 por ciento su inversión.
La inversión en activos inmobiliarios no es una actividad por la que se decantan únicamente los grandes patrimonios españoles. Jeff Bezos, el dueño del gigante Amazon, también destina una parte importante de su fortuna a este tipo de inversiones, especialmente en terrenos en Texas. Para María Rivera, dirctora de advisory de Banco Alcalá, este tipo de acciones les protege ante eventuales subidas de inflación.

Si la diversificación es un elemento muy importante a la hora de invertir, también es el riesgo. Como recuerda Ana Mijangos, directora comercial de Banca Patrimonial de Banca March, este tipo de clientes pueden acceder a determinados tipos de activos vetados a los minoristas. «Se trata de activos ilíquidos: private equity, inmobiliario, inversión directa en compañías...y su riesgo es más alto por su iliquidez, pero, precisamente por ello, hay que buscar en ellos una mayor rentabilidad que en activos tradicionales», explica la directiva para concluir que este tipo de clientes «tienen una mayor tolerancia al riesgo de iliquidez y, por tanto, suelen dedicar una parte de su patrimonio a esta clase de activos».

Start up y capital riesgo

En este tipo de inversiones focaliza su actividad la segunda fortuna española. Juan Roig, el dueño de la cadena de supermercados Mercadona, ha apostado por el emprendimiento a la hora de diversificar. Para ello lo hace a través de Angels Capital, sociedad en la que invirtió 10 millones de euros y cuenta también con Lanzadera, una aceleradora de start up. 

Francisco Gómez-Trenor, director de Mirabaud &Cie en España, señala que estas inversiones son habituales también entre las grandes fortunas, que apuestan por el capital riesgo y el desarrollo de start up «aunque en la mayor parte de los casos lo hacen dedicando solo una pequeña parte de su patrimonio». De la misma opinión es Ana Mijangos, que recuerda que uno de los sectores en los que invierten los clientes de altos patrimonios es el de «private equity, aunque supone un nivel de riesgo más elevado, por lo que cuenta con inversiones más modestas». Mientras que Forteza destaca que son «inversiones relativamente pequeñas, en emprendedores con los que ya tienen una relación personal y de confianza». Forteza reitera que este tipo de inversiones se hace a través de Private Equity, para hacerla de manera más segura y diversificada. Desde BBVA Banca Privada también destacan el interés de los grandes patrimonios en este tipo de actividades atraídos por «sus tasas de crecimiento», pero recuerda que a pesar de las oportunidades a las que se puede acceder también implican una serie de riesgos.

Nuevos sectores

La robótica, las nuevas tecnologías y las energías renovables también experimentan una actividad muy intensa dentro de las carteras de los grandes patrimonios. Gómez-Trenor reitera que sectores como el de la tecnología y biotecnología son atractivos «por el nuevo desarrollo de productos que ganan cuota de mercado frente a sectores más tradicionales. Destacamos el sector de la robótica, por su alto impacto en la eficiencia y flexibilidad de los procesos productivos». 

Tal es así, que desde Julius Baer han desarrollado una nueva filosofía de inversión basada en estas nuevas tendencias que denominan 'next generation', que pretende buscar nuevas oportunidades de crecimientos sostenibles identificando compañías que tengan ventajas competitivas en mercados con crecimiento estructural buscando megatendencias que puedan generar tasas de retorno superiores. «Pretendemos identificar cambios en las tendencias de consumo a futuro y en la inversión de capital, por ejemplo, ¿cómo afectará la digitalización en el futuro?», destaca Almudena Benedit, responsable de gestión de carteras de Julius Baer en Iberia.
Bezos, que es un ejemplo de fortuna creada a raíz de las nuevas tecnologías (en este caso con el comercio digital), ha diversificado sus inversiones centrándose en las nuevas compañías tecnológicas y de economía colaborativa como son Uber y Airbnb. Pero Bezos va más allá y es el fundador de Blue Origin, una empresa de cohetes que podría comenzar a ofrecer viajes al espacio en 2018. Bezos ha dicho en varias ocasiones que ha llegado a invertir hasta 1.000 millones en la empresa.

Benedit insiste en que este tipo de inversores demandan inversiones en nuevas tecnologías, pero sin perder de vista otros tradicionales como pueden ser «los sectores que han podido sufrir un exceso por un deterioro de los fundamentales y que pueden ser una oportunidad a medio plazo como el sector financiero o de la energía».

Millonarios como Bill Gates y Mark Zuckerberg se han mostrado dispuestos a mejorar el mundo en el que vivimos, y, además de sus obras benéficas, crearon en 2015 un fondo destinado a la inversión en energías renovables. Gates fue el primero en cifrar su inversión: 2.000 millones de dólares, que le convierten en el mayor donante privado de la historia en acción climática para «hallar enfoques tecnológicos que nos permitan acelerar la transición hacia una economía baja en carbono». El fundador de Microsoft, que donó gran parte de su fortuna, invierte en la compra de participaciones en empresas rentables. Es el mismo caso de Warren Buffet, que focaliza sus compras en compañías con posiciones importantes a través de su fondo con el objetivo de obtener rentabilidad, vender la posición pasado un tiempo y reinvertir lo ganado en otras compañías.
En todos estos casos hay un elemento común a la hora de planificar sus inversiones que es la diversificación. Gómez-Trenor explica que el cliente de altos patrimonios busca «alternativas que le permitan preservar su patrimonio y que tengan liquidez en un plazo razonable». Pero sin olvidar dos componentes esenciales: que generen rentabilidad adicional y deben ser fiscalmente eficientes.

María Rivera destaca que en cuanto a la labor que hace el banco debe ser el de «un asesoramiento global, independiente y a medida en función de sus objetivos de rentabilidad y riesgo». De igual opinión es BBVA Banca Privada puesto que reiteran que este tipo de inversiones «requieren de un asesoramiento integral personalizado para entender claramente su perfil de riesgo y sus objetivos a largo plazo».

publicidad
publicidad
publicidad