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crece el gasto

M醩 de un un mill髇 de personas cobra dos pensiones p鷅licas a la vez

Amparo Estrada

M醩 de un mill髇 de personas recibe en Espa馻 dos o m醩 pensiones p鷅licas. En concreto, son 1.100.000, seg鷑 los 鷏timos datos de la Seguridad Social. De ellas, casi 900.000 cobran dos o m醩 pensiones de la Seguridad Social, en el resto concurren prestaciones del Estado con otras de las comunidades aut髇omas o de las diputaciones.

Se trata de un dato relevante en un momento en que el sistema se encuentra en d閒icit recurrente, con m醩 de 18.000 millones de descuadre el a駉 pasado. Desde que comenz la crisis econ髆ica, el n鷐ero de personas que perciben dos pensiones de la Seguridad Social ha crecido de forma ininterrumpida y ahora es un 16% m醩 elevado que el que exist韆 hace diez a駉s. En la actualidad hay 866.169 pensionistas con dos o m醩 prestaciones frente a los 747.742 del a駉 2007. De ellos, siete de cada diez compaginan la pensi髇 de jubilaci髇 con la de viudedad.

La ley permite percibir varias pensiones contributivas a a vez, puesto que se han generado los derechos para ello. Por eso, una mujer que ha trabajado y tiene derecho a su propia pensi髇 de jubilaci髇 puede recibir esta y la de viudedad por su marido fallecido, o al rev閟. Bien es cierto que hasta ahora, la mayor韆 de quienes reciben la pensi髇 de viudedad -m醩 del 90%- son mujeres, porque su esperanza de vida es mayor y porque la tasa de empleo femenina hace a駉s era considerablemente inferior a la masculina. En todo caso, la concurrencia de pensiones tiene un l韒ite: no se puede cobrar por la suma de las prestaciones m醩 de la pensi髇 m醲ima fijada (este a駉 est situada en 2.573,7 euros mensuales).

De no haber cambios, la concurrencia de pensiones de jubilaci髇 y de viudedad ir a m醩 en el futuro por el mayor nivel de ocupaci髇 de las mujeres. Generar醤 m醩 derechos de pensi髇 de viudedad para sus maridos o cobrar醤 su jubilaci髇 y la pensi髇 de supervivencia si se quedan viudas. Hay que tener en cuenta que la Ley de Seguridad Social actual es de 1963, cuando la tasa de actividad femenina era del 20% y en la actualidad supera el 53% de media, que se eleva hasta el 84% para las mujeres entre 25 y 35 a駉s.

El gasto anual en pensiones de viudedad ronda los 21.000 millones de euros y el Gobierno quiere que se financie progresivamente con el Presupuesto del Estado. Ciudadanos rechaza que se suban los impuestos para ello y plantea 玶evisar la estructura de las prestaciones de supervivencia, porque de ah podr韆 salir la soluci髇 al problema del d閒icit. El propio secretario de Estado de Seguridad Social, Tom醩 Burgos, recalc en el Senado que el hecho de que haya m醩 de 1.100.000 personas que tienen m醩 de una pensi髇 es 玜lgo a lo que el sistema tambi閚 tiene que prestar atenci髇.

玊enemos un sistema de Seguridad Social de principios del siglo XX y somos partidarios de abrir el debate para revisar la estructura de las prestaciones de viudedad y adaptarlas a la nueva situaci髇, se馻la Sergio del Campo, portavoz de Ciudadanos en la Comisi髇 del Pacto de Toledo. Tambi閚 el PDeCAT considera necesario 玶epensar las pensiones de viudedad y determinar qu riesgos se quieren cubrir con ellas. Hace d閏adas, en una sociedad en la que la mujer no cotizaba, se cubr韆 el riesgo de que se quedara sola sin ingresos, pero en la actualidad, con la mujer incorporada al mercado de trabajo, los riesgos a cubrir son distintos: los hijos o unos compromisos financieros asumidos en pareja -como una hipoteca- que si te quedas solo/a no puedes asumir de golpe. El diputado del PDeCAT Carles Campuzano recalca, adem醩, que las pensiones m韓imas deben subir porque el mayor riesgo de pobreza entre pensionistas se concentra en las viudas de m醩 de 70 a駉s. De hecho, el 35% de las pensiones de viudedad necesitan un complemento 'a m韓imos' porque lo cotizado no llega para la prestaci髇 m韓ima.

Entre las posibles reformas que, de puertas para adentro, han sopesado los principales partidos pol韙icos se encuentra la posibilidad de que la pensi髇 de viudedad se cobre s髄o durante un n鷐ero limitado de a駉s para amortiguar el impacto que en la econom韆 familiar tiene el fallecimiento de uno de los c髇yuges, o incluso que se pudiera capitalizar en un pago 鷑ico como ocurre con el seguro de desempleo. Lo que el Gobierno y la oposici髇 tienen claro es que cualquier modificaci髇 del sistema no debe afectar a los viudos o viudas que ya est醤 percibiendo esa prestaci髇, sino que ser韆n cambios a futuro.

Tambi閚 en el PSOE defienden la revisi髇 de las pensiones de viudedad, pero tras la elecci髇 de Pedro S醤chez como secretario general habr que esperar a conocer cu醠 es la posici髇 actual del partido. Dada la composici髇 del Parlamento, mucho m醩 fragmentada que en las anteriores reformas del sistema, es complicado llegar a acuerdos que tengan el apoyo suficiente. No obstante, no es la primera vez que se habla de reformar las prestaciones de viudedad. Entre las recomendaciones del Pacto de Toledo en 2011 -cuando gobernaba a鷑 el PSOE- se inclu韆 玶eformar de forma integral las prestaciones por muerte y supervivencia, aunque especificaba que 玬anteniendo su car醕ter contributivo. Los socialistas temen que si las pensiones de viudedad pierden el car醕ter contributivo y se convierten en asistenciales puedan acabar sufriendo recortes a gusto del Gobierno de turno, pues ser韆 una simple decisi髇 presupuestaria.

Jos Antonio Herce, director asociado de Econom韆 Aplicada de Analistas Financieros Internacionales (AFI), advierte que la concurrencia de pensiones 玥ar crecer el gasto en pensiones m醩 r醦idamente debido a que el fen髆eno se extiende a medida que aumenta el n鷐ero de mujeres trabajadoras. En su estudio sobre 'Las pensiones en las Comunidades Aut髇omas' subraya que s髄o 玡s cuesti髇 de tiempo que la Seguridad Social inicie una reforma de la pensi髇 de viudedad. Y parece que el reloj ha echado a andar.

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