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Finanzas

Cláusula suelo de CaixaBank: "No vamos a devolver a quienes no cumplan los requisitos"

El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, ha indicado hoy que la entidad tiene "totalmente operativa" la operativa de recogida de reclamaciones por cláusulas suelo en los términos que recoge el Decreto Ley aprobado por el Gobierno. Pero no todos los clientes tendrán derecho a devolución, sino solo los que cumplan los requisitos que recoge el decreto y tengan una cláusula que sea abusiva. "Vamos a devolver todas las situaciones en las que haya habido abusividad por falta de transparencia", ha dicho Gortázar. 

En la rueda de prensa de presentación de resultados, el ejecutivo ha destacado que desde este lunes, CaixaBank está recogiendo en toda su red de sucursales (casi de 5.000 oficinas) las reclamaciones de sus clientes, a quienes la entidad está informando de forma activa. "Estamos comunicando a los clientes que existe un procedimiento y estamos organizados tal y como sugiere el decreto", ha recordado Gortázar. 

Para ello, la entidad tiene un equipo de 130 personas dedicadas en exclusiva a revisar las reclamaciones de sus clientes, "y una vez que se determine que son abusivas, lo devolveremos con intereses de forma sencilla y fácil; y si no cumplen los requisitos, lo diremos", ha apuntado Gortázar. "Vamos a devolver a todos los que cumplan los requisitos, y no vamos a devolver a quienes no los cumplan, explicando los motivos por los que no se hace. 

La prueba de que esto es así es que, de los 1.200 millones de impacto máximo por las cláusulas suelo que había calculado CaixaBAnk, la entidad tiene provisionados 625 millones para devoluciones de cláusulas suelo, aproximadamente el 50% de ese total. Si este cálculo es correcto, "no habrá que provisionar más", ha indicado Gortázar. 

En todo caso, Gortázar ha recordado que la utilización de cláusulas suelo no ha sido una política que haya impulsado CaixBank de forma activa, sino que prácticamente la mayoría proceden de otras entidades financieras que el banco ha ido comprando o absorbiendo en distintas operaciones corporativas. Además, ha remarcado que en 2015 "comenzamos a suprimir las cláusulas suelo a los colectivos más vulnerables", para pasar posteriormente a quitárselas a todos los clientes, sin ningún decreto que obligara a ello. Esto, a su juicio, "ha tenido un impacto notable en la cuenta de resultados".

Vuelta al dividendo en efectivo

En cuanto a la política de dividendos, Gortázar ha anunciado que CaixaBank volverá a remunerar en efectivo a todos sus accionistas. "La intención que tenemos es la de pagar solo en efectivo a partir de ahora. Hemos pagado nuestro último 'scrip' a finales del año pasado", ha dicho el consejero delegado. De este modo, CaixaBank destinará a dividendo el 50% del beneficio consolidado; además, podría poner en marcha un plan de recompra de acciones o distribuir un dividendo extraordinario si el ratio de capital de máxima calidad CET1 "fully loaded" termina a finales de 2018 por encima del 12%. 

Respecto a la posible puja por los activos de BMN, el presidente de la entidad Jordi Gual ha dicho que "vamos a estar atentos a lo que sucede en el mercado", pero aún no es prudente establecer una línea de actuación al no conocerse las condiciones. Si ha recordado que la entidad se mantendrá centrada en la integración del banco portugués BPI, cuya OPA prevé CaixaBank que termine la semana que viene con la toma de control por parte del banco catalán. 

Sobre el control de costes, Gortázar ha hecho un balance positivo y ha recordado que los esfuerzos de reducción se han hecho en todas las áreas; "cuando toca a los gastos de personal, a través de acuerdos con los representante de los trabajadores y de una manera no traumática, con programas voluntarios de prejubilaciones", ha apuntado. En total, CaixaBank ha conseguido, en poco más de dos años, ahorros de 437 millones de euros, frente al objetivo de 450 millones de ahorro que el banco se había fijado hasta 2018.

Por otor lado, las políticas que ha anunciado el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tienen por un lado un "efecto reflacionario, lo que el mercado ha anticipado subiendo tipos", ha explicado Gual. Pero por otro lado, sus primeras órdenes ejecutivas han creado cierto desasosiego y actúan como frenos al impacto positivo. "De ahí que estemos a la expectativa. Podría contribuir en principio al fin de esa época de tipos bajos, pero hay otros aspectos que actúan en sentido contrario", ha indicado Gual.

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