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El ahorrador español disminuye su aversión al riesgo

Las familias cambian depósitos por fondos

Esther García López

El perfil del ahorrador español está cambiando. Su aversión al riesgo disminuye y se decanta por activos de más riesgo para lograr mayor rentabilidad, lo que le impulsa a traspasar su dinero de depósitos bancarios a fondos de inversión, su activo preferido para invertir.

La menor aversión al riesgo de las familias españolas queda patente no solo por su decisión de destinar a fondos de inversión el dinero que tenían en depósitos bancarios una vez que estos vencen, sino porque el mix de productos de fondos de inversión también está cambiando. En diciembre de 2012, solo un 21 por ciento del patrimonio total de fondos estaba invertido en productos de renta variable, el resto eran garantizados, de gestión pasiva, renta fija a corto o a largo y monetarios. Tres años después este porcentaje se ha duplicado, el 42 por ciento tiene exposición a Bolsa. «Esto demuestra que la percepción del ahorrador en cuanto a la inversión es distinta. Es menos cortoplacista y disminuye su aversión al riesgo», asegura José Luis Manrique, director de Estudios del Observatorio Inverco

Este mayor arrojo está impulsado por la escasa rentabilidad que ofrecen los activos más 'seguros'. Las familias están dejando de lado los depósitos, la renta fija y la inversión directa en Bolsa- que supone demasiado riesgo para ellas-, para contratar fondos. «El ahorrador quiere una rentabilidad positiva aunque sea mínima y busca productos que se la den. Ahora el tipo de interés para nuevos depósitos ronda el 0,2 por ciento, por ello dirige sus ahorros a los fondos que son más rentables», asegura Manrique.

Esta búsqueda de mayores retornos hace que los fondos se hayan convertido en el activo preferido por las familias para canalizar su dinero, según el estudio 'Ahorro financiero de las familias españolas', del tercer trimestre de 2015, realizado por Inverco.

EL AHORRO BAJA

Según este estudio, el ahorro financiero de las familias españolas a finales de septiembre de 2015 fue de 2,005 billones, lo que supone una reducción del 1,8 por ciento (37.523 millones menos). Este descenso hay que achacarlo a dos causas, según Inverco: al ajuste de valor de la cartera de activos y a los flujos netos negativos resultado de los rendimientos negativos del mercado que condicionó a los hogares a desinvertir en activos financieros por valor de 12.026 millones.

Borja Rubio, analista de XTB, achaca esta reducción a los bajos intereses que dan la renta fija y los depósitos. «Los intereses son ridículos y, con las comisiones, la rentabilidad es prácticamente la misma que si dejas tu dinero en una cuenta a la vista. Por ello las familias no tienen incentivos para invertir en estos activos». 

Otra causa para Rubio es que la segunda mitad de 2015 fue muy negativa para la renta variable. «Los inversores han entendido que para encontrar rentabilidad en Bolsa tienen que asumir un riesgo demasiado elevado y decidieron desinvertir. En renta fija no hay incentivos de rentabilidad, en renta variable sí, pero a un precio muy alto. Hay que aguantar volatilidades y pérdidas y no todos los inversores quieren o pueden asumirlas».

TIPOS DE ACTIVOS

En el conjunto de 2015 la adquisición de nuevos activos fue positiva, cifrándose en 14.726 millones, debido al impulso de las Instituciones de Inversión Colectiva (fondos y sociedades de inversión e IIC extranjeras), que a septiembre de 2015 acumulaban 24.220 millones de suscripciones netas, compensando la desinversión en otros activos -en 2015 las familias amortizaron más de 46.300 millones en depósitos a plazo-. 

Por tipo de activo, las instituciones de inversión colectiva lideran el incremento del saldo de activos financieros con un 15,4 por ciento en tasa interanual y el 9,1 por ciento en 2015. «A las familias les quedan pocas opciones de encontrar rentabilidad y los fondos son una de ellas. Además su comportamiento ha sido muy positivo en los últimos años», asegura Manrique. 

José María Luna, director de análisis de Profim, cree que las 'virtudes' de los fondos son muchas: «Su diversificación, la posibilidad de invertir en todo tipo de activos y mercados financieros con poco dinero, su atractiva fiscalidad... lo que impulsa a las familias a invertir en ellos».

Para Borja Rubio el aumento de la inversión en fondos también se debe a ser unos de los activos más comercializados por los bancos en los últimos años y ser «un producto híbrido entre la inversión en renta fija tradicional y la inversión directa en Bolsa».

Por el contrario, la renta fija descendió en saldo de activos financieros un 14,8 por ciento hasta septiembre. «La caída se debe a la rentabilidad mínima que ofrece. La bajada de tipos de la renta fija hace que sea poco atractiva para el ciudadano, además de ser un producto casi desconocido por el inversor particular», dice Alfredo Jiménez, director de análisis de la Fundación de Estudios Financieros.

También los depósitos están disminuyendo, pero siguen teniendo gran relevancia en el ahorro familiar. En el tercer trimestre de 2015 sumaban el 38,6 por ciento del total, debido, según José Luis Manrique, a que «el ahorrador en España ha sido muy conservador y estaba mal acostumbrado. Hasta hace poco los depósitos daban intereses muy altos, por lo que se acumuló un saldo importante que va venciendo y el ahorrador está pasando ese dinero a fondos».

La inversión directa en Bolsa también baja, en concreto un 13,3 por ciento, y alcanza un saldo de 145.272 millones. Este descenso lo han provocado las turbulencias de los mercados que han hecho perder mucha valoración y originado desinversiones en renta variable. «Esto es lógico porque la inversión directa en Bolsa es más 'peligrosa' que invertir en ella a través de un fondo y el inversor, amedrentado por lo que está ocurriendo, decide vender y esperar tiempos mejores», afirma Manrique.

LOS PLANES NO DESPEGAN

La inversión de las familias en planes de pensiones se mantuvo en 2015 y representan el 5,5 por ciento de su ahorro financiero. Para José María Luna, esta inversión no despega debido al poco ahorro de las familias, a la falta de liquidez del producto, a su escasa oferta comparada con fondos o ETFs y a su insuficiente ventaja fiscal en el momento de la aportación. «Estos factores hacen que no sea un producto muy demandado».

Las previsiones para el ahorro financiero de las familias en 2016 son «halagüeñas», asegura Manrique, porque la renta disponible está aumentado más del 2 por ciento, tasas que no se conocían desde 2008, y parte de esa renta irá al ahorro. «Con tanta incertidumbre podemos tener un año volátil en los mercados que afectará a las revalorizaciones. Habrá rendimientos modestos pero aumentará la compra de activos porque la renta de los hogares está creciendo y su ahorro crecerá también».

LA OPINIÓN DE LOS EXPERTOS

José Luis Manrique, Inverco

«La percepción del ahorrador respecto a la inversión ha cambiado, tiene menor aversión al riesgo y es menos cortoplacista»

Borja Rubio, XTB

«Los intereses que dan la renta fija y los depósitos son ridículos, por ello las familias no tienen incentivos para invertir en ellos»

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