18 de Enero, 15:41 pm

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ahorro y préstamos

QE a la europea: ¿Cómo afectará a las familias los 60.000 millones al mes?

La rueda de prensa del presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, confirmó lo que ya el mercado descontaba. El banco central inyectará a la economía europea 60.000 millones de euros al mes hasta 2016 en deuda soberana, para elevar el balance total a 3 billones con el objetivo de luchar contra la baja inflación. Pero ¿en qué se traduce para la economía real? Es decir, ¿cómo afectará a depósitos y préstamos?

Para la economía real, la que manejamos los ciudadanos en nuestro día a día, dichas medidas están orientadas a favorecer el crédito, con el objetivo de aumentar el consumo y activar el circulo vicioso en el que las empresas pueden obtener mayores beneficios, financiarse con intereses bajos y facilitar la contratación de nuevos trabajadores. "También deberían activarse mayores facilidades para favorecer el crédito de las pequeñas empresas y hogares", comenta Joaquín Robles, analista de XTB.

Miguel Ánegl Bernal, profesor del Instituto de Estudios Bursátiles (IEB), señala que con la compra de deuda soberana el BCE pretende bajar la rentabilidad de la deuda alemana, que es el mayor activo sin riesgo, y al mismo tiempo reducir la prima de riesgo del resto de países europeos. Esto traducido a la economía real implicaría abaratar la financiación con un euríbor próximo al cero por ciento y el diferencial también más bajo. Así, los grandes beneficiados serán los bancos que tendrán un excedente, que no puede ser colocado en el propio organismo al tener una tasa negativa, y esto obligará a los bancos a prestar a familias y pymes, estas últimas ahogadas por la falta de financiación. Una mayor financiación permitirá aumentar los beneficios y la contratación, pero al mismo tiempo hay que lograr una demanda solvente, que se conseguirá con la mejora económica que el BCE pretende que llegue con estas medidas.

Estefanía González, portavoz de finanzas personales de Kelisto.es, especifica que para el inversor más conservador "el panorama no pinta muy bien". ya que los tipos seguirán estando bajos, lo que hará que la banca "siga ofreciendo un interés raquítico por productos como los depósitos".

Por su parte, desde HelpMyCash.com señalan que muchas voces críticas aseguran que no se notará en el mundo real, solo en los mercados financieros. 

Joaquín Robles, analista de XTB, coincide con esta idea, ya que el "ahorrador seguirá sufriendo la presión de los tipos a la baja, por lo que verá todavía más reducida la rentabilidad de renta fija. Dependiendo de cómo se produzca esta nueva medida y dando más importancia al discurso de Draghi que a la medida en si, podríamos ver unas importantes alzas en la renta variable europea. Como ya ocurriera en Estados Unidos, Japón y Reino Unido cuando implantaron una medida de relajación cuantitativa. Pero con la enorme diferencia que las anteriores economías compraban un único bono en sus países, mientras que el BCE deberá comprar 19 diferentes".

El euríbor, el indicador más utilizado en las hipotecas, ha ido descontando los movimientos del BCE. Así, a un año, bajó hasta el 0,284%, mientras que el de un mes se situó en negativo el miércoles al -0,02%, lo que tendrá consecuencias positivas para los hipotecados, aunque el hecho de que ya esté en mínimos hará que las rebajas sean apenas notorias.

González asegura que el indicador a un año no caerá hasta niveles negativos. "Este Euribor negativo a un mes es el resultado del exceso de liquidez con el que cuentan las entidades financieras, sobre todo desde que el BCE decidiera penalizar a las entidades que depositaran en sus arcas el dinero. Cosa distinta sería que hubiera entrado en negativo el euríbor a 3 o 6 meses, que sí que puede anticipar más lo que sucederá con el euríbor a un año, pero en este caso, no nos parece probable que se vaya a trasladar", aunque cree que después de la decisión del BCE se situará en niveles del 0,25% durante mucho tiempo.

Robles cree que el indicador se situará entorno al 0,10% y vaticina que "hasta por lo menos 12 ó 18 meses finalizadas estas compras mensuales no se subirán los tipos de interés, por lo que nos garantizará un periodo de por lo menos dos años de no subida de tipos y un acercamiento del euribor a 12 meses en torno al 0.10%".

Por su parte, González señala que en el caso de hipotecados habría que diferenciar entre dos tipos: los que se hipotecaron antes de la crisis, con diferenciales que rondaban el 0,5%; en este caso, un euríbor tan bajo como el actual sitúa el tipo de interés a pagar bastante por debajo del 1%. Esto es una muy buena noticia, porque se reduce considerablemente la cuota mensual de la hipoteca, como viene ocurriendo en los últimos meses.

En cambio, los que se hipotecan ahora, con diferenciales que (en los mejores casos) rondan el 1,5%, "hablamos de un interés real mayor, que casi alcanza el 2%. Por tanto, el efecto de la caída del euríbor es menor. Además, no hay que olvidar que quienes ahora consiguen las hipotecas más atractivas (ninguna por debajo de e+1%) tienen que comprometerse a una fuerte vinculación con su entidad. Esta vinculación también implica un coste para el consumidor y, al final, hace que se diluya todavía más el efecto de la caída del euríbor". Por su parte, Bernal asegura que el indicador podría situarse a un año en niveles cercanos al cero por ciento, en el 0,10%.

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