25 de Enero, 19:13 pm

Finanzas.com

Recordar mis datos | ¿Olvidaste tu contraseña?

Los retos de los fondos de inversión en 2015: ¿el fin de la alfombra roja?

Alicia M. Serrano

Tras dos años de recuperación del terreno perdido en la crisis frente a los depósitos, las gestoras afrontan su verdadera prueba de fuego. El ritmo de crecimiento de los fondos bajará en parte por el menor tirón de los mercados, pero los flujos se mantend

2014 se ha parecido mucho a un camino de rosas para la industria de la gestión española: el buen comportamiento de los mercados -incluida la renta fija-, el fin de la guerra del pasivo y unos tipos de interés bajo mínimos que restan atractivo a los depósitos bancarios han conformado las baldosas de oro bajo las que han pisado las gestoras en España. Los datos son lo suficientemente elocuentes: el crecimiento de activos de los fondos españoles ha sobrepasado el 25 por ciento, superando con creces las previsiones iniciales y marcando el tercer mejor año de la historia, tras 1997 y 1998. Los inversores han dado un espaldarazo a la industria: 2014 ha sido el segundo mejor año vivido nunca en cuando a suscripciones netas, con 35.000 millones captados, según Inverco.

Pero no está tan claro que la alfombra roja se mantenga extendida en el futuro: algunos creen que los fondos se han limitado a recuperar en dos años (con entradas de más de 58.230 millones) lo perdido en el último periodo de crisis -de 2009 a 2012 hubo reembolsos de 54.213 millones- y que es ahora cuando la industria afronta su verdadera prueba de fuego.

Los expertos no se muestran obsesionados por el volumen porque reconocen que lo normal es que el ritmo baje este año. «Estamos viviendo un momento dulce pero hay que preguntarse cuánto se debe a la devolución de lo que los depósitos arrebataron a este negocio durante la crisis... y esa devolución no durará para siempre», reflexionaba Luis Ojeda, responsable para Iberia de Deutsche AWM, en el VI Encuentro Nacional de Inversión Colectiva, de la APD, Inverco y Deloitte. «Un dígito de crecimiento será una cifra sana para los próximos años», comentaba Luis Megías, consejero delegado de BBVA AM. «No parece razonable que se siga con crecimientos del 20 por ciento pero sí se podrían mantener los dos dígitos, del 10-11 por ciento», añade Ángel Martínez Aldama, director general de Inverco, que deja claro que la aportación de las rentabilidades podría moderarse (en un entorno con menos recorrido para la renta fija y con una volatilidad mayor) si bien los flujos se mantendrán, teniendo en cuenta que «con las rentabilidades que ofrecen los depósitos, quien quiera más deberá aumentar el riesgo y en ese terreno apenas existen alternativas a los fondos».

Los mercados marcan la pauta

Más que el crecimiento, lo que más preocupa es cómo se adaptará la industria -tras un año dorado para la renta fija que no se repetirá- a la transición obligada hacia una oferta de gestión más activa y de valor, con mayor riesgo y presencia de la renta variable, y cómo los comercializadores acompañarán al cliente en este paso. «El reto principal para 2015 es que se asignen productos adecuados al perfil de riesgo y en este sentido tiene gran importancia la labor de formación de las redes bancarias y la educación financiera de los ahorradores para entender que cada punto de rentabilidad va a costar más», dice Aldama. 

«Muchos ahorradores tendrán que convertirse en inversores y dar ese salto para no tener rentabilidades cero, y las entidades han de ayudarles», añade José Luis Jiménez, director general de March Gestión. Porque, si dan ese paso adelante en el espectro de riesgo sin entender las consecuencias y luego sufren algún revés, volverán a perder la confianza en el sector. De ahí que servicio y asesoramiento al cliente, cercanía, labor pedagógica, proximidad y honestidad -«hacer lo que se dice y decir lo que se hace», dice March-, serán claves en 2015, junto a una buena comunicación que deje claro que las rentabilidades de este año no serán como en 2014 y que éstas deben tomarse más en términos relativos que absolutos.

Transición en productos

Además de estos retos, las gestoras tendrán que dar respuestas con sus productos, y lo tendrán especialmente difícil en el caso del cliente más conservador. En este punto, cobra importancia la gestión activa y la especialización. «La gestión pasiva tendrá su hueco pero éste no es el de reemplazar a la gestión activa: 2014 ha sido malo para los gestores activos porque el mercado no se ha movido tanto por fundamentales como por datos macro o políticos pero lo normal es que con los tipos tan bajos la gestión activa aporte valor», explica Jiménez. «El reto, más que de volumen de negocio, se centrará en la calidad y la especialización de la gestión, necesarias para aprovechar la falta de alternativas», añade.

Y es que en un entorno de tipos bajo mínimos ya no sirve escudarse en productos monetarios, garantizados o incluso de rentabilidad objetivo, estrellas de los últimos años, sino que ya se está apostando por otros que puedan aportar mayor rentabilidad como los fondos mixtos, de selección de activos, fondos de fondos o incluso de renta variable, a tenor del apetito de los clientes: en 2014, dos de cada tres euros que entraron en fondos lo hicieron en aquellos con algún componente de riesgo. «Tras sobrevivir malherida a la guerra de pasivo, en estos últimos meses la industria se ha reinventado y encara el nuevo periodo apostando no ya por productos de campaña sino por aquellos que incorporan algo más de riesgo», decía Ahorro Corporación en su último informe. 

En todo caso, la oferta dependerá del umbral de comodidad de los ahorradores y también de los intereses de los proveedores desde un punto de vista de negocio. «Las entidades tendrán que bajar mucho las comisiones de fondos garantizados o renta fija, aunque sea de forma temporal, para que compensen al inversor más conservador, y por eso interesarán más los productos mixtos y perfilados», dice Jiménez. 

Claves de supervivencia 

Mantener márgenes con una buena oferta de productos y dando servicio al cliente será clave en un entorno de mayores costes y retos regulatorios y de una continuada reestructuración, aunque según Aldama gran parte de ese ejercicio de ajustes ya está concluido. Y también en un entorno muy competitivo y algo más saturado ahora ante la creciente llegada de entidades internacionales, donde la oferta se multiplica mientras los canales de distribución se reducen. Por eso, además de la especialización y los buenos productos como arma de las gestoras para diferenciarse, las entidades también podrían potenciar las labores de marketing. «Las exigencias para las gestoras van a ser mayores», añaden en Inverco.

publicidad
publicidad