Recordar mis datos | ¿Olvidaste tu contraseña?

"La madre de todas las batallas", Daniel Lacalle

¿Por qué sube la luz si España tiene un 40% de sobre capacidad de producción?

España tiene un sector energético moderno y bien diversificado, hasta el punto que produce un 40% más de energía de la que necesita. Entonces, por qué la luz ha subido un 70% en seis años.

España es un país con pocos recursos naturales, pero sin embargo tiene un sector energético moderno y bien diversificado. Tiene una posición estratégica envidiable y se ha convertido en un centro logístico de gran importancia, tanto para gas natural licuado como para productos refinados del petróleo. Sin embargo, hay problemas muy serios, como la sobre capacidad de generación eléctrica, que paradójicamente se ha traducido en precios de la electricidad cada vez mayores. ¿Qué está pasando?

Para explicar la situación, el economista Daniel Lacalle, recientemente fichado por Pimco como responsable global de energía, dedica al problema uno de sus capítulos del libro "La madre de todas las batallas" (Deusto), que salió al mercado ayer mismo. La obra ofrece un minucioso análisis del complejo panorama energético mundial, con especial atención a España. 

Para explicar la subida de la luz, entre otros factores, Lacalle apunta como el gran culpable, "el elefante en la habitación", a la planificación obligatoria del gobierno y los incentivos que crea a través de las subvenciones; este dinero, a la postre, lo han pagado los consumidores. En el otro extremo, España ha ido acumulando un importante exceso de capacidad eléctrica confiando en unas previsiones de demanda tan elevadas como irreales. Esas son las causas que señala Lacalle para explicar la sobre capacidad. 

1.- Planificación obligatoria y regulada

A principios de la década se dieron en España varios cortes de suministro, lo que llevo a los gobiernos a aprobar "con urgencia" gran cantidad de proyectos de ciclos combinados de gas. Todas las comunidades autónomas querían garantizarse la seguridad del suministro. Pero según Lacalle, "uno de los mayores problemas de las políticas de demanda orientadas desde el estado es la facilidad con la que se crean problemas de exceso de capacidad". Es decir, se crean expectativas de demanda creciente que luego acarrean un coste muy elevado, que, "por supuesto, nos negamos a pagar".

Así las cosas, el "error" de estimaciones de demanda planificada superaba el 35% entre 2007 y 2014. Por eso, se construyeron decenas de miles de megavatios de nueva capacidad de acuerdo a esas previsiones. Además, los gobiernos crearon efectos llamada con "suculentas subvenciones, estimaciones de demanda de ciencia ficción y permisos descontrolados que lo único que han conseguido generar es sobrecapacidad, clientelismo, sobrecoste y deuda", apostilla Lacalle.

2.- Excesivas subvenciones

La mayor parte de la población apoyaba las subvenciones, pero "nadie quería saber cuanto costaban". Entre 2002 y 2012 se construyeron 27.000 megavatios con el incentivo de pagos de capacidad garantizados por unos 600 millones de euros anuales. Luego llegó la economía verde, basada en la concesión de subsidios y sin sustituir ninguna tecnología, lo que generó 26.000 megavatios. Mientras tanto, se seguía manteniendo el carbón nacional, también con subvenciones. Para todos esos planes de crecimiento hubo que construir redes, lo que supuso un coste adicional de 1.400 millones de euros. Y además, se subvencionó a los clientes que aceptaron interrumpir obligatoriamente su suministro (500 millones anuales que fueron 700 en 2013) o incluso subvenciones a la cogeneración de las industrias (1.989 millones). En suma, más del 1% del PIB en subvenciones cada año.

El problema es que llegó la crisis en 2008 y el pinchazo de la burbuja, con lo que dejó de crecer la demanda y el sistema colapsó, la dispararse los costes. Entre 2008 y 2011 España pasó de tener un coste medio para la electricidad para consumidores pequeños ligeramente superior a la media europea, a tener un coste medio superior en un 20%. Y entonces comienzan a acumularse los sobrecostes, que no se pagan y dan lugar al déficit de tarifa, cuya cuantía crecía a una media de 4.000 millones anuales desde 2008.

3.- Crecimiento financiado con excesiva deuda

La expansión en España se ha financiado con un elevado apalancamiento financiero, lo que ha dejado a las empresas eléctricas y de renovables entre las más endeudadas, con una deuda equivalente a 3,9 veces el Ebitda. Estos niveles de "deuda excesiva fruto de la avaricia y de la planificación burbuja acarrean muy serios problemas en cadena por todo el sistema. Los costes son altos y los pagamos todos", se despacha Lacalle.

4.- Hotel California

En el Hotel California, cuenta la famosa canción de los 'Eagles', podías dejar la habitación las veces que quisieras, pero nunca el hotel. Y Lacalle usa esta analogía para explicar que el problema de España es que "no existen mecanismos para corregir la sobrecapacidad generada". En cualquier mercado se permite el ajuste cuando sobra capacidad, "permitir que quiebre quien tenga que quebrar y que de esta manera se limpie el sistema", apunta. Pero España es diferente, y a pesar del 40% de exceso de capacidad, ninguna región permite que se cierren sus plantas. Y lo irónico, sostiene este experto, "es que tampoco aceptamos pagar los costes de este excedente".

5.- Las reformas eléctricas y la inseguridad jurídica

"No hay nada peor que un activo cautivo", apunta Lacalle en relación a las inversiones que dependen de los ingresos garantizados del estado. Porque una vez invertido, no te puedes escapar. "Y la historia está plagada de regulaciones cambiadas, revisadas o eliminadas". Es decir, los gobiernos cambian las reglas del juego, y con ellas, la rentabilidad de los inversores.

Esta situación genera "inseguridad jurídica" que daña gravemente la imagen del país porque los cambios regulatorios se perciben como "aleatorios, retroactivos y confiscatorios".

Y ahí, a la subida de los precios de la electricidad

Según datos de la Comisión Nacional de la Energía (CNE), la electricidad ha subido un 70% en seis años. ¿Cómo es posible que haya tanta sobre capacidad y que el precio de la electricidad haya subido? Esta aparente incongruencia, argumenta Lacalle, "es fruto de las subvenciones y otros costes que se han pasado al consumidor. Según fuentes del sector, la sobre capacidad cuesta entre 5.000 y 6.000 millones de euros anuales, un dinero que nos impacta a todos.

Ya lo dijo recientemente el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, en una cita que recoge Lacalle. "La tarifa eléctrica española podría y debería bajar. A lo largo de los años se ha convertido en una especie de cajón de sastre donde el Gobierno ha ido arrojando cosas que deberían haberse financiado con cargo a los presupuestos y no a la tarifa". Y es aquí dónde está el problema. Más del 60% de lo que pagan los clientes no tiene nada que ver con el coste de la energía o su distribución. 

Para Lacalle, el gran culpable, "el elefante en la habitación", es la planificación obligatoria del gobierno y los incentivos" que crea a través de las subvenciones. Pero estima el economista que "esos errores no los puede pagar el consumidor ni unas empresas que están al borde del bono basura, si queremos que sigan empleando a las decenas de miles de personas que contratan".

La solución, argumenta Lacalle, "pasa por limpiar la tarifa de todos los costes que no están relacionados con el suministro (extrapeninsulares, carbón nacional, eficiencia)". Se trata de costes que obedecen a determinadas políticas territoriales, sociales o industriales, por lo que deberían financiarse con cargo a los Prespuestos Generales del Estado. Al fin y al cabo, no hay que olvidar que el precio mayorista de producción es más de un 10% inferior a la media de los principales países europeos y la retribución a la distribución es un 15% inferior a la media europea.

publicidad
publicidad
publicidad