Recordar mis datos | ¿Olvidaste tu contraseña?

Las manías de los más ricos

Rarezas de millonarios: Del utilitario de Mr.Ikea a los 'tres kilos' de Abramovich

Son ricos hasta decir basta, pero también muy maniáticos. El fundador de Ikea es un hombre extremadamente ahorrativo, todo lo contrario que el magnate ruso Abramovich, de quien se dice que va siempre con tres millones de euros, por si acaso.

Tener inmensas cantidades de dinero es sinónimo de éxito en la gestión empresarial. Pero la receta del triunfo viene muchas veces acompañada de extrañas rarezas, extravagancias inverosímiles y manías diversas propias de los multimillonarios más acaudalados del planeta. En un mundo prohibido para la mayoría de los mortales, así se las gastan los más ricos. 

Mr. Ikea: Excéntrico y sumamente tacaño

¿Quién no ha comprado alguna vez en Ikea? Sus muebles a precios asequibles, que responden a la filosofía del "mónteselo usted mismo", han triunfado en todo el mundo y han servido para convertir a su fundador, el sueco Ingvar Kamprad, en un hombre acaudalado pero también sumamente excéntrico y tacaño. Según cuentan Sergio A. Berumen y Karen Arriaza en el libro "Treinta inmensas fortunas y cómo se hicieron"(Ecobook), el 'rey del mueble barato' suele trasladarse en su viejo Volvo y dicen de él que nunca se ha permitido el lujo de pagar un billete en primera clase (y por extensión tampoco a sus empleados), comer en restaurantes caros, hospedarse en hoteles de lujo o vestir trajes de marca. Este afán por evitar el derroche lo aplica a conciencia en Ikea, donde los oficinistas tienen la obligación de emplear ambos lados del folio.

Hasta hace unos años solía ocupar los primeros puestos de la lista Forbes. Pero desde 2011 transfirió la mayoría de los derechos de Ikea a sus descendientes, por lo que ahora mismo está en el puesto 412 con una fortuna de 3.300 millones de dólares. Tampoco desarrolla ninguna función ejecutiva en la multinacional. Lleva más de cuarenta años residiendo en Suiza, pero recientemente ha anunciado que se mudará a Suecia, donde pagará impuestos. 

Desde el punto de vista empresarial, Kamprad ha desarrollado un modelo de negocio de éxito indiscutible. Sus muebles son compatibles con casi cualquier estilo de casa que apueste por un toque moderno y desenfadado. Y a precios asequibles. Es la filosofía que aplicó desde 1953, cuando desveló el principio básico de la empresa que recoge la llamada 'Biblia Ikea' y que dice que "el desperdicio de recursos es un pecado mortal". 

Sin embargo, según recogen Berumen y Arriaza, los detractores de su negocio le acusan de que los bajos precios a los que vende sus muebles se deben a que han sido fabricados en países donde los derechos laborales brillan por su ausencia. En algunas ocasiones, empleados de India, Bulgaria o Vietnam que fueron despedidos por la empresa, han denunciado que no recibieron finiquito, después de trabajar más de quince horas al día. Los críticos más feroces van un paso más allá y acusan abiertamente a Ikea de emplear mano de obra infantil en países como Pakistán, India, Vietnam o Filipinas. 

Al-Waleed Bin Talal: El 'Warren Buffet' árabe que demandó a Forbes

El príncipe Al-Waleed Bin Talal, miembro de la familia real saudí, se define a sí mismo como el inversor más importante del mundo. Por eso, quizás no le hizo mucha graciaaparecer en el puesto 26 de la lista Forbes con una fortuna estimada por la revista de 20.000 millones de dólares. Y por eso ha decidido demandar a la publicación por "subestimar" su fortuna en casi 10.000 millones de dólares. 

A través de su empresa de inversión Kingdom Holding, el príncipe tiene participaciones en compañías como Apple, News Corporation o Citigroup, además de contar con una gran cartera de propiedades, como el hotel Savoy de Londres, el hotel Plaza de Nueva York o participación en la cadena hotelera de lujo Four Seasons. Recientemente incluso, invirtió cerca de 300 millones de dólares en Twitter. 

Según The Guardian, Alwaleed es conocido por su extravagante estilo de vida, pues tiene un trono de oro instalado en el centro de su avión privado Boeing 747. Además, ha sido la primera persona del mundo en comprar un Airbus A-380. El pedido se hizo hace seis años y el fabricante está dando los últimos detalles a este avión, que irá totalmente personalizado según los gustos del jeque. La aeronave cuenta con establo para caballos y camellos, halconera y un garaje apto para dos Rolls-Royce: seguramente esta última exigencia tendrá que ver con una de las manías del jeque, que suele comprar los coches a pares, uno para él y otro idéntico para sus guardaespaldas. ()

A pesar de todas estas extravagancias, Al Waleed tiene una sólida formación académica fuera del mundo árabe. Estudio Empresariales en Sillicon Valley (EEUU) y cursó un Master en Siracusa. Por eso, sabe cómo se hacen negocios en Occidente y conoce las formas de los grandes empresarios, en particular los estadounidenses. Se puede decir que ha empleado bien los 30 millones que le dio su padre para iniciarse en el mundo de los negocios. Su cara más amable es la de ciudadano comprometido con las causas de los más débiles. "Dos noches a la semana las dedica a recibir a personas que le cuentan sus necesidades y si considera que la causa lo amerita, les ayuda", resumen Berumen y Arriaza.

Karl Albrecht: Pasión por el bajo coste

Aparece en el número 18 de la Lista Forbes con una fortuna de 26.000 millones de dólares, pero Karl Albrecht quizás sea uno de los millonarios más desconocidos. Y es que el dueño y fundador de la cadena de supermercados Aldi es un celoso guardián de su vida privada. Su modelo de negocio está basado en el bajo coste, o sea, vender lo más barato posible, y por eso, las tiendas son muy austeras y tienen una variedad de productos muy limitada, que se muestran en su cajas, tal y como salieron de las fábricas. El ahorro de costes es una auténtica obsesión. Y quizás sean sus orígenes extremadamente humildes los que marcaron su filosofía de entender los negocios, pues Albrecht, hijo de un minero enfermo, empezó junto con su hermano Theo, y su madre, regentando un pequeño negocio de ultramarinos. 

Según explican Berumen y Arriaza, Albrecht, a diferencia de otros millonarios, es muy celoso de su intimidad, tal vez porque Theo fue secuestrado en 1971. De hecho, sólo se le conoce una única entrevista concedida a un medio de comunicación, en la que el magnate declaró que la base de su éxito se basa en seis principios: Visión, pasión, integridad, confianza, curiosidad y osadía. Hoy en día, Karl está parcialmente retirado del negocio desde 1994 y vive en una amplia pero sencilla mansión a las afueras de Los Ángeles, en donde cultiva orquídeas y juega al golf. 

Bernard Arnault: Lujo a todo tren

Con tanto hablar de dinero, puede que sienta usted el impulso de probar suerte en algún concurso de televisión. Pero si le preguntan por Bernard Arnault, no diga que fue el ganador de cuatro 'Tours' de Francia. Piense mejor en marcas como Loewe, Christian Dior, Louis Vitton, Dom Perignon o Moet Chandon, y habrá dado con el creador y dueño del mayor imperio mundial del lujo, la décima fortuna del mundo estimada por Forbes en 29.000 millones de dólares. 

El afán de Bernard Arnault por rodearse del lujo y de las cosas más exclusivas le ha llevado a veces hasta la excentricidad, y así, ha llegado a diseñar el edificio de Louis Vitton en Nueva York , o las tiendas en Tokio de Loewe, Fendi o Donna Karan. Es un amante de la música de Chopin, y hace gala de un sempiterno mal genio, explican Berumen y Arriaza, aunque es un gran conocedor del arte y muestra un refinado gusto por la alta cocina y el buen vino. Entre sus diversas y variadas colecciones, Arnault posee tres violines Stradivarius. 

Tal vez su episodio más turbulento se produjo en 1989, cuando compró el 24% de los títulos de LVHM (Louis Vitton-Moet Henessy) y se convirtió en presidente y máximo accionista de la firma. Entonces, libró una encarnizaba batalla con Henry Recamier, esposo de la heredera de Louis Vitton. "La ferocidad y astucia con la que Arnault manejó esta situación le dotó de una fama de tiburón desalmado en los negocios (en el peor sentido del término) que aún perdura", sentencian Berumen y Arriaza. 

Los tres 'kilos' de Abramovich

La crisis no ha pasado en balde para Roman Abramovich. Acostumbrado a estar en los primeros puestos de la lista Forbes, hoy en día ocupa el lugar 107 entre los más millonarios, un puesto de "clase media" para un hombre acostumbrado a todos los excesos. Pero el ruso es sin duda el más conocido, no tanto por su faceta de empresario sino por su pasión futbolística. 

Por eso, su mayor excentricidad fue la compra del Chelsea, un club inglés con una abultada deuda de cien millones de euros (de la que se hizo cargo), por el que Abramovich pagó 200 millones de euros y que le hizo mundialmente famoso. Ha sido el peor negocio de su vida, el único con el que no ha ganado dinero, pero el propio Roman ha dicho que no quiere fortuna sino títulos. Es tal su obsesión, que en ocasiones ha retrasado reuniones con accionistas de sus empresas para ver jugar al Chelsea. 

Como buen millonario, Abramovich es amante del lujo y la ostentación. Posee un Boeing 767 dotado de todas las comodidades, como cama, ducha, bañera de hidromasaje, salón de juegos, etc...mansiones en Suiza, Inglaterra, Rusia e Italia y tres enormes yates. Además, se rumorea que siempre tiene a mano tres millones de euros para comprarse cualquier capricho que se le pase por la cabeza. 

De origen muy humilde, quedó huérfano de madre antes de cumplir los dos años y de padre a los cuatro. Pero su familia paterna le dio la oportunidad de estudiar en Siberia, donde se rodeó de la clase política más influyente. Con su ayuda, y un poco de fortuna, abrió una pequeña empresa en Suiza que se dedicaba a comprar petróleo ruso barato para venderlo en Occidente a precios de mercado. 

Su eclosión definitiva se produjo en 1996, cuando financió la campaña electoral de Boris Yeltsin, junto con el fallecido magnate Boris Berezovsky. Tras el triunfo de Yeltsin, ambos empresarios ganaron 'casualmente' la subasta a precio de saldo de la petrolera rusa Sibneft. Más tarde, Abramovich reunió a los dos oligarcas rusos más poderosos en el sector del aluminio, Boris Deripaska y Lev Chernoi. Su idea era sencilla: "Dejemos de luchar entre nosotros y vayamos a por los mercados internacionales, que cada vez están más hambrientos de este metal". Tras esta operación, la fortuna de Abramovich se disparó sin remedio. 

Paris Hilton, Victoria Adams...un poco de todo

La lista de millonarios con rarezas sería muy extensa, pero en ella no pueden faltar algunos ejemplos que cuenta en el libro "Anécdotas de millonarios" (Cúpula) el periodista David Escamilla. Así, ofrece una somera selección de estas excentricidades, que según deja entrever el autor daría casi para una enciclopedia del malgasto, en la que la mediática París Hilton ocuparía un lugar de honor.

Más allá de su afición al "dolce far niente" -y por los saraos donde en un arrobo perdió su suculenta agenda, repleta de famosos que vieron luego sus teléfonos colgados en internet- de la biznieta del fundador de la cadena Hilton, Escamilla destaca su adoración por los animales, un cariño que le llevó a pagar una suma extraordinaria para comprar un trozo de tierra junto al nicho de Marilyn Monroe para enterrar...a su cabra.

Otra conocida compradora compulsiva es Victoria Adams, alias la Spice "pija" (Posh), o conocida también como señora Beckham tras su matrimonio con el exjugador del Real Madrid. Escamilla relata cómo esta mujer es capaz de gastarse en una tarde de aburrimiento 350.000 euros en ropa y algunos complementos: veinte pares de zapatos Dolce&Gabana, doce pares de gafas Versace o un reloj Rolex.

Aunque Escamilla hace especial incidencia en los ricos manirrotos, el libro incluye un apartado para los que a pesar de sus inmensas fortunas vivían mirando cada céntimo que gastaban, como el magnate del petróleo Jean Paul Getty (1892-1976), una de las primeras fortunas en superar los 1.000 millones de euros y que instaló teléfonos con monedas en su propia casa para las visitas.

publicidad
envíar consulta

ENVÍA TU CONSULTA

Consultorio de Análisis Técnico
El analista técnico Josep Codina responde a una selección de dudas que le planteen los lectores de Finanzas.com. realiza tu consulta
publicidad
publicidad