14 de Diciembre, 23:01 pm
publicidad

Recordar mis datos | ¿Olvidaste tu contraseña?

finanzas personales

¿Cómo gestionar correctamente su patrimonio?

Finanzas.com

No hay que tener una gran fortuna para gestionar correctamente un patrimonio, pero si conocer unos principios básicos para evitar errores y ahorrar muchos disgustos.

El patrimonio de una persona no solo está formado por sus bienes y derechos, sino también por las deudas. No se debe confundir con el concepto de fortuna y hay que tener claro que no se auto alimenta por sí mismo, por lo que es necesario gestionarlo. En primer lugar, porque Hacienda siempre está ahí para pasar factura. Y luego están los constantes cambios legislativos, además de las comisiones que cobran los bancos y el efecto de la inflación, que muchas veces pasa inadvertido pero que puede llegar a menguar grandes patrimonios. Por eso, nunca está de más conocer las claves para gestionar bien su patrimonio.

1.- ¿A quién le interesa gestionar su patrimonio?

Interesa a todo el mundo, independientemente del dinero que tenga. Pero como es natural, cuanto mayor sea el capital más ayuda profesional se va a necesitar. Por ejemplo, un ahorrador medio con 50.000 euros seguramente solo necesite recurrir a un asesor. Pero si hablaos de activos que ronden los 300.000 euros, entonces ya requiere una gestión integral por parte de un gestor profesional. En uno u otro caso, el asesor o el gestor deben analizar las necesidades el cliente y definir una política de inversión (conservadora, moderada, agresiva) en función de los objetivos de rentabilidad definidos.

2.- ¿Cómo influye la edad?

- Entre los 25 y los 35 años. Casi todas las decisiones están guiadas por la compra de una vivienda o el ahorro para la misma. Pero también se puede pensar en colocar los primeros ahorros en bolsa con mucha prudencia, en algún fondo de inversión o un depósito.
- Entre los 35 y los 45 años. Es la etapa de la madurez patrimonial. Las decisiones deben ir encaminadas a invertir en fondos más ambiciosos o bien en bolsa pero de una forma más atrevida. Otras decisiones habituales pasan por la compra de una segunda vivienda, la apertura de un plan de pensiones o incluso la participación en alguna empresa.
- Entre los 45 y los 55 años. Es el periodo en el que se suele desarrollar y consolidar un patrimonio. Lo interesante aquí es empezar a tomar decisiones teniendo la jubilación en el horizonte, pero sin dejar de lado la diversificación.
- Entre los 55 y los 65 años. Quizás la etapa más activa. La jubilación debe ser objetivo prioritario. Hay que contar con gastos extra (por ejemplo, prestar dinero a los hijos para independizarse) o con ingresos extra (recepción de una herencia, que conlleva hacerse con los bienes pero también pagar unos gastos).
- Jubilación. Lo fundamental es mantener un perfil conservador, calibrar el peso fiscal de las plusvalías y decidir qué bienes transmitirá a sus herederos.

3.- ¿A quién recurrir para gestionar un patrimonio?

Una opción es la banca personal. Hace algunos años, era una alternativa para círculos muy restringidos, pero hoy en día, al menos una doce de entidades como poco presta este servicio. Eso sí, el patrimonio medio no suele bajar de los 300.000 euros. Precisamente por esta cuantía, los banqueros personales prestan mucha atención a dos ideas importantes, la diversificación y la planificación fiscal.

Otra alternativa es ponerse en manos de una EAFI, personas físicas o jurídicas que prestan servicios de asesoramiento en materia de inversión. Están controladas por la Comisión Nacional del Mercado de Valores, por lo que cuentan con un reglamento para la defensa del cliente y un departamento de atención.

De cara a los clientes, en muchos casos son más flexibles. Si bien es cierto que algunas solo aceptan a capitales elevados (por encima de 300.000 euros) otras asesoran a clientes con muchos menos fondos. En estos casos, lo que se paga es el consejo, el asesoramiento. Por ejemplo, ciertas EAFIs pueden hacer una cartera de inversión de forma puntual y facturar las horas empleadas. O bien cobrar un porcentaje en función del capital invertido para asesoramientos continuados.

Una tercera vía pasa por recurrir al "family office", otro concepto más reciente para la gestión de patrimonios. El servicio que ofrece es global e independiente, es decir, incluye aspectos fiscales, legales y financieros. Por ejemplo, determina en qué activos invertir y con qué rentabilidad financiero-fiscal, pero además se encarga de la gestión inmobiliaria o incluso de planificar la herencia y las sucesiones.

4.- ¿Qué perfil le corresponde?

- Conservador. Son las personas a las que no les gusta arriesgar, que no duermen bien si tiene algo invertido en productos de cierto riesgo. Normalmente, van a estar más cómodos con fondos garantizados, depósitos o renta fija, aún cuando con esta última también se puede perder dinero.
- Moderado. Para inversores que arriesgan algo más a cambio de una perspectiva de rentabilidad superior. Si invierten en bolsa, lo suelen hacer en valores sólidos y con perspectiva de crecimiento a largo plazo. Si compran renta fija, se van a plazos más largos, que generan más intereses. Y suelen probar con la renta fija corporativa o emitida por las empresas.
- Agresivo. Los que más riesgo asumen. Suelen estar en renta variable y en compañías internacionales.

5.- ¿Qué es la planificación fiscal?

Finalmente, nunca hay que dejar de lado a Hacienda. Todo patrimonio bien gestionado deber ser fiscalmente eficiente. Esto no significa evadir impuestos sino minimizar las cantidades a pagar. Todo tiene trascendencia fiscal, desde la apertura de un depósito a la inversión en inmuebles, fondos, seguros de vida o planes de pensiones. Asesores y gestores deben proporcionar al cliente un plan previo que permita saber cuál es el coste fiscal de un patrimonio y la mejor manera de minimizarlo. Hay infinidad de bonificaciones, deducciones o exenciones que unos productos tienen y otros no.

publicidad
publicidad