22 de Abril, 04:54 am

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Director de la Plataforma contra la morosidad

Pere Brachfield: "En España se puede vivir perfectamente sin pagar"

Es el experto español en «morosología» más destacado. De hecho, él inventó el término. Pere Brachfield acaba de ser nombrado director de la Plataforma Multisectorial contra la Morosidad (PMcM) y llega al cargo con mucha energía.

Es el experto español en «morosología» más destacado. De hecho, él inventó el término. Pere Brachfield acaba de ser nombrado director de la Plataforma Multisectorial contra la Morosidad (PMcM) y llega al cargo con mucha energía. Tiene claro de qué va esta ciencia. En una entrevista con «INVERSIÓN & Finanzas.com», el experto aclara que la crisis influye en los impagos pero no es la única causa. El moroso profesional sabe que el marco jurídico le beneficia. En España es muy fácil vivir sin pagar.

¿Se nota mucho que la crisis ha disparado la morosidad?

Sin duda, existen razones de índole económica que explican el aumento de la morosidad en España; pero estos determinantes no bastan para justificarla. La morosidad es un fenómeno complejo que desborda los límites de la coyuntura económica. Como morosólogo pienso que hay que desmitificar la idea de que es un problema provocado solo por la crisis económica. De hecho en España en épocas de bonanza económica ha existido siempre una morosidad de baja intensidad y han existido los morosos contumaces; prójimos que podían pagar pero por pura intencionalidad no lo hacían.

¿Hay empresas que pagan tarde porque quieren?

En contra de lo que muchos creen, la morosidad es una realidad compleja. Es un fenómeno poliédrico en el que intervienen diversos condicionantes. En cada nación la gente tiene sus propias costumbres, su cultura, sus tradiciones y sus leyes. Por tanto, los hábitos de pago de cada país son diferentes. En el caso de España puedo afirmar, sin exagerar, que la morosidad está arraigada en todas partes, o sea en las empresas, en los ciudadanos particulares y en las administraciones públicas. No es un juicio de valor que hago sino la constatación de una investigación llevada a cabo hace unos años (publicado antes de la crisis de 2008) por la Comisión Europea.

¿Está usted de acuerdo con la dación en pago?

En lo últimos años miles de personas trabajadoras y honestas se han visto obligadas por fuerza mayor a no pagar sus deudas. Honrados padres de familia no pueden hacer frente a sus pagos por haberse quedado en paro. Cientos de miles de familias han sufrido las consecuencias de las 400.000 ejecuciones hipotecarias que han tenido lugar desde el inicio de la crisis y que han sido víctimas del desahucio. El Estado debe plantearse en serio la dación en pago ya que el tema no está regulado. Por tanto hay que buscar una nueva fórmula consensuada entre todos los implicados.

El plan de proveedores de Montoro ha aliviado algo la morosidad de las administraciones públicas ¿Es la piedra filosofal que nos faltaba?

El Ministro de Hacienda ha demostrado una gran preocupación por el hecho de que las Administraciones cumplan la Ley y esto es encomiable. El Plan de Pago a Proveedores ofrece ventajas a los acreedores ya que se incluyen deudas procedentes de modalidades contractuales no contempladas en el primer Plan de Pago a Proveedores y será una segunda oportunidad para proveedores de administraciones locales y autonómicas con facturas anteriores a 1 de enero de 2012. Es indudable que supondrá un alivio importante para la tesorería de cientos de miles de empresas, lo que permitirá subsistir a muchas empresas ahogadas por la morosidad del sector público. No obstante el Plan de Pago a Proveedores adolece de un escollo importante: la solicitud del proveedor de acogerse implica la renuncia al cobro de los intereses de demora y gastos devengados, tal y como establece la Ley 3/2004 de medidas de lucha contra la morosidad y en el Real Decreto Legislativo 3/2011, de 14 de noviembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Contratos del Sector Público.

Por consiguiente el acreedor de la administración se verá impedido de ejercer su derecho a percibir los intereses moratorios y ser compensado económicamente por los perjuicios provocados por el retraso en el cobro y el Estado se verá liberado de esta obligación legal, lo que no resulta muy ecuánime. Asimismo el plan de pagos tampoco soluciona del pecado original, que es que las administraciones, en lugar de pagar a los 30 días como obliga la legislación actual, lo hacen en promedio a 141 días según reveló un estudio de la PMcM.

En unos tiempos tan convulsos como estos ¿No deberían crecer como setas las empresas tipo 'El Cobrador del Frac' o 'El monasterio del cobro? ¿Qué opina de ellas?

En el año 2013, España continúa siendo el único Estado miembro de la Unión Europea que no tiene regulada la actividad del recobro extrajudicial de deudas. No existe ninguna ley, orden ministerial o reglamento que regulan esta actividad. En mi opinión la administración ha actuado con desidia en relación a este punto, por lo que no se ha preocupado hasta ahora en regular la gestión privada del cobro de deudas. La lentitud de los instrumentos judiciales para cobrar a los morosos impenitentes ha provocado la aparición de empresas privadas que se dedican a la recuperación extrajudicial de deudas que emplean el acoso al deudor, lo que yo he bautizado como "Dunning Harassment". El "Dunning Harassment" es el escrache practicado por ciertas agencias de recobro contra los deudores dirigidas a doblegar la voluntad del moroso.

Salta a la vista que es un auténtico fenómeno social la aparición en España de una gran variedad de empresas de recobro de impagados, cuyo principal "modus operandi" es la utilización de cobradores disfrazados y cuya táctica se basa en hacer que el deudor se sienta avergonzado y pague. Este tipo de empresas que son indiscutiblemente "typical spanish" basan su gestión en la teoría de que el moroso teme a la difusión pública de su condición por lo que el deudor preferirá pagar antes de que se perjudique irremediablemente su reputación.

Pero estos métodos ¿Sólo se usan en España? ¿Hasta qué punto son legales?

Estos métodos de recuperación de deudas sólo son utilizados de forma habitual en España, por lo que nuestro país se ha convertido en una singularidad en el ámbito europeo e incluso mundial de la recuperación de impagados. Por consiguiente "Spain is different" en lo que concierne a la recuperación de impagados, puesto que sólo en España, debido a la laguna legal existente, se usan estos métodos tan estrafalarios a la hora de perseguir a los morosos. En el resto de los países europeos está absolutamente prohibida la utilización de cobradores disfrazados ya que se consideran una vulneración a los derechos de imagen e intimidad de los ciudadanos y además hay leyes muy severas que prohíben las vejaciones o trato degradante a los morosos. Asimismo están prohibidas todas las prácticas que supongan un acoso, trato denigratorio, humillación pública, atentar a la integridad moral, o injurias a los deudores.

En cuanto la legalidad de este método de cobro, vale la pena recordar que la Constitución Española, en el capítulo de los derechos fundamentales de los españoles, dicta en el apartado primero de su artículo 18: "Se garantiza el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen". Asimismo hay que recordar que todos los ciudadanos, por muy morosos redomados que sea, gozan de derechos en el ámbito civil de las garantías procesales que ofrece la Ley Orgánica 1/1982, de 5 de mayo, de Protección Civil del Derecho al Honor, a la Intimidad Personal y Familiar y a la Propia Imagen; legislación que los periodistas conocer muy bien y que los tribunales han aplicado en bastantes ocasiones contra las agencias de cobro que se han extralimitado en sus labores de recobro.

El moroso ¿nace o se hace?

En relación con los morosos, en España existen todo tipo de personas que no suelen atender sus pagos. Muy esquemáticamente se les puede catalogar en tres grandes categorías: la de los que pueden pagar y no quieren; la de los que quieren pagar y no pueden y la de los que viven felices y despreocupados sin importarles contraer deudas impagables. Los morosos que pertenecen a la primera categoría yo creo ya nacen así; son los presuntos insolventes, verdaderos artistas que con la creación de sociedades ficticias realizan auténticos fraudes que luego los perjudicados no podrán perseguir en los juzgados por falta de pruebas de la comisión de delitos. En España se puede vivir perfectamente sin pagar, puesto que las condiciones socioeconómicas, culturales y jurídicas son un campo abonado para la proliferación de los deudores. Los morosos son una institución, como la siesta, los toros o la tortilla de patatas.

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