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El valor se gana el apoyo de los analistas

Telefónica enfila el camino a los 12 euros

Con sus títulos en nueve euros, el valor es una oportunidad

Hay veces en las que un valor cae por su propio peso y otras en las que cae arrastrado por su sector, independientemente de las bondades internas de la compañía. Este último caso parece ser el de Telefónica. Los mercados han penalizado con fuerza su elevada deuda, pero no terminan de reconocer los notables esfuerzos de la compañía por atajar este problema. En 2012, el valor de la «teleco» española cedió un 21 por ciento, muy por debajo del Ibex. La tendencia es similar en años anteriores: un 21,1 por ciento en 2011 y un 13 por ciento en 2010. De 18 a 9 euros por acción en tres años. Una caída del 50 por ciento. ¿Está justificado el descenso?

Los expertos son capaces de encontrar muchos motivos. «La compañía ha tenido un problema importante en España, donde el negocio ha ido realmente mal en los últimos años. 2010 fue malo. 2011, nefasto. No fue hasta octubre del año pasado, después de que su cuota de mercado cayera por debajo del 50 por ciento, cuando la compañía reaccionó con Fusión (la oferta que une las facturas de móvil y fijo a un precio muy competitivo)», explica Iván San Félix, de Renta 4. La fuerte competencia de Jazztel, Orange y Vodafone ha rebajado con fuerza las tarifas y prácticamente todas las compañías han sufrido en sus márgenes este descenso. Según José Lizán, gestor de Banco Madrid, los efectos de Fusión se empezarán a notar con una ralentización de la huida de clientes en el último trimestre de 2012, pero no será hasta los primeros trimestres de 2013 cuando se vea la auténtica mejoría. 

La deuda, encauzada

Ha sido uno de los mayores lastres de su cotización, pero la compañía ya tiene este problema bajo control. Ha llegado a cargar con una deuda cercana a los 60.000 millones de euros y ha llevado a cabo una espectacular cura de adelgazamiento para no caer en la condena del «bono basura».
A cierre de septiembre, la deuda neta de la compañía se situó en los 56.000 millones de euros y el ratio deuda sobre beneficio bruto alcanzaba entonces las 2,56 veces. La compañía, que presentará resultados el próximo 28 de febrero, espera cerrar el año con este ratio en las 2,35 veces. 

A primera vista puede parecer complicado, pero ya ha hecho buena parte de los deberes, como la venta de Atento, la salida a bolsa de Telefónica Alemania, la supresión del dividendo en 2012 y otra serie de desinversiones. Si a esto se suma la intensa labor de flexibilización financiera y las últimas emisiones de deuda que la «teleco» ha realizado en diferentes mercados, el perfil crediticio de la compañía muestra un aspecto mucho más saludable que a principios de año. Por tanto, los expertos creen que la compañía presidida por César Alierta podrá cumplir con sus objetivos. «Es plenamente factible. La compañía va a continuar con su proceso de desapalancamiento», afirma Lizán. 

Ni siquiera afecta la posible paralización de la salida a bolsa de la filial latinoamericana. La compañía sólo ha estudiado la colocación, pero, de momento, no hay nada previsto. Ni siquiera hay estimaciones sobre su valor. Por tanto, Telefónica parece estar en el buen camino para evitar caer en el «bono basura» (calificación por debajo de BB, según Standard & Poor´s). Actualmente, la agencia otorga la triple B a Telefónica.
Gracias a esta gestión de la deuda, ninguno de los expertos consultados por Finanzas.com duda del regreso del dividendo
. Pero, podría no ser en efectivo. «Es muy posible que la compañía reparta en noviembre 0,40 euros por acción en metálico y deje el resto para un pago en acciones en mayo de 2014», estima San Félix. 

De hecho, la «teleco» ha venido incrementando su autocartera en los últimos meses. Desde noviembre, la compañía ha comprado más de 48 millones de acciones propias, cerca de un uno por ciento de su capital. Varios analistas creen que se está preparando para el pago del dividendo en acciones. En los últimos repartos, Telefónica hizo uso de las acciones que acumulaba en su autocartera.

Apuesta por lo digital

Por otro lado, mientras la compañía adelgaza las grandes divisiones del grupo, una de ellas ha ido creciendo en los últimos meses a golpe de adquisiciones: Telefónica Digital. La filial se creó en 2011 y desde entonces ha comprado ocho empresas, con el objetivo de ofrecer nuevos servicios digitales, como pagos por el móvil, publicidad en Reino Unido y otra serie de acuerdos. Uno de sus proyectos estrella es el desarrollo de un sistema operativo para móviles junto con Mozilla.

En este mismo ámbito, se ha especulado con la adquisición del 100 por cien de Digital +. Telefónica ya cuenta con un 21 por ciento, que adquirió a Prisa en 2009 por 470 millones de euros. Y ahora podría comprar la totalidad de la compañía; fusionarla con Imagenio y crear el primer grupo español de televisión de pago. El grupo ni confirma ni desmiente, pero San Félix no termina de ver el sentido de la operación: «Podría ser un movimiento defensivo para evitar la entrada de otro competidor, pero el precio debería ser más bajo que en 2009». 

Con este escenario, el consejo de la mayoría de expertos de consenso con Telefónica a nueve euros es comprar. Eso sí, todavía muestran una cierta cautela con el potencial. Creen que podría llegar a los 12 euros, pero las estimaciones podrían mejorar si presenta buenos datos en la próxima presentación de resultados.

Latinoamérica: ¿Fortaleza o debilidad?

La devaluación del bolívar en un 32 por ciento  reducirá el beneficio bruto de Telefónica en un 1,5 por ciento, según Torsten Achtmann, de JP Morgan. Según sus cálculos, Venezuela supondrá un siete por ciento del beneficio bruto del grupo en 2013. La decisión de gobierno bolivariano ha vuelto a traer a la palestra el riesgo al que se exponen muchas compañías españolas con sus negocios en Latinoamérica. La región que se ha presentado como el gran contrapeso que está permitiendo sobrellevar la dura crisis económica del Viejo Continente.

«La dimensión del negocio venezolano es mínima en comparación con el resto del grupo», afirma José Lizán. Según este experto, uno de los mayores golpes a las cuentas de Telefónica son las pérdidas en el beneficio generado por la filial venezolana. La matriz española estaba pendiente de repatriar algo más de 1.000 millones de euros. Con la devaluación, esta cantidad se reducirá a 700 millones de euros. 

Argentina podría ser el próximo foco de riesgo. Achtmann señala al país andino como el próximo país latinoamericano en decidir una devaluación de la moneda. Sin embargo, considera que el impacto final en el grupo sería todavía menor, «ya que Telefónica puede repatriar dividendos fuera del país, lo que se traduce en un menor riesgo».

BBVA, Repsol y Mapfre serán otras de las afectadas por la devaluación. La entidad presidida por Francisco González posee un 55 por ciento del venezolano Banco Provincial. Mapfre ingresó primas por valor de 818 millones en 2012 en este país y Repsol también cuenta con inversiones.

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