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escándalo de corrupción

Nóos trató con Wert, Blanco, Lisavestsky y Gallardón

M.Sáiz-Pardo

Urdangarin y su socio se jactaban de sus contactos con políticos de diferentes partidos.

Los mails de Diego Torres, además de intentar enfangar la imagen de la Casa Real, dan cuenta de todo tipo de contactos con políticos muy destacados de diverso signo ideológico.

Dos correos intercambiados entre ambos socios en 2003 dan cuenta de reuniones con el actual ministro de Educación, José Ignacio Wert, que entonces era director de Relaciones Corporativas del Grupo BBVA y presidente de la European Foundation for Quality Management (EFQM), en representación del banco. Wert llegó a reunirse con Torres en octubre de aquel año, cuando el Instituto Nóos empezaba su andadura e intentaba poner en marcha su primer gran negocio, el Valencia Summits de 2004.

Otro delicado mensaje enviado en abril de 2006 por Antoni Ballabriga, exdirectivo de Nóos y alto cargo del BBVA, asegura que el entonces secretario de Organización del PSOE, José Blanco, hizo gestiones para «desactivar las preguntas parlamentarias» del grupo socialista sobre el coste de los Valencia Summits, que por entonces empezaban a oler mal para la oposición.

Además, Ballabriga habla de la necesidad de tener una reunión con Jaime Lisavestsky, entonces secretario de Estado de Deporte, y otra con el propio Blanco para convencerles de que respaldaran el nuevo proyecto en el que se había embarcado el yerno del Rey, los Juegos Europeos en Valencia, que se frustraron, pero por los que cobró 380.000 euros por no hacer nada.

Otro político a los que hacen referencia los mensajes intercambiados es el actual ministro de Justicia y entonces alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón. Es un correo en catalán y datado el 14 de febrero de 2005, en el que el responsable de Comunicación de Nóos y hombre de confianza de Urdangarin, Mario Sorribas, escribe a otro empleado del instituto para buscar el patrocinio del Ayuntamiento de Madrid para un proyecto desconocido. Ante las dificultades para acceder a Gallardón, Sorribas recomienda hablar con el jefe de protocolo del alcalde y, con el fin de doblegar sus previsibles reticencias, decirle que «somos del instituto Nóos» y que llaman «de parte de Carlos García-Revenga, de la Casa Real».

El Ayuntamiento de Madrid, años después, terminaría por suscribir un convenio a todas luces irregular con la sucedánea de Nóos, la Fundación Deporte, Cultura e Integración Social para promocionar la candidatura olímpica de 2016 ante los miembros del Comité Olímpico Internacional. Por aquel acuerdo, aun bajo investigación, la fundación de Urdangarin se llevó 120.000 euros en concepto de donaciones también por no hacer nada.

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