28 de Noviembre, 16:44 pm

Recordar mis datos | ¿Olvidaste tu contraseña?

Entrevista

Manuel García-Durán de Bayo: "Ezentis se ha vuelto sexy"

María G. Silva/Patricia Pérez

El presidente y consejero delegado de la compañía española saca pecho un año después de su entrada en la compañía: Asegura que el valor ha pasado de ser "un chicharro" a tener credibilidad entre los inversores gracias a su ambicioso plan estratégico

La entrevista a Manuel García-Durán, presidente, consejero delegado y accionista mayoritario de Ezentis (posee el 9% del capital) se produce en la reluciente nueva sede de la compañía en Madrid pocas horas después de que haya recibido una buena noticia: Un fallo judicial ha dado la razón a la firma en el litigio que mantiene con el grupo BNP Paribas en Perú, lo que condenado a la entidad a pagarle más de 19 millones de euros. La sentencia no es firme y, por este motivo, el grupo aún no ha decidido el destino de ese dinero (aunque probablemente financiará el crecimiento inorgánico), pero para García-Durán es un buen ejemplo de lo que ha supuesto el cambio en la gestión del grupo. Un caso que languidecía desde 2003 y que no se había llevado con la "diligencia requerida", ha dado buenos frutos gracias a la implicación de la nueva directiva (contratando nuevos abogados, viajando personalmente a Perú y reclamando intereses, entre otras cosas).

Pero éste es sólo uno de los "éxitos" que García-Durán anota en el haber de su año al frente del grupo, que el ejecutivo se empeña en destacar durante toda la entrevista. Según desgrana el directivo, cuando llegó a Ezentis, el "panorama era para salir corriendo": La compañía tenía "más de 100 millones de deuda, un centenar de millones en pérdidas, dos concursos abiertos y "un proceso iniciado de liquidación", además de una "macrocefalia de 115 personas", que ha reducido a siete.

En este tiempo, ha promovido la venta de los activos no estratégicos y la entrada de circulante para salir de los concursos y reestructurar la deuda. Además, ha llegado la paz social y las pérdidas de cien millones se han convertido en beneficios de 2,8. Actualmente, Ezentis está inmersa en una ampliación de capital -"que va muy bien"- con el objetivo de financiar la expansión en Latinoamérica, que ya supone el 80% de la facturación de la compañía (desean llegar al 92% en 2015).

En resumen, ha logrado que la cotizada pase de ser "un chicharro" a una compañía "sexy", en palabras de García-Durán, quien asegura que "la acción -muy castigada en bolsa con un descenso del 96% desde 2007- tiene recorrido". El empresario (antiguo directivo de Telefónica) evita dar titulares en este sentido para "no calentar el valor", pero anuncia que va a "haber sorpresas" y es optimista en cuanto a la cotización de la empresa, por la que él ha efectuado una apuesta personal. De hecho, informa de que él mismo ha suscrito la ampliación de capital para evitar una dilución de su participación.

Por el contrario, el reparto de dividendos no se encuentra entre las opciones manejadas en el corto plazo ("hoy por hoy, es impensable", dice). Su estrategia de retribución al accionista pasa, en cambio, por recuperar el valor de la acción.

En cuanto a la situación en España, García-Durán cuenta que la compañía se "ha ido de todas las áreas excepto Ezentis Tecnología", donde el negocio se ha "estabilizado". Preguntado por esta "huída" de España, el ejecutivo responde que "España no es un tema de fe, es un tema de realidad: Hay menos oportunidades". En todo caso, explica que su grupo sigue apostando por nuestro país, como demuestra la compra de un 5,7% en Amper o la apertura de una nueva línea de negocio para compensar las posibles caídas en otros segmentos. Concretamente, desean iniciarse como proveedores de programas de eficiencia energética en España, para después salir a otros países. Cuentan con ofrecer a las empresas ahorros energéticos de entre el 35%-50%.

Respecto a su participada audiovisual Vértice, que perdía 10,9 millones de euros a 30 de diciembre, con una deuda financiera neta de 30,2 millones de euros, también ha procedido a un proceso de adelgazamiento importante, deshaciéndose de negocios "no estratégicos" como Lavinia y permitiendo la entrada del fondo de capital riesgo HIG Capital.

A su juicio, los medios de comunicación viven "un periodo de readecuación a la realidad, en el que ha cambiado el consumo de la información y los contenidos", para el que no hay medias tintas y hay que adaptarse. "Los medios de comunicación como los entendíamos no tienen cabida en el mundo actual", reflexiona.

En el caso concreto de Vértice, su apuesta pasa por hacerse con varios contratos de externalización de las televisiones autonómicas públicas (además de las de Aragón, Baleares, Extremadura, entre otras que ya tiene) para aprovechar las sinergias. De hecho, considera que sin alianzas de algún tipo, el modelo de televisiones autonómico será imposible de sostener. Asimismo, cree que la parrilla de contenidos debe ser menos costosa y de proximidad.

En todo caso, opina que este tipo de subcontratas deben de ofrecer un margen económico para la empresa (aunque sea estrecho), porque ésa es la vía para que tanto la administración pública como la concesionaria "salgan ganando". En el caso de la empresa, el beneficio es obvio, pero también las comunidades autónomas se garantizan de este modo la continuidad del servicio.

En cine, en cambio, Vértice ha congelado el negocio hasta que el marco del sector (con la subida del IVA y el recorte de presupuesto en TVE) sea más favorable.

Por último, preguntado por el riesgo de "inseguridad jurídica" ante la fuerte exposición de la compañía a América Latina, García-Durán estableció una diferenciación entre países como Brasil, Perú o Chile, "que han demostrado solidez" y otros como Argentina (donde también están presentes) y que son "áreas más delicadas". En el país gobernado por Cristina Fernández de Kirchner reconoce que existen "dificultades para repatriar los dividendos". No obstante, asevera que la relación con las autoridades es "estable" y su filial crece un 20%.

publicidad
publicidad
publicidad