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Perspectivas 2013

Renta fija: España pide paso en las carteras

España se presenta como un mercado apetecible, con muchas posibilidades de ofrecer oportunidades el próximo año. El campo concreto en el que se activa el radar de los gestores es en el de la deuda pública.

Puede parecer increíble, pero haciendo un rastreo en busca de ideas de inversión, España se presenta como un mercado apetecible, con muchas posibilidades de ofrecer oportunidades el próximo año. El campo concreto en el que se activa el radar de los gestores es en el de la deuda pública. En 2012, la apuesta mayoritaria en este segmento fue la renta fija privada.

Sin embargo, pensando en 2013, el consenso de expertos estima que el potencial en este ámbito está ya limitado y que quien quiera rentabilidad, deberá fijarse en las deudas periféricas. España e Italia son los dos focos de atención en este sentido.

De cara a 2013, Alberto Matellán, director de estrategia de Inverseguros, apuesta, en primer lugar, por la deuda pública periférica y después, por la deuda privada. La renta fija soberana de países «core» no le parece atractiva. «Ahora, por ejemplo, mantenemos una posición vendedora en deuda francesa», asegura.

Por qué España

Al fijarse en los ratios de la deuda pública española, los expertos opinan que el binomio de rentabilidad-riesgo no está compensado. En general, estiman que se paga muy buen rendimiento, asumiendo un riesgo de impago limitado. En la última subasta de bonos a diez años, el Tesoro español tuvo que pagar un interés del 5,48 por ciento, lo que contrasta con el tipo del 1,37 por ciento que abona Alemania por su deuda a ese mismo plazo. Los bonos italianos a diez años, por su parte, se negocian en el mercado secundario al 4,55 por ciento.

Javier Flores, director de análisis de Asinver, estima que, teniendo en cuenta los picos que puede sufrir la prima de riesgo, se pueden establecer estrategias interesantes con la deuda pública el próximo año. Una de sus tácticas, por ejemplo, pasa por comprar deuda española (y también italiana) aprovechando la tensión que, previsiblemente, se generará durante las primeras semanas del próximo año, ante la revisión del dato de déficit público español y la celebración de las elecciones italianas. «Es bastante probable que la prima de riesgo suba en enero y febrero. Aprovecharíamos entonces para comprar deuda a plazos cortos, inferiores a dos años. Contamos con que, pasados estos momentos de tensión, habrá petición de ayuda al Banco Central Europeo. España solicitará el rescate, lo que suavizará los rendimientos», pronostica.

José Luis Jiménez, de March Gestión, contempla un movimiento similar: «En nuestro escenario central, el Estado español no hace «default», comenta. Por eso, aconseja aprovechar los momentos de tensionamiento de las rentabilidaddes para comprar bonos españoles. En esta gestora esperan una reducción de diferenciales hasta 350-300 puntos básicos (al cierre de esta edición, la prima de riesgo española rondaba los 410 puntos).

Respecto a plazos, no obstante, hay disparidad de opiniones. En Asinver y Abaco Capital apuestan por los plazos cortos. Pablo González, consejero delegado de Abaco Capital EAFI, opina, que en 2013 invertirán en deuda pública española, en la parte corta de la curva, de tres a cinco años. En Inverseguros, sin embargo, ven más margen en los plazos largos. «Nos gustan los bonos de cinco años en adelante», concreta Alberto Matellán.

Los países «core», sin embargo, ya no ofrecen alicientes para los gestores. José Manuel Villamor, director de inversiones de A&G Fondos, estima que la deuda pública de países triple A o doble A+, como Estados Unidos, Alemania, Francia, Holanda o Austria, no tiene ya mucho valor. «La curva de tipos está muy plana y muy baja», comenta.

«high yield»

En deuda privada, si bien en 2012 la mayoría de expertos mantenía una posición claramente compradora, este año, la visión pasa a ser neutral. José Luis Jiménez estima que, aunque son menos atractivas que hace un año, las primas o diferenciales de crédito continúan estando por encima de sus promedios históricos. Alberto Matellán, por su parte, estima que está cara y que su rentabilidad ya ha corrido mucho. Para 2013, cabe esperar rentabilidades moderadas. Como excepciones más significativas, este experto apostaría por los bonos del sector automoción e industrial. Pablo González pronostica rendimientos de en torno al 3 por ciento en «investment grade» y del 7-8 por ciento en «high yield». Con este escenario en mente, los expertos apuestan, lógicamente, por el «high yield» como el activo de renta fija privada que más puede ayudar a maximizar el capital.

Deuda emergente

Para una pequeña parte de la cartera, la deuda emergente también figura como recomendación de inversión para 2013. James Barrineau, especialista en deuda emergente de Schroders, opina que, quizás, la mayor ventaja para los inversores en mercados de deuda emergente es el deterioro del entorno presupuestario y de los fundamentales económicos en el mundo desarrollado. «A medida que esta clase de activo ha ido evolucionando, el conjunto de oportunidades para los inversores ha aumentado rápidamente», comenta. En todo caso, este gestor opina que las rentabilidades de las divisas locales de los mercados emergentes se moderarán en 2013 de manera significativa.

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