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luz al final del túnel

Cuatro claves que pueden convertir 2013 en el último año de la crisis

El consenso está convencido que 2013 será el último año de la crisis, pero también el peor. Sin embargo, todavía hay lugar para la esperanza y durante el próximo ejercicio habrá factores que sentarán las bases para la recuperación plena en 2014.

El consenso está convencido que 2013 será el último año de la crisis, pero también el peor. El alto nivel de paro, la subida de impuestos, la congelación de las pensiones y la escasez de crédito como consecuencia de la reestructuración bancaria son los talones de Aquiles a los que se enfrentará la economía española. Sin embargo, todavía hay lugar para la esperanza y durante el próximo ejercicio habrá factores que sentarán las bases para la recuperación plena en 2014.

Sector exterior: según fuentes del mercado, durante la crisis el sector exterior ha experimentado un comportamiento muy positivo. Así, según los datos de la balanza por cuenta corriente de agosto publicados por el Banco de España, la economía española se anotó un superávit por cuenta corriente de 1.244,2 millones. En la serie estadística que maneja el organismo supervisor, desde 1990, solo hubo dos meses (también en agosto, en 1997 y 1998) con mejores resultados. Sin embargo, no todos son buenas noticias, ya que esta mejora no se ha plasmado en la inversión de bienes de equipo, lastrada por la falta de crédito.

En 2013 se espera que continúe esta mejora del sector exterior.

Rescate o línea de crédito: según los analistas España pedirá la activación del OMT al Banco Central Europeo (BCE) en el primer trimestre de 2013. Señalan que se tratará de una noticia positiva y recalcan que no se trata de un rescate al estilo griego, sino una línea de crédito preventiva como resultado de que nuestro país está tomando las decisiones adecuadas para fomentar las bases de la recuperación. En este sentido, diversas fuentes señalan que España es capaz de afrontar sus vencimientos de deuda pero lo utilizaría como un instrumento más de financiación, lo que tendría consecuencias ventajosas como es una mayor confianza empresarial y del inversor extranjero, que supondrían un freno más a la fuga de capitales.

Y aunque España ya ha puesto en marcha las reformas estructurales para sentar las bases de un crecimiento sólido, Bruselas impondría una reestructuración del sector público. "El sector público es el único que ha crecido con la crisis y del número de funcionarios, el 57% se concentra en las Comunidades Autónomas". En este caso, dichas fuentes destacan que el sector privado ya ha hecho el ajuste y que saldrá por sí solo con la ayuda del sector exterior.

Crédito y más crédito: sin la recuperación del crédito no habrá recuperación de la economía real. Sin embargo, el estrangulamiento del crédito seguirá en 2013, aunque diversas fuentes señalan que podría abrirse en 2014. Para que los bancos vuelvan a dar préstamos debe por un lado producirse un desapalancamiento de la inversión crediticia actual, que rondaría los 600.000 millones de euros.

Además, juega en contra el incremento de los requerimientos de capital, ya que los bancos cuando tengan exceso de capital lo destinarán a cumplir con el core capital exigido. En este caso, para que haya una vuelta de capital es necesario que suban los tipos de interés, que mejoren la rentabilidad del negocio bancario y vender los activos tóxicos.

Como el crédito es vital para una posible recuperación, diversas fuentes del mercado señalan que se podría imponer vía regulación y ponen por ejemplo Estados Unidos, donde las familias están llevando a cabo un proceso de desapalancamiento entregando la vivienda y saldando las deudas y por otro los haber utilizado los 100.000 millones de la línea de crédito a la banca no solo para provisionar sino para recapitalizarse y utilizar ese exceso de capital para dar de nuevo crédito.

Prima de riesgo: La prima de riesgo se encuentra actualmente por debajo de los 400 puntos básicos, pero según fuentes del mercado señalan que, tras los ajustes que está llevando a cabo el Gobierno de Mariano Rajoy, debería estar entre los 300 y los 350 puntos sin la ayuda del BCE. Aunque no se cumpla el objetivo del 4,5% de déficit público en 2013, que podría cerrar en el 5% y en el 3% en 2014 implica un gran esfuerzo a tener en cuenta.

En caso de que el organismo que preside Mario Draghi comprara deuda a corto plazo, tendría que registrar un descenso. Y como recuerdan desde el mercado, a pesar de todo lo que aconteció en el verano, con la rentabilidad del bono por encima del 7% el interés medio de la deuda española es del 4,5% para este año.

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