¿Qué consecuencias tiene que la deuda española se convierta en bono basura?
Morgan Stanley advierte de que si varias agencias de rating bajan el grado de inversión a España, se producirá una fuerte salida de inversores extranjeros en deuda
La deuda española se encuentra a un paso de ser calificada de 'bono basura'. De momento, hay consenso entre las principales agencias de calificación tras la última rebaja de Standard & Poor's, pero Moody's ya ha anunciado que este mes que revisará el rating de España y todo hace indicar que será la primera en poner la nota de 'bono basura'. Una decisión que implicará que los inversores extranjeros deshagan posiciones en deuda española por valor de 12.000 millones, según Morgan Stanley. Si el resto de agencias tomaran la misma decisión -las perspectivas son negativas en S&P y Fitch- las ventas podrían ascender a 60.000 millones.
Convertirse en 'bono basura' es un estigma con consecuencias funestas para un país. Aunque la credibilidad de las agencias de calificación ha caído en picado en los últimos años con el escándalo de las 'subprime' y la crisis de Islandia, todavía son una referencia esencial para los inversores. El rating de 'bono basura' implica que el activo tiene un alto riesgo de caer en impago o de perder parte de la inversión. Para que resulten atractivos para los inversores, el emisor se ve obligado a elevar su rentabilidad. Es decir, que España verá cómo el interés de la deuda en circulación y la nueva emitida seguirá subiendo, y aumentando los gastos de financiación.
Pero perder el grado de inversión tiene una segunda vertiente. Igual que las acciones que componen los índices bursátiles, la deuda soberana también forma parte de índices que son replicados por fondos de inversión. Los analistas de Morgan Stanley calculan que 61.000 millones de deuda española son gestionados por fondos indexados a los principales índices de bonos soberanos. Los principales son Barcap Global/Euro Aggregate IndexBBB-, Barcap Euro Treasury, Citi World Govt Index, BoA ML Global Bond Index, Iboxx y JP Morgan EMU Government Bond IG Index. Para pertenecer a ellos, hay que cumplir distintos criterios, pero el que destaca sobre todo es el de calidad crediticia.
El más exigente es el de JP Morgan que expulsa del índice a los bonos que pierden el rating de inversión segura por cualquiera de las agencias calificación. Si Moody's cumple su amenaza a España, la deuda española quedaría excluida del índice con una salida automática de inversores extranjeros valorada en 12.000 millones por Morgan Stanley.
Pero el riesgo no se limita al índice de JP Morgan. El pasado mes de junio, el recorte de Moody's en la calificación de la deuda española fue de tres escalones de golpe. Si el anuncio de la firma conllevará una rebaja de más de dos niveles, España también se caería del BoA ML Global y Iboxx.
Además, la tendencia de las agencias de calificación es converger en sus notas. Esto hace peligrar la permanencia de la deuda española en el resto de índices, lo que implicaría una desbanda de inversores extranjeros. "El riesgo de exclusión total de España a corto plazo es baja, dado el estado actual de sus calificaciones. Sin embargo, la venta forzada de 12.000 millones podría producirse si Moody's recorta a la deuda española a corto plazo", explican desde Morgan Stanley. En todo caso desde la firma, aseguran que "el respaldo del BCE con el plan de compra de deuda soberana ha parecido controlar las tensiones del mercado, por ahora, y podría limitar el impacto de cualquier salida en masa de inversores".