Las tres claves del informe de Oliver Wyman
Las necesidades de los bancos nacionalizados y del Popular destacan en los resultados del test, que tiene como misión devolver la credibilidad al sistema financiero español
Por fin se hizo público el más esperado informe del sector bancario español. Tras cinco intentos fallidos, el informe elaborado por Oliver Wyman debería llevar la confianza a los mercados financieros sobre la auténtica situación de los bancos españoles, lo que debería relajar nuestra prima de riesgo y permitir que, al menos las entidades que no necesitan capitalizarse puedan obtener créditos en los merados exteriores.
¿Cuáles son los aspectos a destacar del informe Oliver Wyman?:
1.- Las entidades nacionalizadas tienen verdaderos problemas de acuerdo con sus grandes necesidades de capitalización. Ya sabíamos la situación de Bankia cuyas necesidades (algo más de 19.000 millones de euros), adelantadas por el nuevo equipo gestor, no sólo han sido confirmadas sino también ampliadas hasta alcanzar casi los 25.000 millones de euros. Se trata de un banco que no puede liquidarse porque afectaría muy negativamente a todo el sistema bancario. Es, por tanto, un banco sistémico al que se hará llegar buena parte de las ayudas procedentes de Europa.
Pero, no se sabía con detalle las necesidades de CatalunyaCaixa y NovaGalicia, junto al Banco de Valencia, que alcanzan los 21.463 millones. La hoja de ruta establecida en el Memorándum acordado con Bruselas podría llevarle a su liquidación a través de un proceso de resolución. Pero tanto, Bruselas como Madrid están dispuestos a evitarlo y para la entidad catalana se prevé una próxima subasta al igual que para el banco gallego, aunque encontrar un comprador para esta última entidad resulta más difícil. Los sueños políticos de quien imaginaba una gran entidad financiera gallega han llevado a esta situación que no se habría producido si Caixanova y Caixa Galicia se hubieran fusionados con otras entidades.
2.- El Banco Popular, cuyos resultados había generado una gran expectación, se presenta con unas necesidades de 3.200 millones de euros. Los responsables del banco no quieren ayudas, pero está por ver que puedan cumplirse sus deseos. Es más que probable que el Banco Popular sea sometido a partir de ahora a un férreo control por parte del Banco Central Europeo y del Banco de España. El Popular cerraba hoy su oferta de depósitos de hasta el 4 por ciento a un año. Habrá que ver si a partir de ahora tal oferta es "consentida" por las autoridades europeas. Una oferta de las mismas características. El Popular necesita un volumen alto de financiación a la que podría acceder si los mercados tienen un comportamiento estable.
3.- Como ya se conocía, seis entidades no precisan de ayuda pública. Es fácil imaginar que a algunas de estas entidades se le podía pedir un esfuerzo para tratar de resolver algunos de los problemas planteados tras la publicación del informe de Oliver Wyman. ¿Estará llamado el Sabadell, junto a alguna otra entidad a propiciar una salida a CatalunyaCaixa? ¿Deberán el BBVA, Santander o La Caixa asumir la absorción de alguna otra entidad? En cualquier caso, su capacidad de maniobra no es muy alta porque algunos están ya digiriendo alguna compra, como el caso de CaixaBank, Sabadell e incluso BBVA. Además, el capital sobrante en el peor de los escenarios no le permite dormirse ni asumir excesivos riesgos en el futuro por mucho que se vean animados por el ministerio de Economía y el Banco de España.
El informe de Olivar Wyman admite todas las lecturas que quieran darles los mercados, pero hay una ineludible: se ha elaborado analizando 115.000 operaciones de crédito. Es difícil que un sector bancario, en busca de la mayor transparencia se someta a un análisis como el realizado por Oliver Wyman.