¿Qué CCAA faltan para pedir el rescate al Fondo de Liquidez Autonómico?
Apenas quedan 2.000 millones para cubrir al resto de regiones. Canarias, Baleares, Aragón podrían ser las siguientes.
Tras la petición de Castilla-La Mancha de adherirse al Fondo de Liquidez Autonómico (FLA), la dotación del mecanismo está a punto de sobresapasar la dotación de 18.000 millones. Ya son cinco comuninades las que han solicitado el rescate. La primera fue la Comunidad de Valencia que anunció que necesitaba 3.500 millones para afrontar los vencimiento de deuda de este año y ponerse al corriente de pago a los proveedores. La deuda vida asciende a 21.360 millones que supone el 20,8% de su PIB. Hasta final de año tiene que refinanciar 1.395 millones.
La segunda región que pidió acogerse al FLA fue Murcia. El Gobierno de Ramón Varcácel estima que puede necesitar hasta 300 millones. El pasivo financiero asciende hasta los 3.282 millones y sólo supone el 11,7%. Posteriormente, se precipitó el anuncio de Cataluña que solicitaba 5.023 millones. Y que finalmente será la primera comunidad en recibir la ayuda por la urgencia en refinanciar su deuda. En los próximos meses vencen 3.100 millones de un total de casi 44.000 millones. La comunidad presidida por Artur Mas es la que peor ratio de deuda por PIB al situarse al 20%.
Andalucía, también, ha demandado un importe parecido, de 4.096 millones, aunque presenta mejores números. La deuda andaluza se eleva hasta los 15.442 millones que supone el 10,7% del PIB, con vencimiento de 600 millones. La suma de las necesidades de las cinco comunidades autónomas deja al fondo con apenas 2.000 millones para cubrir las futuras necesidades de otras regiones. Aunque las cifras no están cerradas, "puede haber sorpresas, no sólo preocupan el nivel deuda y los vencimientos, también los gastos corrientes de las comunidades que no pueden afrontar", señala Joaquín Trigo, director general del Instituto de Estudios Económicos (IEE).
El propio Gobierno cuando presentó el mecanismo no puso límites en el fondo y explicó que dependería de las cantidades que requieran las comunidades. Rafael Sambola, profesor de finanzas de EADA, indica también dependerá de la capacidad del Gobierno para encontar nuevas vías de financiación. De momento, el FLA está recibiendo las transferencias del Tesoro y del sector financiero, que aportarán 4.000 millones y 8.000 millones, respectivamente. Los 6.000 millones restante vendrán de la emisión de deuda de Loterías.
Para Sambola la proxima comunidad que puede pedir la ayuda puede ser Canarias. Su petición sería manejable teniendo en cuenta sus números. Es una de las comunidades que tiene el nivel de endeudamiento más bajo respecto al PIB al 9,3% con una deuda total de 3.847 millones, repartida en cómodos vencimientos. El más urgente es de 126 millones. Trigo apunta a Baleares que es una de las más endeudada. Los 4.673 millones suponen el 17,5% del PIB.
Otros gobiernos autonómicos barajan la posibilidad de acudir al FLA, una vez que está puesto en marcha. Ante el cierre de la financiación para las comunidades autonómas ven con buenos ojos la posibilidad de refinanciarse en mejores condiciones que en el mercado. Es el caso de Aragón. Sin embargo, el gran problema vendría con la Comunidad de Madrid. En agosto, mientras el consejero de Economía, Percival Manglano, decía que estaban estudiando la opción, al día siguiente, el por entonces vicepresidente, Ignacio González, los negaba tajantemente. La Comunidad de Madrid tiene una deuda de 17.000 millones. Aunque este año solo tiene que afrontar pagos por 180 millones en vencimientos, el próximo año tendrá 1.649 millones.
Rafael Sambola de EADA reconoce que en estos momentos es difícil saber si el FLA necesitará ampliar la dotación, pero "si empeoran las condiciones económicas no hay que descartar que otras comunidades soliciten ayuda o que alguna necesite más apoyo del previsto". La evolución del contexto es la clave para Trigo, ya que sólo Cataluña y el País Vasco tienen un claro superavit comercial en estos momentos. Cree que la iniciativa del Gobierno de crear un supervisor que controle el déficit es positivo, pero las exigencias del gobierno central deberían ser más duras, "aunque se deba asumir el pago de la deuda de las CCAA".