La Fed y el BCE "están orquestando la más grosera manipulación de la historia"
Bob Janjuah, analista de Nomura, considera que Bernanke y Draghi han parado de buscar soluciones y solo pueden ofrecer "la extensión de políticas ya fracasadas que nos llevaron a la desesperación financiera y económica"
Cruzar el Rubicón consiste, según la RAE, en "dar un paso decisivo arrastrando un riesgo". La expresión la recordó el lunes Esperanza Aguirre mientras anunciaba su dimisión y ayer la volvió a usar el analista de Nomura Bob Janjuah, quien considera, en un duro informe, que Draghi y Bernanke han cruzado un "crítico Rubicón", en relación a su desacertada política de estímulos monetarios. Para este experto, la Fed y el BCE están orquestando la más grosera asignación y manipulación de precios de toda la historia.
Sostiene este analista que ambos banqueros están profundamente preocupados por la economía y el sistema financiero, lo que explica que sus recientes acciones (QE3 y compra de bonos en Europa) sean más bien producto del miedo. Sin embargo, aclara Janjuah, han parado de buscar soluciones y solo pueden ofrecer "la extensión de políticas ya fracasadas que nos llevaron a la desesperación financiera y económica". Es decir, a "más deuda, más burbujas y más envilecimiento monetario", apunta el experto.
A su modo de ver, ni la QE de la Reserva Federal (quantitative easying o expansión monetaria en la jerga financiera) ni la LTRO del BCE (subastas ilimitadas de liquidez a bajo coste) han servido para producir un crecimiento sostenible. Por el contrario, lo más probable es que resulten en un crecimiento más débil porque los consumidores se verán obligados a ahorrar más ya que sus ingresos reales disponibles se reducirán. Así, apunta que la idea de que con estas medidas se vea una "borrachera" de consumo o inversión se basa solo en esperanzas. Y de hecho, el economista espera que ocurra justamente lo contrario.
Por eso mismo, el experto de la firma nipona considera que septiembre de 2012 tiene que ser visto como un punto de inflexión en el que Occidente perdió su estatus como superpotencia económica mundial y su liderazgo en materia de buena gestión económica. Es más; considera que Benanke y Draghi han cruzado un "Rubicón crítico" que les inserta a sí mismos en plena esfera política. El riesgo para el italiano es que algunos países se nieguen a cooperar con su mandato; para el estadounidense, en caso de que los republicanos crean que ha obrado para favorecer a Obama, el riesgo puede ser que el conocido como 'cliff fiscal' - acantilado fiscal que conduce a un duro ajuste presupuestario del que son partidarios los republicanos- se convierta en una realidad.
Por todas estas cuestiones, Janjuah concluye que los banqueros centrales que pierden credibilidad son un problema importante que de hecho puede dar al traste con su esfuerzo por crear empleo y estimular la demanda. Bernanke está ante su última oportunidad y los mercados le pueden juzgar muy negativamente en caso de que falle la táctica que ha planteado. Finalmente, el experto de Nomura advierte de que, aunque el objetivo de 800 puntos para el S&P 500 sigue aún "vivito y coleando", es probable que la recientes acciones del BCE y la FED provoquen un rally del 10% entre los próximos dos a seis meses. "Sin embargo, este movimiento alcista podría revertirse en cualquier momento y estaría acompañado de una severa recalificación del riesgo" en 2013 o 2014.
Si la liquidez no es el problema...no puede ser la solución
En una línea similar pero menos dura, Marco Annunziata, economista jefe de General Electric, expone en un artículo publicado por www.vox.eu que es poco probable que la tercera oleada de alivio cuantitativo anunciada por Benanke termine funcionando. A su modo de ver, el QE se limita tender un puente sobre la brecha de las elecciones, pero nada más. Sostiene este experto que la inversión y la contratación en EEUU se verán frenadas por la incertidumbre del panorama fiscal, lo que se verá agravado por las dudas sobre quien ganará las elecciones.
Piensa este economista que la liquidez en sí no es problema sino más bien los problemas de ajuste fiscal a los que se enfrentará Estados Unidos. Sobre todo porque las recetas de demócratas y republicanos son bien distintas. Y como la liquidez no es el problema, afirma, "es poco probable que sea la solución". Con todo, admite que la decisión tomada por Benanke, a corto plazo, "es lo mejor que tenemos" en comparación con la decepción que habría supuesto el no hacer nada después de alimentar las expectativas. "Sabemos por las películas que las secuelas a menudos generan rendimientos decrecientes", apunta Annunziata. "Y es el caso del QE'. O dicho de otra forma. Terceras partes nunca fueron buenas.