Merkel respalda la línea dura del 'BuBa' y limita los excesos verbales con Grecia
"Respaldo a Jens Weidmann (presidente del Bundesbank) y creo que es bueno que él cuente con mucha influencia en el BCE dentro de lo posible", explica Merkel. Sobre Grecia dijo que todos "deberían medir sus palabras".
El debate sobre una posible compra de deuda estatal por parte del Banco Central Europeo está al rojo vivo. El último en echar leña al fuego ha sido el presidente del Bundesbank alemán, Jens Weidmann, quien no dudó en advertir de que ese tipo de financiación puede «crear adicción como una droga». Así lo dejó claro durante una entrevista con el semanario alemán 'Der Spiegel'. Sus palabras cuentan, además, con el respaldo de la propia canciller alemana, Angela Merkel.
«Creo que es bueno que Weidmann realice advertencias constantemente», declaró Merkel este domingo durante una entrevista concedida a la televisión pública alemana ARD. «Es normal que existan discusiones sobre la aplicación de instrumentos de gestión de crisis. Eso también sucede durante las cumbres de la Unión Europea», comentó sobre las discrepancias en el consejo de gobierno del BCE, donde el Bundesbank cada vez está más aislado en su negativa a una posible compra de bonos soberanos. «Respaldo a Jens Weidmann y creo que es bueno que él cuente con mucha influencia en el BCE dentro de lo posible», agregó Merkel en el plató creado para la ocasión a orillas del río Spree.
Además, Merkel, ha pedido a sus socios de gobierno y europeos que midan sus palabras a la hora de abordar la crisis de la zona del euro, especialmente en lo que se refiere a Grecia, ante las consecuencias que puedan tener las declaraciones. "Todos deberían medir bien las palabras", dijo hoy Merkel mientras advertía de que "hay que actuar con mucha cautela cuando se conocen las actuales necesidades de cambios en Grecia".
Durante la entrevista, de 19 minutos de duración, Merkel no dudó tampoco en volver a recordar la independencia del BCE. «Tiene un claro y bien delimitado contrato para contribuir a mantener la estabilidad», indicó la mandataria alemana. «Confío, como siempre, en que las decisiones del BCE se ceñirán a su marco de actuación», agregó.
Por si el presidente del BCE, Mario Draghi, se olvida de ese marco legal, ahí está Jens Weidmann para intentar llevarle por lo que el Bundesbank considera el camino correcto. «Para mí, una política de este tipo, está muy cerca de una financiación estatal a través de la máquina de hacer billetes», indicó el presidente del Bundesbank al advertir de los peligros que entraña la compra de deuda estatal. «En una democracia, son los parlamentos de los países y no los bancos centrales los que deben decidir sobre un conjunto de riesgos de este calibre».
Quedarse cada día más aislado en el entorno del BCE parece no crearle ningún problema a Weidmann, quien a menudo rema en dirección contraria a la que está tomando el guardián del euro. «Si los bancos centrales compran deuda soberana de un país determinado, esos títulos aterrizan en el balance del eurosistema», advirtió de cara a la próxima reunión del BCE, donde los expertos esperan el anuncio de un nuevo programa de compra de bonos estatales. «Y en último lugar son los contribuyentes de todos los países los que tienen que hacer frente a eso», agregó.
Avidez
Weidmann opina que así no se solucionan los problemas básicos y cree que con la inyección de dinero de los bancos centrales se corre el peligro de «despertar la avidez», un riesgo que «no hay que infravalorar».
Inmerso en su papel del mayor crítico del BCE, el presidente del Bundesbank también se mostró en contra de que el organismo europeo tenga que garantizar la permanencia de los países miembros de la eurozona «cueste lo que cueste» y por ello no dudó en puntualizar que sobre la cuestión de una permanencia de Grecia en la eurozona debe jugar un papel importante evitar una mayor pérdida de confianza de la Unión Monetaria y mantener la credibilidad de los programas de ayuda.
Dentro del debate sobre la posible salida de Grecia del euro, Merkel no dudó en llamar al orden a todos los políticos alemanes que desde hace semanas hablan sobre las ventajas de no seguir luchando por mantener a flote al país heleno. «Estamos en una fase decisiva dentro de la lucha contra la crisis de deuda y por ello creo que es importante que todos midamos nuestras palabras», declaró la líder cristianodemócrata, sin duda con los ojos puestos en las últimas declaraciones, esta vez del secretario general de la Unión Cristiano Social, Alexander Dobrindt, que no dudó en decir que veía a Grecia fuera del euro en 2013.