Advertencia de recesión reactiva críticas entre la Casa Blanca y republicanos
La advertencia de la Oficina de Presupuesto del Congreso divulgada hoy sobre una recesión económica si EEUU se precipita en un "abismo fiscal" en enero reactivó las críticas mutuas del Gobierno y la oposición republicana.
Dicha Oficina, conocida como CBO, teme que EEUU pueda entrar en una recesión que elevará el índice de desempleo a alrededor del 9 % en la segunda mitad de 2013 si no se llega a un acuerdo sobre los impuestos.
La CBO vaticinó que este año la economía estadounidense crecerá un 2,1 % pero se contraerá un 0,5 % entre el cuarto trimestre de 2012 y el cuarto trimestre de 2013 si entran en vigor en enero los aumentos de impuestos y recortes de gastos aprobados por el Congreso.
Además, redujo de 1,2 a 1,1 billones de dólares el déficit que pronostica para el cierre del período fiscal 2012, que concluye el 30 de septiembre, y que supone el 7,3 % del producto interior bruto (PIB).
"El informe de la CBO destaca la necesidad urgente de que los republicanos (que son mayoría) en la Cámara de Representantes sigan los pasos del Senado y aprueben una ley que dé a las familias de clase media la confianza de que no tendrán aumentos de impuestos al comienzo del año próximo", señaló una declaración de la oficina de prensa de la Casa Blanca.
Sin embargo, agregó, "en lugar de hacer lo correcto, los republicanos han elegido intensificar las mismas políticas que llevaron a la crisis económica".
"Están dispuestos a mantener como rehén a la clase media a menos que también aprobemos rebajas nuevas y cuantiosas en los impuestos de los millonarios", insistió la Casa Blanca.
El representante Jeb Hensarling, republicano de Texas y presidente de la conferencia republicana en la cámara baja, culpó a los demócratas de obstruir los planes de su partido para reactivar la economía.
"En 2009 (el presidente Barack) Obama dijo: 'Me niego a dejar a nuestros hijos una deuda que no pueden pagar', pero el análisis de la CBO muestra que eso es, exactamente, lo que está haciendo este presidente", sostuvo Hensarling.
Como resultado de la disputa entre la Casa Blanca y el Congreso el año pasado acerca del límite de endeudamiento nacional surgió un programa por el cual el Gobierno debe recortar gastos o entrarán en vigor recortes automáticos a comienzos de 2013.
A fines de diciembre expirarán las rebajas de impuestos promulgadas en 2001 y 2003 por el entonces presidente George W. Bush, y el Congreso no se ha puesto de acuerdo con el Gobierno de Barack Obama acerca de su ampliación.
Mientras los republicanos, que esperan ganar las presidenciales en noviembre, proponen la extensión de las rebajas de impuestos para todos los ciudadanos, los demócratas propugnan que solo sea para quienes ganen menos de 250.000 dólares anuales pero no para los más ricos.
Asimismo, el Ejecutivo y el Congreso han extendido, pero sólo hasta el fin de 2012, los programas de subsidio por desempleo, ya que, a tres años del fin de la peor recesión en casi ocho décadas, el índice de desempleo está en el 8,3 %.
El fin de los recortes impositivos y de los subsidios por desempleo causaría recortes de la inversión gubernamental, una escasez de recaudaciones de impuestos y abandonar a millones de personas que no encuentran empleo.