Crisis en Portugal (IV): Allí sí triunfa la amnistía fiscal
El gobierno portugués, como el español, no quiere oír hablar de "amnistía fiscal" y prefiere referirse al "Régimen Excepcional de Regularización Tributaria". Un régimen que conoce su segunda versión en apenas dos años y que parece, finalmente, haber conseguido sus objetivos. Lo sorprendente es que el éxito de esta última propuesta de amnistía fiscal se ha producido cuando las condiciones son menos interesantes para los evasores que en España.
En la anterior amnistía fiscal, que estuvo en vigor del 15 de junio al 31 de diciembre del 2010, se proponía la regularización pagando un 5 por ciento del dinero oculto, la mitad de lo que se pagaría ahora en España, con el compromiso de no ser responsabilizados por haber cometido un delito ni tampoco investigar sus identidades. Con esa amnistía el estado luso apenas logró ingresar 83 millones de euros.
Sin embargo, la actual Regularización Tributaria ha tenido un claro éxito al lograr unos ingresos de casi 260 millones de euros. Ello supone que se detectaron casi 3.500 millones de euros en depósitos, acciones o fondos localizados en otros países y propiedad de ciudadanos portugueses sin que el estado luso supiera de su existencia. Esta última amnistía logró el triple de ingresos que la anterior, pese a que se exigía a los evasores pagar un 7,5 por ciento en lugar del 5 por ciento.
Acuerdos con países de destino
¿Cual ha sido el éxito de esta última versión de amnistía? Lo que ha cambiado en la última propuesta de amnistía, ademas de exigir un mayor gravamen a quienes se quisieran beneficiar, es la firma de acuerdos de intercambio de información fiscal con una serie de países, entre los que se encuentran Suiza, Luxemburgo, Islas Caimán, Panamá, Gibraltar o Singapur.
Con Suiza, se firmó el acuerdo el 25 de junio y hasta esa fecha se habían regularizado fondos procedentes de aquel país por un valor de 92 millones de euros. Sin embargo, a partir de la entrada en vigor del acuerdo y hasta el 13 de julio, cuando concluye la posibilidad de acogerse a esta última amnistía, las adhesiones al perdón fiscal aumentaron otros 166,5 millones de euros. ¡Un 80 por ciento más en menos de un mes!
Los datos definitivos de esta última amnistía fiscal los facilitará dentro de unas semanas el Gobierno luso, pero parece claro que más importante que proponer bajas tasas que resulten atractivas a los evasores es contar con la mayor cantidad de datos de aquellos países donde llevaron sus fondos quienes pretendieron evadir al fisco.