Crisis en Portugal (II): la recesión se convierte en fuerte morosidad bancaria
Los bancos nunca financiaron tan poco a las familias como el pasado mes de junio. Apenas concedieron 481 millones de euros, que supone un 47,6%. Y es que el 15,6% de las familias lusas no han podido hacer frente a sus créditos
Donde no había un problema bancario puede haberlo en cualquier momento. La recesión de la economía portuguesa, como consecuencia de las fuertes medidas de austeridad que el Gobierno ha impuesto para tener acceso al rescate europeo, amenaza el futuro de los bancos lusos.
Según los datos publicados por el Banco de Portugal del primer semestre de este año, el 15,6 por ciento de las familias lusas que tenían créditos con la banca no habían podido hacer frente a sus pagos. Se trata de 38.000 familias y es el número mas alto desde que se lleva un registro de estos impagos. En el caso de las empresas, la situación es todavía peor: un 27,4 por ciento tienen créditos impagados lo que afecta a 30.500 de ellas.
Es en el crédito al consumo donde se da la mayor parte de los impagados. Al final del mes de junio, el 17,5 por ciento de las familias no estaban al día en el pago de sus créditos por este concepto. Sin embargo, la morosidad en el crédito inmobiliario sólo afectaba al 6 por ciento del total.
Es en los escalones más bajos del crédito, aquellos que se han visto afectados por el paro, la reducción de las pensiones o los salarios, donde se acumula la mayor parte de la morosidad familiar. Los datos del Banco de Portugal muestran que casi el 6 por ciento de los créditos concedidos son considerados en estos momentos de dudoso cobro, un porcentaje al que nunca se había llegado.
De otra parte, los datos del Banco de Portugal muestran que los bancos nunca financiaron tan poco a las familias como el pasado mes de junio. Apenas concedieron 481 millones de euros, que supone un 47,6 por ciento menos que el año pasado en el mismo mes.
La banca portuguesa, donde existe una fuerte presencia española, se encuentra, ademas, con una creciente dificultad para captar dinero en el mercado interior. En junio, el total de nuevas operaciones cayó un 14 por ciento respecto al mismo mes del año pasado, lo que significa que los bancos portugueses perdieron casi mil millones de euros en depósitos.
La morosidad y dificultad para hacer frente a las deudas se está haciendo patente en la vida cotidiana. El intento del Gobierno de cobrar por el paso en algunas autovías nacionales, antes gratuitas, está resultando fallido. Son pocos los que, pese a la amenaza de haber sido fotografiado su automóvil, acuden a las oficinas de Correos a pagar la tasa que va desde los 0,90 a los 3 euros según el tipo de vehículo. El impago es mayor entre los cientos de miles de vehículos extranjeros que durante estos meses estivales recorren el país y cuyos conductores, en muchos casos, no son siquiera conscientes de la obligación de pagar estas tasas pese a los carteles que así lo anuncian en las vías.