Las cajas de ahorros supervivientes, confusas y molestas con De Guindos
En octubre deberá quedar definido el destino de las entidades cuya obra social sufrirá un nuevo contratiempo con las nuevas condiciones impuestas por Bruselas
Las cajas de ahorros que han logrado sobrevivir a la reestructuración del sistema bancario español se muestran sorprendidas y confundidas. No saben cuál será su futuro más próximo teniendo en cuenta que el punto 23 del memorándum a cambio del que España ha conseguido la ayuda de 100.000 millones de euros para el sector bancario señala que las cajas no podrán tener participaciones de control en entidades de crédito. De otra parte, en los bancos frutos de la asociación de cajas de ahorros, éstas no podrán tener el 50 por ciento.
El ministerio de Economía no responde a las dudas que las cajas le han planteado sobre su futuro y el presidente de una de las cajas señala: "Ante la falta de claridad del Gobierno, optamos por ir a Bruselas, pero allí sólo encontramos reproches. Piensan que todas las cajas son y han sido iguales en sus comportamientos".
Ante esta confusa situación, las cajas han optado por darse un primer plazo hasta el mes de octubre cuando se conozca el informe que Oliver Wyman está elaborando en los despachos del Banco de España sobre las necesidades de capitalización de cada una de las entidades. Si el informe es negativo para alguna caja, lo más probable y ante la dificultad de encontrar financiación, es que tenga que ser nacionalizada. El ministerio de Economía cuenta ya con ello ante la sorpresa de las propias entidades.
Algunas cajas esperan que la disposición contenida en el memorándum sobre la limitación de participación de las cajas en los bancos sólo sea aplicable a largo plazo y se permita que sigan adelante los proyectos ahora en marcha en torno a las cajas vascas, Ibercaja, Unicaja y Banco Mare Nostrum. Pero, Bruselas no parece muy dispuesta a conceder plazo alguno. Ello podría suponer que algunos de estos proyectos, si no quiere ser nacionalizado, tenga que pasar a formar parte de algún proyecto bancario más amplio antes de que acabe el año. En el fondo esto es lo que esta buscando Bruselas.
Existe otro importante problema: la estricta aplicación del memorándum afectaría también a La Caixa, entidad sistémica que fue la primera de las cajas en optar por convertirse en banco. El ministerio de Economía y el Banco de España tratar de forzar en este caso el memorándum para hacer una excepción de La Caixa, entidad que ha asumido uno de los problemas del sector al hacerse cargo de Banca Cívica. La Caixa, tras la operación de Banca Cívica, cuenta con el 60 por ciento de CaixaBank.
En cualquier caso, en octubre deberá quedar definido el destino de las cajas de ahorros cuya obra social sufrirá un nuevo contratiempo con las nuevas condiciones impuestas por Bruselas. Los responsables de las cajas de ahorros no ocultan un cierto malestar con el ministerio de Economía y particularmente con Luis de Guindos por no haber defendido mejor los intereses de las cajas de ahorros supervivientes y ceder a las intenciones de Bruselas "que no saben bien cómo funcionan y lo que significan las cajas de ahorros en España", señala el máximo responsable de una de estas instituciones.