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19 de Junio, 15:28 pm

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La crisis de la deuda

Desmontando el mito: España está abocada a caer

María Gómez Silva

El futuro se presenta muy negro si el Banco Central Europeo no da su brazo a torcer. Los expertos descuentan un rescate o incluso algo mucho peor.

El panorama se oscurece por minutos para la economía española, que ha ido cumpliendo punto por punto los peores augurios de los especialistas. Los expertos coinciden en señalar que la solución pasa por una intervención del BCE en forma de compra masiva de títulos de deuda española, algo que parece muy improbable. De no lograrse, se abre un abanico de escenarios a cada cual más doloroso: desde un rescate millonario a la reestructuración de la deuda española y una salida de la zona euro. El problema es que el horizonte dibujado en estas líneas no es un ejercicio teórico, se trata del futuro que nos espera.

Lorenzo Bernaldo de Quirós, presidente de Freemarket Internacional Consulting, rechaza la etiqueta de "pesimista" al dibujar ese porvenir tenebroso. "No soy negativo, es una cuestión puramente técnica", argumenta.

Bernaldo de Quirós descarta que el BCE vaya a flexibilizar su postura respecto al programa de compras de deuda soberana y tampoco cree que vayan a funcionar los remedios "a cuentagotas" por los que han venido apostando hasta ahora, como una reedición las subastas de liquidez a tres años ("En este momento, sólo servirían para entremezclar aún más el riesgo soberano y el bancario").

A juicio de este experto, la precariedad que esta inacción provocará en España no significa que vaya a ser rescatada pues - contrariamente a lo que se ha asumido en distintos foros-, España no es demasiado grande para caer, pero sí para ser rescatada.

"El rescate es imposible. Para que se produzca, tiene que haber los recursos necesarios. España requeriría entre 500.000 ó 600.000 millones adicionales a los 100.000 destinados al sector bancario. Además, si España es intervenida, la siguiente será Italia, que necesitaría otros 700.000", defiende el presidente de Freemarket.

Según el reparto actual del fondo de rescate -que ahora mismo no tiene liquidez suficiente para auxiliar a España-, Alemania debería aportar el 30% de la cuantía (150.000 millones), algo que parece complicado dado que su población y clase política son cada vez más reacias a continuar parcheando las precarias economías de sus vecinos del sur.

"Si fueras Alemania y tuvieras que poner 150.000 millones más, ¿qué harías?, ¿dárselo a España o destinarlo a recapitalizar tus bancos, neutralizando así su exposición a la deuda soberana?", razona este experto, para quien "los alemanes tienen un plan B, que es una unión monetaria restringida de la que se queda fuera la periferia".

Los fondos del FMI también parecen insuficientes, al igual que ocurriría si España optase finalmente por un crédito puente con la esperanza de que los mercados de deuda se tranquilicen a medio plazo. "Nosotros tenemos un problema de unas dimensiones financieras muy grandes", insiste este especialista.

En ese sentido, "en un escenario en el que no hay dinero para rescatarte y el BCE se niega a comprar deuda, la hipótesis clara es una reestructuración de la deuda. La duda es si esa reestructuración conviene dentro o fuera de la zona euro", reflexiona Bernaldo de Quirós, para quien -"salvo que suceda un milagro y se le aparezca la virgen a Merkel para decirle que inste al BCE a que compre deuda"-, "vamos a un escenario de ruptura de la zona euro a medio plazo".

Sin embargo, no todos los especialistas comparten esta visión tan dramática. Joaquín Maudos, catedrático de la Universidad de Valencia, confía en un viraje en la política del BCE, pues se dan las condiciones que favorecieron una actuación en este sentido, el verano pasado: los reguladores bursátiles de Italia y España han prohibido la negociación en cortos, al mismo tiempo que las tensiones en el mercado de deuda se extienden a Italia.

Asimismo, el aviso de Moody's respecto a las consecuencias de la gestión alemana de la crisis es un viento a favor de España, pues podría favorecer un cambio de postura en Merkel. 

"Estamos al borde del precipicio y no está en nuestra mano salir del atolladero. Sólo nos puede sacar el BCE o el fondo de rescate", opina el reputado catedrático, para quien "España no puede hacer más de lo que ha hecho" para revertir la situación."Cualquier reducción del gasto público adicional a todo lo que se ha hecho sería estéril con la prima de riesgo como está. Porque si tú recortas el gasto en 2.000 millones y te los gastas en pagar intereses de la deuda, no sirve de nada. No vas a pedir más sacrificios a la población para gastarlo en eso. En ese caso, sería mejor pedir el rescate", considera Maudos.

El estratega jefe de Citi, José Luis Martínez, disiente de esta opinión: "Antes de un rescate (entendido en sentido estricto), puedes tomar medidas estrictas de ajuste y ser perseverante en ellas. Y si el mercado no te respalda, puedes pedir al fondo de rescate que actúe en el mercado" secundario comprando deuda española, advierte el analista.

Javier Flores, responsable del servicio de estudios de Asinver, comparte esta opinión. A su juicio, el Gobierno debería remendar una vez más los Presupuestos Generales del estado para meter la tijera con mayor intensidad, fomentando un concepto de Estado "low cost", en el que únicamente se garanticen los servicios esenciales. Así, propone eliminar "todas las subvenciones", prescindir de personal autonómico y acabar con el entramado empresarial semipúblico, entre otras cosas.

"Creo que en esas condiciones lograríamos el apoyo europeo y del BCE para implementar las reformas", considera Flores, cuya confianza en las fuerzas políticas para abordar esta tarea es escasa. Así las cosas, "parece que estamos abocados a un rescate, que parece que será a plazos", zanja.

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